01|12|2022

Chau Mitre: Longobardi y ¿el final? de un liderazgo a prueba de gobiernos

04 de noviembre de 2021

04 de noviembre de 2021

Un equipo imbatible y un programa afín a la audiencia de AM. Los roces con Lanata y la seducción de la CNN. Un futuro incierto para la radio de Clarín.

Marcelo Longobardi puso fin a su histórico programa de la primera mañana radiofónica porteña. Después de 21 años al aire y de más de 5.400 emisiones, Cada Mañana llegó a su fin y es un verdadero bombazo en el dial.

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En el mundo de la radio porteña, las marcas se encuentran cada vez más devaluadas. Históricas emisoras como Del Plata, El Mundo, Splendid, América, Rivadavia y otras más actuales como Rock & Pop, Metro y La Uno atraviesan grandes problemas para sostener su conexión con las audiencias por los enormes bandazos artísticos que producen quienes las manejan (cuando no fueron vaciadas y cerradas).

 

Longobardi –como sucede con Beto Casella, Jorge Lanata, Gustavo Sylvestre, Alejandro Dolina, Víctor Hugo Morales, Matías Martin, Andy Kusnetzoff, Santiago Del Moro y algunas pocas figuras más- es una verdadera marca de radio. Su nombre, sus programas y sus contenidos arrastran audiencia independientemente de la emisora por donde se transmitan.

 

Liderazgo absoluto

En 2013, Cada Mañana se mudó de emisora. Después de 12 años de liderazgo en las mañanas de Radio 10, fue despedido y encontró en Mitre (y en el tándem con Lanata) el lugar para revalidar su condición de dueño absoluto de la mañana radiofónica porteña. Cristóbal López había comprado las radios de Daniel Hadad y la línea editorial de “la 10” pulularía de manera inconsistente por años entre el emergente kirchnerismo y el conservadurismo residual.

 

Un mes le alcanzó a Longobardi para que toda su audiencia lo siguiera y transformar a Radio Mitre en líder indiscutida de la primera mañana y de la radiofonía en general. El share (el porcentaje de personas que eligen un programa entre las que tienen la radio encendida en determinado horario) siempre estuvo cercano al 50%. En uno de cada dos radios encendidas entre las 6 las 10 de la mañana se escuchaba a Longobardi.

 

La explicación de semejante liderazgo (histórico y comparable con el de otros grandes de la radiofonía) puede encontrarse en varias aristas: el tono de voz de Longobardi, el equilibrio y la conservación de su mesa con Rolo Villar y María Isabel Sánchez y una línea editorial muy afín al tipo de público de la radio AM: personas adultas, especialmente las mayores. Conservadurismo político y ortodoxia económica reforzada con columnistas e integrantes del programa como Willy Kohan, Carlos Melconian, Rosendo Fraga, Sergio Berenzstein, Marcos Novaro y Alberto Cormillot. El 70% de la audiencia de AM tiene más de 35 años, según Kantar Ibope Media, y el 50% tiene más de 50. Desde los tiempos de éxito de Radio 10, está probado la fuerza de penetración de este tipo de líneas editoriales en ese segmento de la audiencia, panorama que se sostiene vigente con las grandes dificultades de distintas AM de corte progresista o kirchnerista para crecer en audiencia.

 

A septiembre de 2021, el rating de Longobardi había caído de 4,2 puntos en 2018 a 3,6 puntos, algo que no le sucedió a Lanata, quien lo sostuvo en 3,7 puntos durante el mismo período según datos de Kantar Ibope Media.

 

Razones

Los motivos de la salida del histórico conductor pueden dividirse entre los oficiales (querer probar otras cosas, reinventarse, no quedarse cómodo en el éxito) y los no oficiales. Entre estos últimos se encuentra el creciente poder de Lanata dentro del Grupo Clarín. Peleado con Longobardi desde hace tiempo por cuestiones de ego y rispideces en los horarios de entrega de cada uno de los programas, Lanata destrató al aire al conductor saliente en más de una ocasión. Esta situación, junto a la voracidad acaparadora de Lanata para controlar la línea periodística de Clarín en sus medios, debe ser tenida en cuenta para buscar los motivos de este desenlace. El lugar y el poder de decisión del ex-Página 12 en Clarín ya quedó demostrado con los cambios en la gerencia de noticias de TN y Canal 13, donde concluyó el ciclo de Carlos D’Elía y comenzó el de Ricardo Ravanelli. Este último dio mayor lugar a los Lanata boys como Luciana Geuna, Diego Leuco, Nicolás Wiñazki, Maru Duffard e Ignacio Otero, entre otros nombres.

 

También influyó la creciente relevancia de Longobardi en la cadena de noticias estadounidense CNN (en español), donde debutó en diciembre de 2017 con una entrevista a Mauricio Macri y conduce un programa semanal por el que percibe un ingreso mayor al de su conducción diaria de primera mañana en la radio más escuchada de Argentina. Quizás el camino del conductor esté todavía más ligado a la cadena norteamericana en 2022 e incluso pueda acercarse a su versión radiofónica local (AM 950), gestionada por Marcelo González (socio de Clarín en diversas plazas).

 

Ante este panorama, una de las cuestiones más relevantes de cara al futuro será el de la audiencia, dividendo resultante del final de Cada Mañana. Parece claro que Longobardi no continuará en el mismo horario en otra radio (quizás apunte a competir con alguno de sus excompañeros). También está resuelto que Mitre deberá trabajar para sostener el 40% de share que deja Longobardi y disputarlo con alguna figura semejante (Pablo Rossi, Luis Novaresio y Jonathan Viale son algunos nombres barajados). En ese caso, resulta evidente que la batalla por el rating entre las AM más conservadoras se emparejará y tanto Rivadavia como La Red y CNN tendrán la posibilidad de equilibrar la cancha.