Los vecinos del casco urbano y de la periferia de la localidad solicitaron el monitoreo de las calles para evitar hechos de inseguridad y para lograr resolverlos con mayor facilidad.
El Gobierno Comunal dio a conocer el llamado licitatorio para la instalación de 80 nuevos dispositivos ópticos “pedidos por los vecinos en las elecciones del Presupuesto Participativo”.
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También se colocarán, de acuerdo con lo que se adelantó con carácter oficial, en Tolosa II -desde 520 a 532 y desde 7 a 19-; Ringuelet; San Carlos I -entre 526, 38, 131 y 149-; San Carlos II -de 38 a 52 y de 131 a 155-; y San Carlos III -de 511 a 526 y desde 131 a 149.
Centro de Monitoreo de Seguridad Ciudadana, Operación y Control
El mismo cuenta con personal especialmente capacitado, así también como con nuevos servidores de almacenamiento, software apto para gestionar 150 cámaras al mismo tiempo, una pantalla gigante de pared -”wallscreen”- y un grupo electrógeno se sumarán al espacio, que tendrá además puestos de observación “descentralizados” con televisores LCD de 32 pulgadas.
Allí se procesarán las imágenes tomadas con las nuevas cámaras; cuarenta serán fijas, y otras tantas en el formato “domo”. De acuerdo con las especificaciones expresadas en los pliegos, las primeras deberán ser del modelo “Bosch NWC-495 o superior” -con prestaciones diurnas y nocturnas e imagen en color de alta precisión-, y las segundas “Bosch VG4-314 o superior” -también diurnas/nocturnas, multifocales, con discreta carcasa de protección y módulos internos intercambiables-.
La modalidad de vigilancia electrónica en funcionamiento desde 2009, busca detectar los episodios violentos en las calles platenses, ya sean asaltos, grescas en la vía pública, arrebatos o choques. En un primer momento, se trató de una etapa piloto con ocho unidades de registro; luego esa cifra creció a 40, 50 y 70.
Aquello que las cámaras captan se puede ver en los televisores de última tecnología en el centro de monitoreo y a su vez, allí queda grabado. A la vez, los ilícitos, según su tipificación, se guardan en un archivo específico y se envía un efectivo de acuerdo a la gravedad de los echos.
En el MOPU aseguran que “la mayor parte de los delitos detectados por este sistema no alcanzan a concretarse, y eso es justamente porque las filmaciones sirven como mecanismo de prevención”.