Javier Milei volvió a poner a Malvinas en el centro de la política argentina. Durante la cadena nacional para anunciar una batería de medidas vinculadas con el reclamo de soberanía sobre las islas, el Presidente anunció que firmará un DNU con el objetivo prioritario de avanzar con la construcción de una Base Naval Integrada en Tierra del Fuego.
La base que Milei pretende acelerar no es una obra nueva. El proyecto comenzó formalmente en 2022, durante la gestión de Alberto Fernández, cuando el entonces ministro de Defensa, Jorge Taiana, viajó a Ushuaia para descubrir la piedra fundacional de la denominada Reubicación de la Base Naval Integrada Ushuaia, pero se paralizó cuando la obra pública cero se convirtió en un principio innegociable para el gobierno libertario.
La iniciativa contempla trasladar los componentes de la actual Base Naval "Almirante Berisso" hacia un predio ubicado en las proximidades del Aeropuerto Internacional Malvinas Argentinas, en la capital fueguina, donde se proyectó un complejo militar, logístico y de servicios de gran escala.
La ubicación no es un detalle menor. Ushuaia no solo es uno de los principales puntos de conexión con la Antártida, sino que la isla grande de Tierra del Fuego está rodeada por tres pasajes interoceánicos: el Estrecho de Magallanes, el Pasaje de Drake y el Canal Beagle, sobre cuya costa estará emplazada la Base Naval Integrada. La intención de Defensa fue aprovechar esa posición para transformar a la ciudad en una plataforma desde la cual puedan desarrollarse operaciones y tareas de asistencia a embarcaciones que naveguen por el Atlántico Sur.
La Base Naval Integrada (amarillo) estará emplazada en la zona del aeropuerto de Ushuaia.
Asimismo, se busca reforzar los sistemas de telecomunicaciones estratégicas para el control del Atlántico Sur. Para el Gobierno nacional, custodiar los espacios marítimos australes es un asunto de estricta Seguridad Nacional.
El compromiso de Javier Milei, cuatro años después
La planificación original establecía que la nueva base permitiría liberar progresivamente al puerto comercial de Ushuaia de las operaciones militares que actualmente se realizan allí y concentrar en un mismo complejo las capacidades del Área Naval Austral, la Armada y la logística antártica. Pero el proyecto avanzó a un ritmo mucho menor al previsto. Los informes oficiales presentados ante el Congreso muestran que las obras se concentraron durante años en tareas preliminares, movimiento de suelo y la construcción de infraestructura inicial. Así, además, quedó documentado en las imágenes tomadas por el medio Escenario Mundial.
El último porcentaje general de avance físico cuantificado oficialmente es de 9,13%, frente a un avance financiero del 19,40%. La documentación oficial precisa que entre 2021 y 2025 se ejecutaron movimientos de suelo para dos galpones modulares de unos 1.250 metros cuadrados cada uno y que en mayo de 2025 terminó la fundación y la platea de hormigón armado de uno de ellos.
Escasos avances en la construcción de la Base Naval Integrada (Foto crédito: Escenario Mundial).
Según pudo saber Letra P, durante ese mismo mes, a pedido del área de Infraestructura de la Armada, se solicitó a la Dirección de Patrimonio del gobierno fueguino un relevamiento arqueológico, por lo que se realizaron tareas de prospección en terreno para evaluar el potencial impacto sobre el patrimonio cultural fueguino.
Ahora Milei anunció que acelerará la obra, pero poco hizo hasta ahora para que el gran complejo que se proyectó para Ushuaia durante la última etapa de la gestión de Alberto Fernández. Tal es asi que en diciembre de 2024 el propio ministro de Defensa, Luis Petri, había reconocido que el proyecto requería una fuerte inversión y había planteado que recién entonces esperaba que comenzaran a verse obras concretas.
¿Qué quieren construir en Ushuaia?
El proyecto de la Base Naval Integrada fue valuado en alrededor de 300 millones de dólares y diseñado en tres grandes etapas. La primera concentra la infraestructura básica y el componente portuario: urbanización, redes de servicios, un edificio de servicios marítimos, instalaciones para la logística antártica y el muelle.
Y allí aparece la obra más importante del proyecto: un muelle de aproximadamente 1.050 metros de desarrollo de atraque, con una superficie cercana a los 15.640 metros cuadrados y profundidades previstas de entre 6 y 16 metros.
Abril de 2023. El ministro de Defensa, Jorge Taiana, supervisa los movimientos de suelo donde se emplazaría la Base Naval Integrada.
También se proyecta un edificio de servicios marítimos de unos 2.540 metros cuadrados y aproximadamente 10.100 metros cuadrados destinados específicamente a la logística antártica: talleres, depósitos, cámaras frigoríficas, oficinas y sectores para almacenamiento de combustibles y carga general.
La segunda etapa contempla unos 39.000 metros cuadrados de instalaciones para trasladar al nuevo complejo el Comando del Área Naval Austral, la estructura de la Base Naval Ushuaia, talleres, abastecimientos, automotores, la División de Patrullado Austral, alojamientos y otros servicios. La tercera etapa contempla las viviendas fiscales destinadas al personal de la Armada.
Una visita que generó controversia
En abril de 2024, el Presidente recibió en Ushuaia a la entonces comandante del Comando Sur estadounidense, la general Laura Richardson. Durante aquella visita, Milei presentó a la Base Naval Integrada como un futuro "gran centro logístico", destinado a convertirse en uno de los principales puntos de apoyo hacia la Antártida. La visita alimentó las sospechas de sectores de la oposición acerca de una eventual participación estadounidense en la construcción y posterior uso de la Base. Situación que el gobierno nacional luego desmintió.
No obstante, durante 2026, la Casa Rosada buscó avanzar en un eventual acuerdo técnico y financiero con Estados Unidos, aunque hasta antes del anuncio no había un financiamiento cerrado. De hecho, durante el pasado mes de agosto una comitiva de senadores de Fuerza Patria que viajó a Tierra del Fuego invitados por Cristina López incluyó la Base Naval Integrada entre sus recorridas y, según denunciaron los propios legisladores, no se les permitió ingresar al predio.