Luego la AFI comienza a realizar otros informes y se encuentran datados como su elaboración los días 9, 10, 12 y 18 de mayo, 15 de junio y 12 de septiembre de 2017, realizados sobre el exgremialista y su familia. El exespía Leandro Araque, reconoció ser el autor de esos seguimientos por encargo de Diego Dalmau Pereyra.
Posteriormente comenzó “una serie de comunicaciones y encuentros tratando, específicamente, el tema UOCRA La Plata – según tituló Villegas en su agenda personal-, entre los que se destacan la comunicación telefónica producida el 10 de mayo de ese año, entre Marcelo Eugenio Villegas y, la entonces Subdirectora de la mencionada agencia, Silvia Majadalani”, se detalla en el documento judicial.
También se resaltan nuevas reuniones los días 12 y 22 de mayo de 2017. El primero de ellos entre Villegas, Salvai, Ritondo y Ferrari “agendado por el entonces ministro” Villegas. El segundo, entre Salvai y Ferrari, “al que se le agregó la participación” del exfuncionario de Justicia, Adrián Patricio Grassi.
El 22 de mayo re registraron dos llamados telefónicos entre el exespía Juan Sebastián De Stefano y el juez Federal de Quilmes Luis Armella.
El 2 de junio de ese año, asentada por Villegas en su agenda como encuentro del “grupo de trabajo”, se reunieron Grassi, Allan y un exfuncionario que fue sobreseído.
El 12 de junio se encontraron Villegas Majadalani y Grassi. El mismo día, la Subdirectora de la AFI se comunicó telefónicamente con el intendente de La Plata Julio Garro y, al siguiente, ambos funcionarios se reunieron en la sede de dicho organismo, según surge del registro de ingresos al edificio porteño de la AFI.
Los días previos a la polémica reunión llevada a cabo en el Banco de la Provincia de Buenos Aires donde Villegas habló de formar una “Gestapo” antisindical, el 15 de junio, las comunicaciones y reuniones entre ellos se intensifican. “Se debe destacar, en primer lugar, dos comunicaciones efectuadas entre Garro y el presidente del Colegio de Arquitectos” de La Plata Guillermo Moretto. Ese día Marcelo Villegas llamó a Allan, cuando tenía pactado un encuentro con Adrián Grassi y Silvia Majdalani en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Al día siguiente el intendente Garro mantuvo dos comunicaciones con Villegas, y, más tarde, visitó la sede de la AFI para reunirse con Majdalani
Ese 13 de junio, Julio Garro llamó a Allan, a la hora 17:38. Se cree que en esa conversación el mandatario municipal puso en conocimiento del senador provincial el resultado de la reunión que había mantenido con Silvia Majdalani en la sede de la Agencia Federal de Inteligencia, ese mismo día a la hora 16:30.
El 14 de junio -un día antes del encuentro del Bapro- el ex ministro Villegas se vuelve a encontrar con su par Grassi y, ese mismo día, con pocos minutos de diferencia entre una y otra reunión hace lo propio con Juan Pablo Allan
En horas de la noche del día previo al que se llevaría a cabo la reunión, se produjeron llamados de forma sucesiva entre la hora 20:25 y 20:46, de Garro a Grassi -en dos oportunidades-, luego de Grassi a Villegas y por último del mismo Grassi a Garro
El 15 de junio –Villegas, Grassi y Allan- mantuvieron varias comunicaciones con el intendente de la ciudad de La Plata, Julio Garro. Ese día se produjo la reunión grabada en el Banco Provincia.
El 14 de agosto de 2017 se registra una comunicación telefónica entre el juez Armella y el exministro Villegas. Tres días después, el 17 de agosto, se comunicaron Armellas, Villegas y el entonces funcionario de la AFI, De Stefano, ligado al expresidente de Boca Juniors, Daniel Angelici.
El 18 de agosto el magistrado Armella dictó una resolución trascendental, rechazó el planteo de incompetencia que había postulado la fiscal y dispuso de oficio, la producción de una serie de medidas probatorias.
