El candidato a diputado nacional de La Libertad Avanza por la Ciudad de Buenos Aires Javier Milei es conocido por su bombardeo de frases polémicas sobre temas controversiales como el aborto. Se opone a esa práctica porque la considera un “asesinato”. Sin embargo, niega a sus propios padres y los da por “muertos”.
Registrate para continuar leyendo y disfrutando de más contenidos de LETRA P.
A sabiendas de que desde el 14 de enero de este año se encuentra en vigencia la legalización de la Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE) hasta la semana 14, Milei marca su postura al respecto sosteniendo que está en contra del aborto salvo en caso de riesgo de muerte para la madre y decide referirse a la relación madre-feto como un “conflicto de propiedad”.
El candidato liberal insiste y sostiene en sus declaraciones, a través de un paralelismo, que el cuerpo de una madre es una “propiedad” y califica de “asesinato” la interrupción de un embarazo. Lo explica con el siguiente ejemplo: "Si alguien viene a robar a tu casa, recurrís a la fuerza si tu vida corre peligro. Ahí es cuando corre riesgo la propiedad. Es igual que si una madre corre peligro. Ahí estoy de acuerdo porque hay un conflicto de propiedad, que sería el cuerpo de la madre".
No obstante, este marcado discurso opositor a la IVE hace agua si se lo traspola a 2018, cuando sacó a relucir unos epítetos hacia sus padres cargados de mensajes insultantes: “Yo no hablo con mis progenitores. No les digo padres porque no comparto los valores morales y éticos de ninguno de los dos. Mi padre me hizo las mil y una en mi proceso universitario. Para mí es como que ya no existen. Para mí, los dos están muertos”, sentenció.
Por último, Milei recurrió a la terminología económica para referirse al vínculo entre padres e hijos y afirmó que “los padres siempre tienen un contrato previo a nuestra existencia. Que a vos te toque un vínculo sanguíneo es un accidente”.