Inundados de problemas

Por Ricardo Salas (*)

El actual período presupuestario que literalmente inmoviliza billeteras extremadamente finas y delgadas invita a la mayoría de intendentes oficialistas del Frente para la Victoria-PJ bonaerense a colocarse frente al mostrador institucional del kirchnerismo cristinista por la denominada articulación vertical de políticas entre Nación, Provincia y municipios.

 

Ya en cercanía de la estación primaveral, no pocos alcaldes deciden ir de pesca de obras públicas y recursos extras, aprovechando que la Casa Rosada dejó momentáneamente de apuntar con mira telescópica la terraza de la gobernación de Daniel Scioli.

 

Como señal por alargar la “paz armada” con el gobierno nacional, el gobernador públicamente se pronunció a favor de que los adolescentes de 16 años puedan concurrir optativamente a las urnas, como impulsa el ejército K con el voto acné.

 

La tensión política, sobreactuada, llegó a tal punto en la Cámara de Diputados, que el vicepresidente y referente de la agrupación La Cámpora, José Ottavis (Frente para la Victoria-PJ) decidió días atrás prácticamente burlarse en la cara de los diputados de la oposición en pleno recinto: cuando, durante una sesión agitó un debate sobre la participación de los jóvenes en cuestiones para fortalecer la democracia, sacó a relucir ejemplares del programa oficial “El Héroe Colectivo”, basado en la historieta El Eternauta , publicación usada en instituciones educativas para efectuar proselitismo partidario “cristinista” K.

 

Aunque los intendentes están al tanto de la estructural crisis financiera que atraviesa la Provincia, y saben que no encontrarán todas las respuestas que pretenden de parte del sciolismo, por las dudas, siguen dando una vuelta por la ciudad de las diagonales.

 

Hoy por hoy, quien está al frente del operativo de contención política es el ministro nacional Julio de Vido (Planificación Federal) con una máquina de promesas de inversión en infraestructura para jefes comunales K, entre ellos el bahiense Gustavo Bevilacqua.

 

Nada es casual en esta coyuntura política doméstica que tiene el oficialista Frente para la Victoria. Días atrás, la presidenta Cristina Kirchner “primereó” a Scioli anunciando distintos trabajos para concretar en la provincia de Buenos Aires a raíz de las inundaciones.

 

Previamente, desde el entorno gubernamental se había insinuado una falta de trabajos de prevención en algunas ciudades gravemente afectadas por el fenómeno climatológico, como consecuencia de la demora por parte del Senado –en obvia alusión al vicegobernador Gabriel Mariotto– en conformar la Comisión Bicameral que sigue al plan PROFIDE –fideicomiso cuyos fondos se destinan a obras–.

 

Tras la chicana del sciolismo naranja, la jefa del bloque de senadores K, Cristina Fioramonti de Kunkel, armó una reunión constitutiva de la Bicameral de seguimiento del “Fondo Fiduciario para el Desarrollo del Plan de Infraestructura Provincial” (PROFIDE) en el Salón “Héctor Cámpora” de la Cámara Alta.

 

En la víspera, la titular de dicha comisión, la senadora Marina Moretti (FpV), junto a sus pares por el “randazzismo de la Sexta”, el montehermoseño Alejandro Dichiara y Silvia Pérez, prepararon una reunión seccional con la presencia de varios intendentes que llegaron hasta La Plata.

 

Durante el encuentro realizado en el flamante edificio anexo del Senado, el objetivo fue que los alcaldes plantearan trabajos de infraestructura “de máxima y de mínima” de acuerdo a las necesidades tanto para Bahía Blanca como para otros distritos de la región, por las dudas de que no aparezcan incluidas dentro del paquete de obras públicas del Presupuesto 2013 que la administración Scioli debe girar en poco tiempo a la Legislatura.

 

“Ya que el Ejecutivo necesita de nuestra conformidad para avanzar con el plan de obras del PROFIDE para la construcción de caminos, obras hidráulicas, de saneamiento, viviendas y de infraestructura social que cubran los déficit estructurales y que contribuyan a mejorar la calidad de los bonaerenses, intentaremos generarle el compromiso político a la ministra Silvina Batakis (Economía) y Alejandro Arlía (Infraestructura) de impulsar durante este trimestre que falta para terminar el año alguna obra puntual para la Sexta, que no aparezca dentro del cálculo de gastos y recursos para el próximo ejercicio presupuestario de la Provincia”, explican legisladores del ultrakirchnerismo.