El 22 de agosto de 2017, a la hora 11:27, una vez más se comunican Armella y Villegas. En esa jornada, el magistrado federal solicitó, de oficio “y de manera solapada -agazapándola entre otras medidas que la Señora Fiscala había requerido en su dictamen previo-”, que el Ministerio de Trabajo de la Provincia de Buenos Aires envíe antecedentes, actuaciones administrativas o denuncias que pudieran involucrar a Medina y a Fabiola García, documentación “que resultaron claves para determinar las víctimas” (empresarios), que luego declararon en la causa en calidad de testigos, como así también para anexar causas en trámite en otro fuero y jurisdicción, seguidas al entonces titular de UOCRA La Plata.
El 24 de agosto de 2018 se comunicaron Villegas y Armella y, ese mismo día, el entonces ministro visitó el Juzgado Federal de Quilmes
Al día siguiente, Villegas redactó un oficio en respuesta al pedido formulado por el Juzgado Federal, el 22 de agosto de 2017. Remitió el sumario administrativo que incluyó las notas por él requeridas a los empresarios de la construcción asistentes a la reunión del 15 de junio de ese año, documentación que el juez recibió el 28 de agosto de ese año
El 30 de agosto, se produjo una sucesión de llamadas telefónicas entre “integrantes del Poder Ejecutivo provincial con funcionarios del Poder Judicial de la Nación: a la hora 9.07, Villegas se contactó con el Dr. Armella, y a la hora 15.33, hizo lo propio Grassi con el Secretario” Pablo Wilk.
Lo más llamativo es que el 31 de agosto, según se desprende la causa, “el juez Armella solicitó a la Unidad de Instrucción y Juicio N° 1 de La Plata” el envío de tres causas que tenía en trámite, los legajos de identidad correspondientes a los testigos que habían declarado bajo reserva de sus datos y citó a declarar a algunos de los empresarios que figuraban como firmantes de las notas incluidas en el expediente administrativo, que había remitido el Ministerio de Trabajo.
Los contactos entre miembros de los diferentes poderes del Estado Provincial, empresarios de la construcción y funcionarios del Poder Judicial de la Nación continuaron durante esa jornada del 31 de agosto. En esa fecha, el secretario federal Wilk hizo lo propio con De Stefano, quienes entablaron una breve comunicación, “cuyo impacto se produjo en una celda correspondiente a una antena ubicada en las inmediaciones del Juzgado Federal de Quilmes”.
El juez Esmoris se paró en este dato para concluir que “por el exiguo lapso que insumió la llamada aludida, el considerable tiempo durante el cual no mantuvieron nuevo contacto y la localización del impacto de la antena” el exespía se presentó en el juzgado de Armella “con el objeto de entrevistarse, de manera personal, con los funcionarios judiciales”.
Además, Grassi se comunicó con un empresario que el día 30 de agosto añoo había radicado una denuncia ante el fuero Penal de La Plata referida a la toma de obras por parte del sindicato de UOCRA-Seccional La Plata.
También Grassi hizo lo propio con el senador Allan, quienes hablaron telefónicamente en varias oportunidades, y el 1 de septiembre se verificaron comunicaciones del senador con el secretario federal Wilk.
El 5 de septiembre de 2017, los empresarios comenzaron a declarar en la sede del Juzgado federal de Quilmes. Ese mismo día Villegas concurrió al Juzgado, tal como surge de su agenda de trabajo.
El 8 de septiembre desde la cartera laboral enviaron al juzgado un nuevo oficio, sin requerimiento previo, en el que dio cuenta que ese organismo había resuelto ampliar la respuesta presentada el 28 de agosto y acompañó copia de un expediente formado por el conflicto entre la empresa ABES y la UOCRA.
Luego de que el juez Armella ordenara la detención de Medina y su entorno, el 26 de septiembre de 2017, se comunicó con Villegas. El 12 de octubre se dictó el procesamiento de las personas detenidas. Al día siguiente el juez se volvió a contactar con Villegas.
“No caben dudas que el ejercicio de la magistratura, en este expediente, ha sido afectada por la intromisión de funcionarios provinciales y de inteligencia, quienes se hallaban guiados por el afán de concretar una causa que incriminase a Medina”, concluyó el magistrado Esmoris y dictó la nulidad de toda la causa.
Esta resolución no se encuentra firme ya que puede ser recurrida por la fiscal ante la Cámara Nacional de Casación Federal, donde el planeta de Juntos por el Cambio, tiene viento a favor. Esta causa de espionaje es la única que, por el momento, no fue absorbida por los tribunales Federales de Comodoro Py, tierra judicial fértil del macrismo.