Durante 2025, ingresaron a Córdoba productos por US$ 81,2 millones, el tercer mayor volumen del país después de Buenos Aires y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Pero el dato verdaderamente significativo es otro: esas operaciones crecieron 314,7% interanual, uno de los mayores incrementos registrados en Argentina.
Alejandro Pegoraro, director ejecutivo de Politikon Chaco presentó el mapa del consumo en Córdoba
Pegoraro explicó que el problema todavía no es tanto el volumen como la velocidad con la que avanza este canal. “El problema que tiene la importación puerta a puerta hoy no es tanto por el volumen, sino por la dinámica aceleradísima que está teniendo”, señaló durante la presentación.
El economista incluso anticipó que la tendencia se profundiza durante 2026. Según las proyecciones elaboradas sobre los datos del primer semestre, Córdoba ya acumularía alrededor de US$ 65 millones en importaciones courier en apenas seis meses, acercándose rápidamente al total registrado durante todo 2025.
Puerta a puerta vs. shoppings en Córdoba
La magnitud del cambio aparece con claridad cuando se compara ese volumen con las ventas del comercio local. En 2024, las compras puerta a puerta equivalían apenas al 1% de las ventas de los centros comerciales del Gran Córdoba. Un año después ese indicador escaló hasta el 22%. Es decir, por cada 100 pesos que venden los centros comerciales cordobeses, otros 22 pesos ya se canalizan mediante compras internacionales puerta a puerta.
La comparación también resulta significativa frente a los supermercados: el courier pasó de representar el equivalente al 1% de sus ventas en 2024 al 4,2% durante 2025.
Pegoraro sostuvo que la dinámica sigue acelerándose y advirtió que, si continúa el ritmo actual, el peso relativo de estas operaciones seguirá creciendo durante el segundo semestre.
Los rubros más afectados son indumentaria y calzado, celulares y accesorios, marroquinería, repuestos para automotores, informática y artículos de belleza.
El otro gigante: la economía informal
Si las importaciones representan el fenómeno de mayor crecimiento, la informalidad continúa siendo el principal problema por su dimensión económica. El estudio estima que el 32,1% del movimiento comercial de Córdoba se realiza por canales informales o ilegales, incluyendo venta callejera, comercios sin habilitación, contrabando y operaciones realizadas mediante plataformas sin registración.
En términos económicos, ese porcentaje equivale a US$ 2.388 millones durante 2025.
Paradójicamente, Córdoba aparece entre las provincias con menor nivel relativo de informalidad, pero al mismo tiempo ocupa el tercer lugar nacional por volumen de dinero que circula fuera del circuito formal, únicamente detrás de Buenos Aires y CABA.
Pegoraro explicó que el consumo no desapareció sino que cambió de destino. “Hay un consumo que todavía existe, pero que no se está canalizando por el comercio formal local. La gente sigue consumiendo, quizás menos que antes, pero lo hace pagando afuera o mediante canales informales”, afirmó.
Para el economista, esa migración ayuda a explicar una aparente contradicción: el producto comercial mostró una recuperación respecto de 2024, pero al mismo tiempo siguen cayendo el empleo y la cantidad de empresas.
El comercio sigue siendo el motor, pero pierde participación
El informe también revela que el comercio continúa siendo el principal sector económico de Córdoba, aunque viene perdiendo peso relativo. Después de haber alcanzado un pico cercano al 42,8% del Producto Bruto Geográfico en 2023, su participación descendió hasta el 39,8% durante 2025, ubicándose por debajo del promedio histórico de la última década.
Mientras el PBG provincial creció 4,6% en 2025, impulsado principalmente por el agro, el comercio y los servicios avanzaron apenas 3,5%.
Pegoraro aclaró que ese crecimiento tampoco refleja una expansión genuina. “Fue más un rebote estadístico después de un año muy malo que un crecimiento sólido del sector”, explicó.
Menos empleo y menos empresas
Los indicadores laborales muestran el mismo deterioro. En 2025 el comercio y los servicios emplearon a 252.637 trabajadores formales, pero el sector perdió 0,6% de esos puestos respecto del año anterior, una caída superior al promedio provincial.
La cantidad de empresas también continúa reduciéndose. Actualmente funcionan 30.805 firmas vinculadas al comercio y los servicios en Córdoba. Solo durante 2025 desaparecieron 773 empresas, lo que representa una caída anual del 3,4%.
Los primeros datos de 2026 muestran un escenario todavía más complejo. Durante el primer trimestre el empleo del sector cayó 2,5%, por encima de la media nacional, mientras que el número de empresas retrocedió 5,5%, ubicando a Córdoba entre las provincias con mayores caídas del país.
El informe sostiene que el principal problema es la competencia desigual. Mientras los comercios habilitados pagan impuestos, habilitaciones, cargas laborales y sostienen empleo registrado, buena parte de la competencia opera sin afrontar esos costos.
“La consecuencia es que el comercio formal termina financiando al Estado mientras otros venden sobre la misma demanda sin aportar”, resume el estudio.
La respuesta que impulsa la Cámara de Comercio
El secretario institucional de la Cámara de Comercio, Fabián Servetto, aseguró que la entidad organizó una agenda de trabajo basada en cuatro ejes.
El primero apunta al combate contra el comercio ilegal, el contrabando y la informalidad mediante una mesa permanente con el Gobierno de la provincia y la Municipalidad. “Estamos trabajando para cortar esos circuitos informales de comercio”, afirmó.
Sebastián Parra y Fabián Servetto, autoridades de la Cámara de Comercio de Córdoba
El segundo eje busca reducir costos para el sector mediante una actualización del régimen de promoción comercial, simplificación de habilitaciones y revisión de normas municipales.
Además, la entidad pretende fortalecer los corredores comerciales para recuperar circulación de consumidores. “La idea es poner en valor los corredores comerciales y que el comercio vuelva a ser un lugar donde la gente vaya a comprar y no sea todo digital”, explicó Servetto.
Finalmente, la Cámara apuesta por mejorar el acceso al financiamiento y profundizar la capacitación de los comerciantes para incorporar herramientas digitales que les permitan competir en un mercado cada vez más desafiante.
Durante la presentación, el presidente de la entidad, Sebastián Parra, defendió además el rol de las cámaras empresarias como articuladoras de políticas para el sector. “Necesitamos instituciones fuertes para poder hacer estudios, desarrollar proyectos y representar a los comerciantes”, sostuvo, al destacar la importancia de sostener organizaciones capaces de producir información y negociar soluciones junto al sector público.