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La posta del Congreso

Javier Milei prolonga la agonía de Manuel Adorni y desgasta a sus aliados

Los dialoguistas fijaron fecha para echar al jefe de Gabinete. Esperaban una reacción presidencial que no llegó. Buscan ganar tiempo. El arribo de Ravier.

Los aliados del Gobierno en el Congreso quedaron desconcertados. Habían creído, erróneamente, que al mostrar que contaban con los votos para echar a Manuel Adorni, Javier Milei lo desplazaría inmediatamente. El Presidente volvió a mostrarse imperturbable y sostuvo a su jefe de Gabinete, aunque se abrieron nuevos interrogantes con la incorporación del nuevo vocero, Adrián Ravier, un académico que tuvo la capacidad de sobrevolar la interna oficialista.

Los socios legislativos de La Libertad Avanza aún tienen esperanzas en que Milei sólo esté ganando tiempo hasta el día en que el ministro coordinador sea castigado en Tribunales. Por eso evalúan demorar la interpelación en el Senado, que habían acordado para el 2 de julio. Entienden que la imputación al hermano del funcionario, el legislador bonaerense Francisco Adorni, fue un mensaje claro desde Tribunales que el Presidente sabrá interpretar.

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Los hermanos Macana: Francisco Adorni y Manuel Adorni se turnan para disparar malas noticias contra el gobierno de Javier Milei.

La narrativa libertaria dejó ese flanco débil. Si la Justicia no es blanco de sus críticas, el Presidente nunca podría cuestionar un fallo contra sus funcionarios. Su descalificación permanente al periodismo no se repite en el plano judicial, que es desde donde surge la información que tiene al exvocero contra las cuerdas, debido a las inconsistencias de sus declaraciones juradas y las dificultades para justificar su crecimiento patrimonial.

Sólo en privado Milei les dijo a legisladores propios que la prensa y los jueces se asocian en su contra, un remake de lawfare que por años denunció Cristina Fernández de Kirchner. Fue su análisis para pedir el retiro del pliego de María Verónica Michelli, cuñada del periodista Hugo Alconada Mon, que finalmente fue aprobado a pesar del rechazo presidencial.

Manuel Adorni, en manos de Tribunales

El sueño libertario de la justicia propia es todavía lejano, aunque las acciones de Juan Bautista Mahiques persiguen ese objetivo. En el Consejo de la Magistratura se abrió una fuerte disputa por la composición que habrá en diciembre, cuando vencen los plazos de los representantes del Congreso.

El ministro de Justicia debe maniobrar para ubicar a figuras afines. Su socio es el presidente de la Corte Suprema, Horacio Rosatti. Para sostener a sus aliados, podrían apoyar un intento de consejeros afines que piden ser reelectos, aunque esté prohibido por ley. El primer amparo lo presentó el consejero Diego Barroetaveña, puesto por los jueces.

Es una rosca que camina a paso lento y no incide en el derrotero del jefe de Gabinete, quien este viernes mantuvo una extensa reunión con Milei planificando el futuro. Fue en ese momento cuando se definió la designación de Ravier como nuevo vocero.

Como anticipó Letra P, los dialoguistas expusieron en el Senado una mayoría para echar al jefe de Gabinete. Fue en una reunión de labor parlamentaria donde se decidió votar los proyectos de interpelación el próximo jueves, para llevarlo al banquillo una semana después.

Patricia Bullrich allanó el camino para que el peronismo se alineara a la oposición blanda y apurara los tiempos. La jefa del bloque de La Libertad Avanza en el Senado no discutió la postura de votar directamente los proyectos para interrogar a Adorni, por considerar que la Constitución lo permite.

El jefe de Estado no quiso tomar una decisión y la senadora tuvo que volver sobre sus pasos y definió citar a las autoridades de bloque para debatir si es posible que la fecha para interrogar al exvocero no se defina este jueves y haya un largo debate en comisiones.