 

También indicaban como “hoja de ruta” que los municipios toman préstamos de dicho Fondo Fiduciario en 36 cuotas y, una vez que se terminan los trabajos, cada comuna emite certificados de deuda que los frentistas beneficiarios de las obras tienen que empezar a cancelar. Desde ese momento el municipio comienza a cobrar la contribución para realizar la mejora, con la cual va recuperando los recursos y comienza a pagar el préstamo tomado al Fondo.

 

Ocho fueron los jefes comunales de la Sexta que desfilaron ante Mariotto en la sala de reuniones del FpV-PJ del Senado: Marcos Fernández (Monte Hermoso); Gustavo Trankels (Torquinst), Patricia Cobello (Villarino); Hugo Corvatta (Saavedra), Néstor Álvarez (Guamini); Juan Carlos Pellita (General La Madrid), Alfredo Fisher (Laprida) y José Martínez (Adolfo Gonzáles Chaves), además de un representante por el distrito maragato de Patagones.

 

De todos modos, resulta una auténtica utopía pensar una obra pública en el “corto plazo”, ante un escenario en el que la Provincia afronta graves dificultades financieras y una administración Scioli dedicada a “resolver lo urgente” mientras sobrevuela las crisis estructurales no resueltas.

 

La escasez de recursos municipales, día a día, es más visible e imposible de disimular. Así como la ministra Batakis junta pesos para atender los gastos cotidianos básicos del Ejecutivo, los intendentes tampoco están exentos de la “inquietud financiera” provincial.

 

A partir de ese difícil panorama económico, no pocos alcaldes municipales del oficialismo y de la oposición ya comienzan a elevar el tono de voz por un supuesto incumplimiento de la Provincia a la hora de girar los recursos tributarios hacia las comunas.

 

Además, los intendentes tienen por cuerda separada una intranquilidad extra: la estructural problemática de la inseguridad que se extiende en varias ciudades. Desde lo gestual, Scioli buscó frenar las primeras “voces críticas” por el proyecto para limitar las excarcelaciones en la Provincia a quienes porten armas ilegales, pero además les recordó que una “amplia mayoría” de la población bonaerense respalda su iniciativa política.

 

Además de la crisis de inseguridad ciudadana, el gobernador enfrenta por estas horas un indisimulable conjunto de inconvenientes, básicamente, por los fuertes reproches de productores agropecuarios afectados por las recientes inundaciones que pueden provocar devastadoras pérdidas para las economías rurales de la provincia, pese al anuncio de “eximiciones impositivas” para las zonas más afectadas por la inesperada cantidad de lluvia caída.

 

Para la gestión Scioli, el “desafío real” pasa por utilizar todas las herramientas posibles para poder pagar sueldos a la administración estatal, a raíz de una estrategia de asfixia financiera de la Nación hacia la Provincia, para debilitarlo como gobernador.

 

Inclusive –al margen de otros esfuerzos presupuestarios–, derivando menos recursos a la obra pública, la distribución de menús en comedores escolares o “alargando” el pago de becas de planes sociales en diversos distritos del conurbano. En las últimas horas, “explotó por abajo” un conflicto no menor, como la falta de limpieza en hospitales por la falta de pago a trabajadores correspondiente al mes de agosto pasado.

 

Además de la huelga registrada en el nosocomio bahiense “Dr. José Penna”, idéntica situación de dio con empleados del área de maestranza de los hospitales San Juan de Dios, Rossi, la ex Casa Cuna y el Instituto de Hemoterapia de La Plata. Desde las empresas tercerizadas que prestan el fundamental servicio de limpieza en distintos hospitales públicos, vincularon a la Provincia con el retraso en los pagos de salarios.

 

Desde la Legislatura, en tanto, senadores de la UCR cargaron en duros términos contra el ministro de Salud, Alejandro Collia, por haber asegurado que “no faltan insumos en los hospitales públicos” de la Provincia.

 

“Su desconocimiento es un mal síntoma, porque impide gestiones para que desaparezca el freno a las importaciones que recae sobre insumos hospitalarios y drogas básicas”, dicen en La Plata ante la decisión del controvertido Secretario de Comercio Interior de la Nación, Guillermo Moreno.

 

Dentro de la gobernación, provocó cierta sorpresa que en momentos en que se dispone un cepo al dólar de la AFIP para los funcionarios nacionales que paseen al exterior, el ministro Cristian Breitenstein –Producción, Ciencia y Tecnología– haya abrochado una misión comercial a India para avanzar en la exportación de diversos productos –vino, café, lana, cuero, zapatos y tubos de acero sin costuras– que genera la Provincia para dicho país.

 

(*) Ricardo Salas es columnista en “La Nueva Provincia”

 

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