Directivos de Jan De Nul fueron recibidos este jueves por el embajador de los Estados Unidos en la Argentina, Peter Lamelas, en el marco de su interés por conocer la visión de la compañía sobre el proceso de licitación de la hidrovía Paraná-Paraguay.
Durante el encuentro, el embajador escuchó de primera mano los planes y perspectivas de la empresa de cara a una próxima concesión de la vía navegable troncal, una infraestructura estratégica para el desarrollo productivo y comercial de la Argentina.
En ese contexto, los directivos de Jan De Nul presentaron los lineamientos del proyecto impulsado por el consorcio belga-argentino que integran junto a la firma local ServiMagnus, detallando el plan de trabajo y obras previsto para la concesión.
Asimismo, explicaron las características técnicas de las dragas y herramientas de balizamiento que se utilizarán en caso de resultar adjudicatarios de la licitación, así como la tecnología que se implementará para fortalecer la seguridad de la navegación y contribuir a la lucha contra el contrabando y el narcotráfico.
Durante la reunión también se ratificaron los antecedentes incluidos en la propuesta presentada para la licitación, donde se certifica que la totalidad de la tecnología e insumos contemplados provienen de países occidentales, particularmente de proveedores de los Estados Unidos, entre ellos sistemas de monitoreo y cámaras VTS.
Por otra parte, la compañía aprovechó la oportunidad brindada por la Embajada de los Estados Unidos en la Argentina para desmentir de manera categórica las versiones difundidas en algunos medios de comunicación que la vinculaban con supuestas relaciones comerciales o contractuales con empresas de capitales estatales chinos.
Como contó Letra P, la licitación de la hidrovía que impulsa Javier Milei entró en su etapa decisiva con la apertura de las ofertas económicas y dejó a Jan De Nul en ventaja para quedarse con la privatización del corredor exportador del país. La empresa belga igualó la propuesta tarifaria de DEME, pero logró una mejor evaluación técnica en el proceso de concesión.
En ese sentido, Jan De Nul reafirmó que dichas afirmaciones carecen de sustento y sostuvo que solo buscan generar interferencias en un proceso licitatorio clave para el futuro de la hidrovía.
Finalmente, los directivos repasaron la trayectoria de la compañía a lo largo de sus 30 años de trabajo en la vía navegable troncal, destacando su aporte al desarrollo de la producción argentina y su compromiso de continuar impulsando proyectos conjuntos con empresas estadounidenses en el marco de futuras tareas vinculadas a la concesión.