REPORTAJE | DIEGO REYNOSO

"A Larreta le costaría ser líder de la oposición en un clima de efervescencia"

El politólogo advirtió que la actitud "dialoguista" del alcande porteño no representa a los antikirchneristas. El equilibrio con los halcones del PRO.

Hasta marzo, las figuras más representativas de la grieta eran Cristina Kirchner y Mauricio Macri. La llegada de la pandemia del COVID-19 transformó el escenario político y los referentes más valorados por la opinión pública son el presidente Alberto Fernández y el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta. Ambos se muestran juntos coincidiendo en las medidas para evitar la propagación del virus en un contexto económico complicado como consecuencia del aislamiento obligatorio.

 

En el último mes, el agotamiento de la cuarentena y la preocupación económica derivaron en una serie de protestas en contra del Gobierno, que supo ser capitalizada a través de las redes sociales por la oposición dura. Sin embargo, el jefe de Gobierno se llamó a silencio y optó por no entrar en el juego de los halcones del PRO, que lanzan dardos virtuales contra el oficialismo en cada oportunidad que se presenta. 

 

"La embestida de los duros genera una situación incómoda dentro de Juntos por el Cambio, porque después Larreta tiene que ir a negociar con Fernández y Kicillof", señaló el politólogo Diego Reynoso en diálogo con Letra P.

 

Además, analizó la interna de la alianza opositora y no descartó la posibilidad de que el porteño se convierta en el nuevo líder. No obstante, advirtió que "le costaría" representar a los antilirchnerista por su actitud dialoguista. 

 

-¿Cómo evalúa los banderazos en contra del Gobierno?

 

-Un sector de la oposición cree que el hartazgo de la gente puede ser capitalizado electoralmente y promueve las movilizaciones contra el Gobierno. Patricia Bullrich es la abanderada de ese grupo de dirigentes. Desde las redes sociales, esa oposición se abrazó a las protestas contra el Gobierno y sin importar cuál es el motivo porque lo que quiere es capitalizar ese malestar de la sociedad.

 

-¿Esa actitud de la oposición dura puede tensionar el vínculo con Larreta?

 

-Sin dudas, esa embestida de los duros genera una situación incómoda dentro de Juntos por el Cambio porque después Larreta tiene que ir a negociar con Fernández y Kicillof. Los halcones ven esa gente en la calle y saben que ese sector necesita una conducción. 

 

-Macri parece haber encontrado el momento ideal para reaparecer públicamente.

 

-Sí, pero no le veo una proyección política. No tiene la solidez para ser el jefe de oposición y hay gente que quiere ocupar ese rol. Hay muchas personas que podrían ocupar ese lugar mucho mejor que Macri. 

 

-¿Larreta podría ocupar ese rol?

 

-A Larreta le costaría ser el líder de la oposición en un clima de efervescencia. Los antiperonistas o antikirchneristas no van a encontrar en su figura a un dirigente que los represente. Los duros no se sienten representados con un dirigente dialoguista. 

 

-¿La influencia de Cristina Kirchner sobre Alberto Fernández lo ayuda o lo perjudica?

 

-Desde el punto de vista de la opinión pública, Cristina lo perjudica, pero desde el punto de vista partidista lo fortalece. Cristina tiene un sólido enraizamiento partidista. Pero, si la idea de Fernández es ir por los moderados para ampliar la coalición, Cristina le sobra. 

 

 

"El albertismo es un conjunto de funcionarios, no existe como fuerza política."

 

 

 

 

-¿El Presidente puede construir el albertismo?

 

-Creo que no, porque no tiene espacio donde construirlo. El Frente de Todos es una coalición de tres partidos: el kirchnerismo, el Frente Renovador y el peronismo. Fernández no es el jefe de ninguno de esos espacios, pero es el gerente de esa coalición. El albertismo es un conjunto de funcionarios, no existe como fuerza política.

 

-¿Cómo analiza la decisión del Presidente de ceder ante el pedido de Juntos por el Cambio y aceptar una reunión a solas con sus legisladores?

 

-El mensaje de Fernández fue: "No estamos haciendo política con ustedes". El Gobierno buscó dejar sin pretexto a la oposición y evitar así su virulencia. 

 

Maximiliano Pullaro a los abrazos, aquí y allá. 
Paoltroni, en la negociación por la ley ómnibus

Las Más Leídas

También te puede interesar