Los dilemas de los aliados

Con la sesión del 25 convocada, el jueves, los gobernadores que suelen ayudar a Milei en las votaciones esperaron la renuncia de Adorni, que nunca llegó. Sus legisladores apagaron los teléfonos, sobre todo cuando leyeron la imputación del hermano del funcionario nacional. Terminaron el día sin respuestas. El ministro del Interior, Diego Santilli, aprovechó la jornada para presionar a los mandatarios. Quedó conforme.

Diego Santilli Rolando Figueroa Casa Rosada Junio 2026

Con matices, en la UCR, el PRO y los partidos provinciales coinciden en que cuanto más larga es la agonía del jefe de Gabinete, más será el desgaste de la administración libertaria, que ni siquiera pudo celebrar la mejora en los indicadores que define como elementales para el país: la inflación y el riesgo país.

Precisar una fecha de la interpelación fue un intento de los dialoguistas de dar un mensaje que el Presidente no quiso recibir. Su cerrazón dejó a los aliados con un dilema difícil de resolver. Si efectivamente se disponen a echar al jefe de Gabinete antes de una imputación formal, ese antecedente podrá ser utilizado para desplazar en el futuro a cualquiera que ocupe ese cargo. Nadie estará a salvo.

Sin embargo, los legisladores experimentados reconocen que la presión mediática y judicial, aun sin decisiones formales en Tribunales, siempre se impone. Edgardo Kueider fue echado de su banca sin que llegara un documento formal al Senado antes de abrir el recinto.

La oposición dialoguista entiende que el caso Adorni es similar y esperan una rápida reacción de Milei. En La Libertad Avanza doblaron la apuesta y enviaron, en chats legislativos, el video de la columna del periodista Alejandro Fantino, en la que minimiza el costo político de sostener al funcionario, con críticas a los exmiembros de Juntos por el Cambio, a los que acusa de no entender la época. El mensaje fue claro.

Bullrich no abandonó su presión contra el contador platense, aunque es tiempista. Como el Presidente no lo echó, prefirió demorar los tiempos de una sesión decisiva. Es lo que buscará en la reunión de jefes de bloque.

A puertas cerradas, la exministra intentará ensuciar la sesión del jueves con interpretaciones reglamentarias. Avisó que la ayudará Carlos Espínola (Provincias Unidas) y se sumarían los gobernadores aliados, de la UCR y otras fuerzas.

Si logra que la interpelación no sea el 2 de julio, ese día el ministro coordinador sólo irá al Senado a brindar su informe de gestión, que recién confirmó el pasado martes y tras una dura presión de la jefa de bloque oficialista. La demora en precisar la fecha sólo se entiende si su continuidad está en riesgo.

La reunión que querían Milei y el PJ

El peronismo dejará su silla vacía en la reunión de jefes de bloque del Senado. Tampoco le preocupa lo que se decida: sus referentes entienden que les sirve que el caso Adorni siga en el prime time televisivo por tiempo indefinido. Menos le atrae tener que desplazarlo y sentar un antecedente peligroso.

Bullrich está más incómoda que el peronismo. Su primer desafío estará en Diputados, donde sus 12 alfiles del bloque libertario deberán definir si el martes ayudan a impedir la sesión pedida por la oposición con proyectos para desplazar al jefe de Gabinete.

El PRO, la UCR y las fuerzas locales no firmaron la convocatoria y, si no asisten, no habrá cuórum. La tensión es total. Si la sesión del Senado era el pasado jueves y se ponía fecha al interrogatorio del ministro coordinador, dejar sus bancas vacías no tenía costo. El panorama abierto en la cámara alta cambió las posibles lecturas de una sesión fallida.

