ver más
LA JUSTICIA QUE VIENE

Abogados al Consejo de la Magistratura: la lista de Angelici y Gil Lavedra ganó y renovó dos bancas

Olmos y La Cámpora quedaron segundos. Batacazo de Diego Molea y Maximiliano Abad, que mejoraron su elección de 2022. Baja participación y escenario de tercios.

La lista vinculada a Daniel Angelici y al oficialismo del Colegio Público de la Abogacía de la Capital Federal se impuso este martes en las elecciones para renovar los representantes de los abogados en el Consejo de la Magistratura de la Nación. La nómina encabezada por Alberto Biglieri obtuvo una cosecha más modesta de lo esperado, pero suficiente para quedarse con dos de las cuatro bancas en disputa.

Con el 100% de las mesas escrutadas, Biglieri consiguió 11.237 votos (34%), seguido por Itatí Demarchi, la candidata impulsada por Juan Manuel Olmos y La Cámpora, que reunió 10.593 sufragios (32%). En tercer lugar quedó Fernando Levene, respaldado por Diego Molea y Maximiliano Abad, con 8.737 votos (26,4%). La lista de Luis Palomino, vinculada a La Libertad Avanza, obtuvo 2.506 votos (7,6%) y no consiguió representación.

La elección terminó de configurar un escenario cerrado de tercios, con tres listas que concentraron el 92,4% de los votos y quedaron separadas por menos de ocho puntos porcentuales. El reparto dejó al oficialismo de Angelici con dos representantes y mostró una competencia mucho más equilibrada entre las principales estructuras de poder de la abogacía. La diferencia entre el primero y el segundo fue de apenas 644 votos.

Una elección con baja participación

La victoria de Biglieri cumplió las expectativas del armado referenciado en el radicalismo de Angelici y Ricardo Gil Lavedra, en una jornada marcada por la baja participación: con 33.326 votos emitidos, apenas el 18,5% del padrón concurrió a votar. En la Ciudad de Buenos Aires el fenómeno adquirió especial relevancia.

El distrito constituye uno de los principales bastiones del oficialismo del Colegio, pero también un territorio de fuerte influencia de Olmos. La baja participación porteña, según las primeras evaluaciones que circularon durante la jornada, contribuyó a configurar una elección bastante más ajustada de lo que proyectaban las principales estructuras.

Los dos peronismos y el batacazo de Molea

La elección también confirmó la división del peronismo, que llegó a las urnas con dos listas después de que fracasaran las negociaciones para conformar una propuesta de unidad. Ambas consiguieron representación, aunque expresan construcciones políticas diferentes que exceden al mundo de la abogacía.

La candidatura de Demarchi reunió a los sectores más orgánicamente vinculados al kirchnerismo y al peronismo, con Olmos y La Cámpora como principales articuladores. En cambio, el armado de Levene combinó la influencia de Molea con dirigentes del radicalismo referenciados en Abad y Miguel Piedecasas, además de una pata del peronismo federal, especialmente vinculada al gobernador cordobés Martín Llaryora, heredero del espacio político de Juan Schiaretti.

El resultado tuvo un significado particular para Molea, que consiguió revalidar la representación de su espacio en el Consejo y mejorar en casi seis puntos porcentuales la elección de 2022, cuando había obtenido el 20,5% de los votos.

La lista que articuló con Abad se impuso en la provincia de Buenos Aires, Tucumán, Chubut y La Pampa, según los datos del sector, y quedó a 1856 votos del segundo puesto. La cosecha le permite fortalecer su papel como armador académico y judicial a nivel nacional y ganar volumen dentro de la abogacía vinculada al peronismo.

La cercanía entre ambas listas también dejó lugar para las suspicacias. En el mundo de la abogacía circularon versiones sobre un supuesto respaldo de algunas corrientes internas del peronismo bonaerense, pero también del kirchnerismo, a la candidatura de Levene, pese a que la lista de Demarchi concentraba el apoyo de los sectores más identificados con la conducción del PJ. Esos trascendidos reflejan las tensiones e intereses cruzados que atravesaron la competencia.

Los cuatro representantes electos se incorporarán al Consejo de la Magistratura para el período 2026-2030, en el marco de una renovación que también alcanza a los estamentos de los jueces y del Congreso.

La nueva composición comenzará a definir los equilibrios internos de un organismo clave para la selección y el control disciplinario de magistrados, en momentos en que el Gobierno impulsa un reordenamiento de la Justicia con Juan Bautista Mahiques al frente del Ministerio de Justicia.

Por ahora, la elección dejó un reparto de dos bancas para el oficialismo colegial, donde además de Biglieri obtuvo una silla Claudia Sarmiento, la representante del sector que lidera la macrista Jimena de la Torre. Las restantes se repartieron una para cada uno de los armados vinculados al peronismo. Angelici consiguió conservar su representación, pero la diferencia entre las principales listas y el crecimiento de Molea terminaron por dibujar un escenario de tercios que modifica el mapa de poder de la abogacía en el Consejo.

También te puede interesar
Temas

Las Más Leídas

Más Sobre Política