03|1|2022

Chile: terminó la votación y crece la expectativa por saber si habrá ballotage

21 de noviembre de 2021

21 de noviembre de 2021

Siete candidaturas se disputan la sucesión de Piñera. La centroizquierda y la ultraderecha, las favoritas. La participación electoral, la clave del día.

A las 18, cerraron las mesas de votación de las elecciones presidenciales chilenas, si bien en muchos casos se extendió el horario debido a la presencia de votantes dentro de los locales. Se trata de los comicios más importantes desde la vuelta de la democracia en 1990. En total, 15.030.963 millones de personas estuvieron habilitadas para elegir al sucesor del actual mandatario, Sebastián Piñera, la totalidad de las 155 bancas de diputados, 27 de los 43 escaños de senadores y 302 consejeros regionales. En un contexto de incertidumbre y protestas sociales, crece la expectativa por conocer si habrá una segunda vuelta electoral.

 

La primera figura importante en votar fue Piñera, que apenas minutos después de la apertura de la jornada se acercó al Estadio Municipal de Las Condes para emitir su voto y convocar a la tranquilidad social ante lo que está en juego este fin de semana. “Vamos a seguir viviendo todos en nuestro país y nunca olvidemos que, a pesar de todas las diferencias, es mucho más lo que nos une que lo nos divide”, aseguró ante la prensa.

 

En total son siete las candidaturas que se disputan el sillón del Palacio de la Moneda, pero según las distintas encuestas previas, dos hombres tienen las posibilidades más serias del pasar al casi seguro ballotage del 19 de diciembre. El primero es el candidato de Apruebo Dignidad, Gabriel Boric, quien tiene la oportunidad de convertirse en el mandatario más joven de la historia nacional a sus 35 años con una agenda progresista de centroizquierda que busca representar las demandas surgidas en el estallido social de 2019. El segundo es el conservador de ultraderecha y presidente del Partido Republicano, José Antonio Kast, hijo de una familia alemana que en base a un discurso xenófobo de mano dura promete devolverle a Chile la “grandeza” perdida a partir de las protestas que se registran desde hace dos años.

 

El escenario lo componen la actual presidenta del Senado, candidata del Nuevo Pacto Social y única mujer de la contienda, Yasna Provoste; el candidato de la coalición oficialista Chile Podemos Más, Sebastián Sichel; el comunista Eduardo Artés, por la Unión Patriótica; el excandidato a presidente que vuelve a intentarlo, pero esta vez por el Partido Progresista; Marco Enríquez-Ominami; y el propio Parisi, que seguirá el desarrollo de la jornada desde los Estados Unidos. No se espera que logren pasar a la segunda vuelta de diciembre, pero sus desempeños serán importantes de cara a la posible futura distribución de sus propios votos hacia las candidaturas finalistas.

 

La jornada se desarrolló sin mayores inconvenientes y sin denuncias de consideración. Uno de los parámetros más importantes a la espera de los números finales eran las largas colas registradas en diferentes puntos del país que evidenciaban una importante afluencia ciudadana a los 2.810 centros de votación. Este punto será uno de los más importantes porque en Chile el voto no es obligatorio y es un país que ostenta una histórica baja participación electoral. Por ejemplo, en la primera vuelta de las últimas elecciones presidenciales en 2017 votó el 46,7% y en las de 2013 el 49,3%.

 

La importancia de estos comicios al ser la primera parada presidencial desde el estallido de 2019 y la impredecibilidad que existe alrededor de los resultados generan expectativa ante una posible mayor participación, lo que provocaría sonrisas y entusiasmo en la candidatura de Boric porque, según la historia electoral, la mayor participación favorece a las candidaturas de la centroizquierda.  

 

Los comicios se desarrollan en un momento histórico para el país trasandino luego del estallido social de 2019, cuando las masivas movilizaciones pusieron en jaque al modelo económico neoliberal heredero de la dictadura de Augusto Pinochet. Además, se realizan de forma simultánea al trabajo que realiza la Convención Constituyente, que desde el 4 de julio pasado redacta una nueva constitución. Por lo tanto, los ganadores enfrentarán el desafío de atender las nuevas demandas surgidas alrededor del agotamiento de un modelo social, económico y político pensado en la Escuela de Chicago que llegó a su fin hace dos años y que desde entonces camina a los tumbos a la espera de la estocada final, que se espera para el 19 de diciembre.