El PRO está dividido entre macristas puros y dialoguistas liderados por el jefe de la bancada, Cristian Ritondo, reacio a sumarse a sesiones de la oposición. El radicalismo, con sólo seis bancas, espera una señal de los gobernadores. Los mandatarios aliados de otras fuerzas no la tienen fácil. Romper para siempre con el Presidente no es un negocio en el corto plazo, pero sentar a sus legisladores en el recinto a apoyar a un outsider de la política que puede terminar condenado, puede ser un suicidio político.

El juego de Bullrich

La tropa bullricista en Diputados, liderada por la diputada Silvana Giudici, no quiere dejar su marca de haber protegido a un funcionario que luego sea procesado por corrupción, con una eventual votación sobre su futuro. Estudian un relato para justificar no dar cuórum, pero ese es su límite.

Es por eso que, si se abre el recinto, de mínima, habrá número para fijar un temario en comisiones para tratar los proyectos de interpelación. Si aplica la doctrina del Senado, ahora en revisión, hasta podría votarse los proyectos el mismo martes y fijar fecha de careo.

Bullrich y Adorni

El escándalo en torno a las propiedades y viajes de Manuel Adorni, cambian el tablero porteño libertario y Patricia Bullrich pica en punta.

Martín Menem no responde a los llamados. Pasó la semana en Israel, donde tenía pendiente una visita desde el año pasado para intercambiar agendas legislativas. Su línea es seguir al Presidente y asumir los costos.

El riojano sabe que, si recibe a un libertario para escuchar lamentos, la escalada es interminable y no tiene respuestas. Ni siquiera tiene decido citar a la sesión que había prometido para el próximo miércoles, para tratar el Súper-RIGI y el acuerdo con un grupo de acreedores externos.

Las tribus oficialistas que orbitan el Congreso tejen conjeturas diversas. La principal es que Adorni será un pararrayos de Milei mientras ocupe su cargo y eso no está tan mal.

Otra hipótesis es que, si la Justicia condena a Adorni, algún operador oficialista deberá negociar en Comodoro Py que sea el primer y último funcionario libertario castigado. La conversación del Presidente y el exvocero del viernes debió orbitar sobre estas suposiciones.

La historia del vocero

La nueva etapa de Milei tendrá como protagonista a Ravier, el pampeano elegido como vocero para narrar el relato oficial. No está claro si el aún diputado enfrentará a los periodistas como hacía su antecesor, porque su experiencia es académica, con descargas tuiteras que lo enfrentaron al Presidente hace unos años.

Los antiguos cruces entre ambos, insultos incluidos, dominaron las redes el pasado viernes. La historia del reencuentro es poco conocida y explica la versatilidad de la nueva cara del Gobierno, quien, como pocos, logró sobrevolar la interna libertaria.

Ravier se supo hacer valer en la Fundación Faro, que lidera Agustín Laje, quien tiene buena relación con Santiago Caputo, pero de ninguna manera es un orgánico de Las Fuerzas del Cielo.

El asesor no fue quien lo acercó al Gobierno, sino que esa tarea la hizo Lule Menem, quien le pidió sumarlo a La Libertad Avanza en La Pampa a su referente en esa provincia, Juan Pablo Patterer, a cargo de la ANSES de General Pico.

Ravier no nació en La Pampa, pero se mudó allí a los 15 años y supo hacerse valer en ámbitos académicos, donde enseñó economía hasta diciembre. Patterer le organizó las primeras charlas en Santa Rosa, le dio la presidencia del partido y armó la campaña para que el economista lidere la lista en octubre, cuando estuvo a pocos votos de ganar.

Su reencuentro con Milei, con libro compartido y todo, le allanó a Ravier el camino en la órbita nacional, donde logró que todas las tribus se lo disputen. Las Fuerzas del Cielo lo tomaron para referencia de su comunicación oficial y Menem lo eligió para hablar en comisiones y recinto, donde muy pocos oficialistas tienen micrófono. A partir del próximo lunes, el diputado tendrá a su cargo el atril de la Casa Rosada.

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