MODELO PARA (DES)ARMAR

Otro golpe de Toto Caputo a la UIA: bajó los impuestos y facilitó la importación de máquinas usadas

Redujo aranceles a equipos de hasta 30 años. La industria metalúrgica, en alerta por la "competencia desleal" y el impacto sobre la producción y el empleo.

La decisión del ministro Toto Caputo de reducir aranceles y flexibilizar la importación de maquinaria usada abrió un nuevo frente de conflicto con la Unión Industrial Argentina (UIA). La industria de bienes de capital cuestiona una medida que, según advierte, perjudica a los fabricantes locales en un contexto de caída de la actividad.

La cartera económica redujo un 75% el arancel para importar maquinaria usada, amplió el universo de bienes alcanzados y elevó de 20 a 30 años la antigüedad máxima permitida. La medida fue rechazada por las cámaras del sector, que representan a unas 5500 empresas y sostienen que favorece la competencia externa en detrimento de la producción nacional.

"La decisión del Gobierno deteriora aún más las posibilidades de nuestras empresas, golpea el ecosistema productivo, desalienta las mejoras tecnológicas y favorece la pérdida de competitividad del conjunto”, afirmó a Letra P Luis Manini, presidente de la Cámara de Industriales de Proyectos e Ingeniería de Bienes de Capital (Cipibic).

Manini también es prosecretario de la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina (Adimra), una de las entidades de mayor representación dentro de la UIA. Esa organización envió un comunicado a sus asociadas para expresar su "preocupación y rechazo" por las modificaciones al régimen de importación de bienes de capital usados.

Industria nacional vs. usados importados

“Nos hacen competir con los bienes de capital nuevos de todo el mundo, y ahora también con los usados; bajarle los impuestos a la importación de bienes de 30 años es mejorar la competitividad de los países que te venden esos productos”, afirmó Manini ante una consulta de Letra P.

La medida de Caputo supone que el empresariado del sector alimenticio puede importar de Italia una línea de producción de fideos secos usada. "Italia ofrece a sus industrias créditos muy baratos para que compren máquinas nuevas fabricadas en su país, ellos nos venden la 'vieja' a precio de regalo, y casi sin pagar impuestos para ingresar", advierten fabricantes locales.

Según Cipibic, el sector de maquinaria para la industria alimenticia argentina —para procesado, refrigeración, generación de calor, embalaje, transporte— está integrado por unas 2000 empresas concentradas principalmente en las provincias de Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba, Mendoza y Entre Ríos.

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Una máquina cerradora de tapas que se fabrica en Argentina y se exporta

Una máquina cerradora de tapas que se fabrica en Argentina y se exporta

En Adimra explicaron a Letra P que “el mismo gobierno que abre toda la economía, mantiene una presión fiscal del 50% a la industria nacional. Ahora permite importar máquinas usadas, iguales a las que se fabrican en el país, pero más viejas, que no van a mejorar la competitividad local como para enfrentar las importaciones de China, que el mismo gobierno alienta. Es una sentencia a muerte”.

Toto Caputo: máquinas usadas mejoran la competitividad

Caputo y el secretario de Industria, Pablo Lavigne, presentaron la simplificación del régimen de importaciones como “una mejora a la competitividad de la industria nacional”.

Los bienes usados importados pagarán un 25% del total del arancel de importación para ingresar, dejarán de abonar las tasas de estadística y de comprobación de destino, que suman un 5% sobre el costo del producto.

La simplificación elevó de 20 a 30 años la antigüedad de las máquinas que se pueden importar; en caso de que ingresen con algún proceso de modernización. El régimen que se modificó solo permitía comprar en el exterior una línea de producción usada completa, y exigía además que se integrase con un 30% de piezas locales; ahora se puede importar una máquina usada autónoma y la exigencia de piezas nacionales bajó al 10%.

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Una máquina para la industria alimenticia que se fabrica en Argentina

Una máquina para la industria alimenticia que se fabrica en Argentina

“Las nuevas disposiciones facilitan el acceso a equipamiento importado usado, pero no advertimos medidas complementarias destinadas a promover el desarrollo de proveedores nacionales, la producción local de maquinaria y equipos, la innovación tecnológica o las inversiones que las empresas argentinas vienen realizando desde hace años”, expresó el comunicado de Adimra.

En 2025, el ministro desregulador Federico Sturzenegger eliminó las restricciones al ingreso de máquinas agrícolas usadas. La medida recibió la reprobación de fabricantes locales, tanto los nacionales como las marcas globales que instalaron una planta fabril en Argentina. El sector, además, sufre la importación de tractores baratos de China.

Cómo desarrollar la industria local para el futuro

Consultado por Letra P, el director del área de Economía del centro de estudios Fundar, Guido Zack, aseguró: “Esta política del gobierno se inclina hacia el lado de abaratar el costo de la inversión a los que quieren invertir, pero el perjuicio claro lo tiene el productor local, que no puede competir con el bien de capital importado y, menos aún, usado".

"Se menciona la incorporación de tecnología, pero claramente se importan equipos usados que son descarte de otros países. No es tecnología de punta. Puede ser mejor que lo que tenía la empresa que lo compre, pero no está en la frontera tecnológica”, explicó.

El economista agregó: “El gobierno plantea una falsa dicotomía entre los que quieren invertir en maquinaria y la encuentran más barata en el exterior, y los que ya producen esos bienes en el país. La clave es cómo fomentar la incorporación de equipamiento y tecnología, pero acompañada con políticas de fortalecimiento de la industria local. Todo lo que se pueda producir en el país a un precio y calidad competitivos hay que fomentarlo, pensando no solo en el presente, sino también en las bases para generar capacidades en el futuro cercano”.

Rappallini advierte que la industria no está bien

La facilitación de la importación de bienes usados surgió en la misma semana en que el presidente de la UIA, Martín Rappallini, no pudo convencer a Caputo para que obligue a que los proyectos de inversión que accedan a los beneficios impositivos, aduaneros y cambiarios del súper-RIGI al menos estén obligados a desarrollar proveedores de bienes locales por el 20% de la inversión.

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La UIA muestra indicadores industriales a la baja y augura un segundo semestre

La UIA muestra indicadores industriales a la baja y augura un segundo semestre "complejo"

Rappallini marcó públicamente que la industria perdió 70.000 puestos de trabajo desde que asumió Javier Milei y que sectores como la construcción, textil, calzado, metalmecánica y autopartistas están entre un 25% y 30% por debajo de los registros de actividad de 2022, a la salida de la pandemia de coronavirus.

La UIA reclama “herramientas para competir con China y también con Brasil”. Rappallini usaba la frase “equilibrar la cancha”, hasta que el presidente Milei lo cruzó en un discurso público.

El titular de la entidad fabril ahora pide que les rebajen los aportes patronales que pagan por sus trabajadores y que los incluyan en algún tipo de exenciones impositivas de las que gozan los proyectos de inversión nuevos que aplican al RIGI y al súper-RIGI. Rappallini anticipó que se viene "un segundo semestre complejo".

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