Golpe en la industria musical argentina: la multinacional Live Nation adquirió la participación mayoritaria de Dale Play, la productora de Federico Lauría, que trabaja con artistas como Duki, Bizarrap, Lali y Wos. La compañía estadounidense ya controla el 51% de DF Entertainment, de Diego Finkelstein, organizadora del Lollapalooza Argentina y de shows locales de figuras internacionales como Oasis y Coldplay.
“Ahora Finkelstein y Lauría forman parte del mismo grupo empresario, aunque siguen manejando negocios que hasta ahora nunca se cruzaron: Dale Play concentra los artistas nacionales y DF Entertainment los internacionales”, explicó a Letra P una fuente del sector vinculada a emprendimientos de Finkelstein.
La operación abrió interrogantes dentro de la industria. “Queda por ver si Live Nation avanza en algún momento con una integración de las áreas administrativas y de producción de ambas compañías”, señaló otra fuente del negocio del entretenimiento. “Lauría y Finkelstein tienen perfiles muy marcados y habrá que observar cómo se articula esa convivencia empresarial”, agregó.
Colapinto Lauría Live Nation
Industria de la música: Diego Finkelstein y Federico Lauría ahora son socios en Live Nation
Los dos empresarios ya comparten un acuerdo estratégico de gran escala: el contrato por unos u$s 110 millones firmado con River Plate para la organización de espectáculos musicales en el estadio Monumental, junto a Live Nation, DF Entertainment y Dale Play.
Franco Colapinto también suma al negocio
Lauría es hijo del representante artístico del cantante pampeano Alberto Cortez. Junto a su socio Tito Leconte impulsó el festival Buenos Aires Trap y construyó una de las estructuras más influyentes de la música urbana latinoamericana. Suele recordar que el primer artista al que apostó fue Duki y que, a partir de esa experiencia, identificó el potencial de una generación integrada por figuras como Nicki Nicole, Bizarrap, Wos y, más recientemente, Milo J.
La revista Billboard lo incluyó entre los 40 referentes más importantes de la industria musical global, mientras que Bloomberg lo ubicó entre los 500 latinos más influyentes del mundo. Su empresa también estuvo detrás del road show de Franco Colapinto en Buenos Aires, que reunió a unas 500.000 personas. Lauría sostiene que existe una fuerte capacidad exportadora en la convergencia entre músicos, deportistas y creadores de contenido.
Este año fue distinguido como Emprendedor del Año 2026 por la consultora Ernst & Young. Previamente había incorporado como socio minoritario a Rimas Entertainment, el sello discográfico puertorriqueño vinculado a Bad Bunny.
Además, fue el único oferente en la licitación para la concesión del predio de la Rural de Rosario, donde se asoció con los empresarios Gustavo Scaglione y Vito Scaglione, propietarios de Televisión Litoral y del diario La Capital, entre otros socios locales.
Live Nation, el gigante global
Live Nation facturó u$s 25.200 millones en 2025 y obtuvo ganancias superiores a los u$s 2370 millones. Con la adquisición de Dale Play, la compañía quedó asociada a los dos empresarios más relevantes del negocio del entretenimiento en Argentina, una estrategia que ya replicó en otros mercados de la región como Perú y Colombia.
Buenos Aires se consolidó como la segunda plaza más importante de Sudamérica para los espectáculos en vivo, detrás de San Pablo.
La empresa también controla Ticketmaster y busca integrar toda la cadena del negocio de la música en vivo: producción de giras, venta de entradas y administración de recintos para espectáculos.
Ese modelo de negocios la colocó bajo la lupa en Estados Unidos. La Justicia de Nueva York consideró que la compañía opera con características monopólicas y analiza medidas que podrían derivar en una separación entre Live Nation y Ticketmaster.
En Argentina, Finkelstein y Live Nation enfrentan además un conflicto judicial que mantiene paralizada la remodelación del estadio Luna Park, una inversión estimada en u$s 34 millones destinada a ampliar la capacidad del recinto a 13.000 espectadores y reabrirlo hacia fines de 2027.
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La Iglesia entregará el Luna Park
El proyecto se impuso en la compulsa frente a ASM Global, otro peso pesado del negocio internacional del entretenimiento, asociado en el país al diario La Nación en la gestión del Movistar Arena.
Luna Park y Tecnópolis: la guerra de los venues
“El caso va a terminar en la Corte Suprema. Las denuncias responden a una revancha de quienes perdieron el concurso”, señalaron a Letra P desde DF Entertainment. Según explicaron, la discusión judicial gira principalmente en torno al techo del estadio, ya que la fachada original se mantiene intacta. “Son obstáculos que buscan frenar el avance de la obra. Además, el proyecto contempla un museo para preservar el patrimonio histórico del Luna Park”, agregaron.
Finkelstein y Live Nation, también responsables del festival Lollapalooza, proyectan elevar la capacidad máxima del estadio de 8000 a 13.000 espectadores. El objetivo es competir de manera más directa con el Movistar Arena, que puede albergar hasta 15.000 personas, y alcanzar una programación cercana a los 150 eventos anuales.
La disputa forma parte de una competencia cada vez más intensa por el control de los principales venues del país. Finkelstein comparte con Eduardo Elsztain la propiedad del Live Arena, en Malvinas Argentinas, y participa de la administración del predio ferial de La Rural, en Palermo.
En ese mapa también aparece Tecnópolis. La eventual concesión de las 51 hectáreas del predio de Villa Martelli se convirtió en una pulseada económica y política que enfrenta a distintos actores del negocio del entretenimiento y que promete ser uno de los próximos capítulos de la batalla por los escenarios más codiciados del país.