Charlas de café

Un mate sin fronteras

Madre, compañera, laburante, bostera, peronista sin fronteras. Vive en La Plata, duerme en Buenos Aires. Así se define ella, quien administra los números de la provincia de Buenos Aires. Fiel a su estilo, gestiona, distribuye.

Pero también hace mates, así quedó demostrado el pasado sábado. Silvina Batakis llegó hasta Brandsen para el primer plenario nacional de Peronistas Sin Fronteras. Se ubicó en el centro de la mesa que estaba sobre el escenario, a su izquierda la Senadora Nora de Lucía, a su derecha el Ministro de Infraestructura Alejandro Arlía. Con este tridente ofensivo Peronistas Sin Fronteras plantó su equipo.

 

De esa mesa decorada con un mantel blanco y una remera de la agrupación que se emparentaba a un viejo banderín resaltaba un color. No era otro que el color oficial de Daniel Scioli: el naranja.

 

Distintivo, ya que lo único que se decoraba con naranja era un termo. Pero el termo en sí no era naranja sino que estaba recubierto con una funda de cuero de este llamativo color. Siempre había que sostener que el apoyo del acto era, entre otras cosas, para el gobernador.

 

Entonces a Batakis se le acercaron los recursos, un mate listo, con un termo lleno. Cebaba con parsimonia, no le quitaba la mirada al chorro de agua caliente. Nunca se le rebalsó y de mano en mano el tradicional ritual arrancó. No era como la misa de Mirtha en la que parece que se come pero no. El mate iba y venía y la Ministra repartía.

 

Sacaba una foto con su cámara personal y agarraba el mate; se daba vuelta, le ofrecía al titular de Arba Martín Di Bella que con un look urbano de campera negra abierta y remera bordo aceptaba. Nacho Crotto, secretario de Turismo  provincial seguía la ronda. El acto continuaba con las palabras de los intendentes hasta que el orador principal, Alejandro Arlia hizo uso de la palabra.

 

Se acabó el termo, Batakis miró para el costado y rápidamente un asistente en la organización se llevó los elementos. Al rato, agachado, este mismo señor le hizo un pase manos a la titular de la cartera económica y el mate revivió. Fueron alrededor de cuatro termos naranjas, quizás más.

 

Algunos abandonaron en el camino y desistieron; Oscar Ostoich Intendente de Capitán Sarmiento fue uno de ellos. Otros aguantaron hasta el final, Batakis no paraba. Repartía mates para todos. Parecía una entendida en el tema.

 

Automáticamente después de haber finalizado el acto, cuando por segunda vez la marcha peronista se agotaba entre bombos y Arlía se mezclaba entre la gente, cual frontman de rock Batakis se paró dio medio giro y se fue. No habló, no hizo declaraciones pero sí muchos mates. Fue consecuente con sus funciones, pareciera que la administración la lleva en la sangre.

 

Facundo Cottet

 

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