Según informaron fuentes judiciales a la agencia de noticias Télam, cuando fue hallada en la bañera de su departamento, los investigadores encontraron cuatro cartas que la mujer había dejado “prolijamente expuestas en el baño”. Y agregaron: “Uno de los escritos estaba destinado a su hijo, otro a su actual pareja, otro al juez y el restante a una familiar”.
Dieser y su ex marido, el juez Carlos Fraticelli, estuvieron presos por el crimen de Natalia, la hija de ambos, asesinada en la casa que compartía la familia en la ciudad de Rufino, en 2000. La Cámara de Apelaciones de Venado Tuerto finalmente los terminó absolviendo en 2008.
Después de la cárcel, Dieser regresó a Rafaela, donde formó una nueva pareja. Esta mañana, cuando fue encontrada agonizando, el hombre no se encontraba en la casa porque había salido a trabajar.
Una de las cartas decía que “Natalia la visitaba todas las noches, que ella no aguantaba más lo que la extrañaba y que la determinación de matarse fue para encontrarse con ella”, según detalló la fuente.
El juez del caso, Carlos Stegmayer, decidió que se abriera esa única carta porque tenía como destinatario “Sr. juez”, en alusión al magistrado que interviniera en la causa por su muerte.
Las otras tres cartas halladas no fueron abiertas porque estaban dirigidas al hijo de la mujer, Franco Fraticelli (29); a su actual pareja, Daniel Aguilar (47), y a otra persona que los pesquisas desconocen.
El juez Stegmayer ordenó que las esquelas sean abiertas con el consentimiento de sus destinatarios durante una audiencia que se realizará posiblemente este jueves.
Graciela Dieser, de 56 años, fue encontrada aún con signos vitales por un hijo de su actual pareja, cerca de las 7, en el baño de un departamento del cuarto piso de un edificio de la calle Sarmiento 244 en Rafaela, Santa Fe.
Murió alrededor de las 10 y su cuerpo se encuentra en la morgue del hospital Jaime Ferré, de esa localidad santafesina, donde se realiza la autopsia que determinará las causas de la muerte.