El modelo de Javier Milei emite señales de desgaste: la cadena rota de la felicidad libertaria
El Presidente prometió, vía ajuste y superávit, inflación con cero, ingresos en ascensor y crecimiento "como pedo de buzo". Por qué nada de eso está pasando.
En el momento menos oportuno, cuando las encuestas comienzan a indicar el comienzo del fin de la paciencia social y el mercado financiero mira de reojo la dinámica económica que acompañará la campaña electoral, el plan de Javier Milei exhibe indicios de desgaste en todas sus dimensiones.
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Esto es así incluso en los objetivos que el Gobierno decidió privilegiar a sabiendas de que el camino que eligió para cumplirlos lo obligaría a resignar otros, social y políticamente relevantes para la continuidad del experimento que lleva a cabo en la Argentina.
Este diagnóstico no debe confundirse con ningún presagio de catástrofe inminente. De hecho, dentro de un panorama negativo, el activo que puede esgrimir la administración nacional es que la macro, amputada como la tiene, no aparece en peligro de descontrol.
Lo demás, lo de fondo, va mal. En teoría, la escalerita virtuosa de la economía de Milei implicaba, en el primer escalón, el objetivo del ajuste y el superávit fiscal. Desde esa base, a la que se sumó un apretón monetario desmesurado, el peldaño siguiente debía ser el colapso veloz de la inflación. El tercero, paralelo a la desaceleración radical de los precios, una recuperación de los ingresos y, de la mano de esto, en cuarto lugar, el crecimiento de la economía "como pedo de buzo".
Nada de eso se observa. ¿Será el maleficio del tercer año? Como sea, por eso estos son días de desesperación.
Dentro de mí mismo me he perdido
Dado lo que viene mostrandoAdrián Ravier en materia de vocería, el evasor confeso Manuel Adorniera, en comparación, un lujo. El actual portavoz metió este lunes en un brete político y legal al Presidente, a Toto Caputo, al resto del equipo económico y al jefe de Gabinete, Diego Santilli, al admitir, suelto de cuerpo, que una parte de los fondos del Sistema Vial Integrado (SisVial), el fondo fiduciario que financia la construcción y el mantenimiento de rutas nacionales, es apropiado por el Tesoro.
Para qué te traje. El vocero presidencial, Adrián Ravier, errante en la sombra de Manuel Adorni.
"Lo que no te puedo decir ahora es cuánto de lo que se recauda está yendo al mantenimiento de rutas, pero sin duda una parte de esos impuestos va a Vialidad y la otra parte la dispone el Ministerio de Economía (para) lograr el equilibrio fiscal por la situación muy compleja que heredamos", dijo en una entrevista que concedió a El Diario de La Pampa, su provincia.
La Naciónreveló el domingo que, "durante dos años y medio, el gobierno de Milei recaudó más de 1,5 billones de pesos en el fideicomiso creado para financiar obras viales, pero sólo aplicó la cuarta parte a ese fin. A fines de mayo pasado mantenía más de 1 billón de pesos en inversiones financieras como plazos fijos y títulos públicos".
"La operatoria oficial tiene como epicentro el Sistema Vial Integrado (SisVial), un subsistema del fideicomiso creado por el decreto 976/01 que capta una porción del impuesto a los Combustibles Líquidos con un objetivo legal específico: financiar la construcción, el mantenimiento y la rehabilitación de la red vial", añadió.
Además, recordó que "la obligación de sólo usar lo recaudado por el SisVial en obras viales es taxativa. El fideicomiso se creó por exigencia del Banco Mundial para aprobar un préstamo a la Argentina, precisamente para evitar que la recaudación del impuesto a los Combustibles terminara financiando gastos corrientes, como venía ocurriendo cuando la administraba Vialidad Nacional".
El esquema y la desaprensiva confirmación de Ravier no sólo explicitan el abandono de la red vial y una violación legal, sino, una vez más, el carácter en buena medida ficticio del superávit fiscal, piedra fundamental del programa económico.
A esa engañapichanga hay que añadir la contabilidad creativa con la que el Gobierno hace pasar los intereses capitalizables de las LECAP y los BONCAP como deuda y no como gasto financiero, algo que, advirtió inclusive el FMI, le permite presentar como superávit lo que en verdad es déficit.
Burla atroz de dar todo por nada
Tanto sacrificio social, entonces, no alcanza ni siquiera para que las cuentas cierren. Con su ajuste perpetuo, Milei se engaña a sí mismo.
El segundo peldaño, el "colapso de la inflación", se demora. Ya a mediados de agosto de 2024, Adorni había sentenciado, con su voz engolada, que la inflación era "un tema que, desde lo técnico, está terminado". Bueno, no.
Milei mismo pronosticó repetidamente que el partido estaba ganado y había llegado al punto de anticipar que este mes sería de "cero coma…". Tampoco: el dogma monetarista no funciona.
Este jueves, por lo pronto, se espera que el INDEC anuncie un IPC que oscilaría en torno al 2%, la maldita meseta de la que el plan económico no consigue salir. Las consultoras más optimistas proyectan 1,8%, pero las más pesimistas estiran sus cálculos a 2,4%. Fetichismo del decimal.
En base a todo lo dicho, hay que prestarle cada vez más atención al daño que la austeridad desmesurada e inequitativa de Milei y Caputo le están provocando a la Argentina productiva. No se trata solamente de que la economía no arranca, sino de que el ajuste se muerde la cola.
Ya no sólo critican los "mandriles" –hace tiempo que no se escucha ese mote–, sino la flor y nata del establishment financiero internacional.
En el último informe para sus clientes, el banco británico Barclays advirtió sobre los peligros que se ciernen sobre la niña de los ojos de Milei: el superávit fiscal.
La entidad puso la lupa en la sostenida caída de la recaudación impositiva, que atribuyó tanto al desplome del consumo y la actividad como a la vocación oficial por desgravar a los sectores más ricos de la sociedad.
La trampa de austeridad, fenómeno archiconocido por la teoría y la experiencia económicas, hace que el ajuste aplaste la actividad, que esto reduzca la recaudación y que eso lleve, en la concepción jurásica de la disciplina que habita la mente del Presidente, a nuevos recortes.
Así, se manca el cuarto objetivo, el crecimiento de la actividad doméstica, la que realmente derrama en condiciones de vida más allá del mundo agrícola, el boom de Vaca Muerta y el auge de la minería.
Esto barre con otra bandera que Milei ha agitado con ahínco y descuido estadístico: la reducción de la pobreza.
Incluso de acuerdo con las cifras subestimadas ex profeso por el INDEC intervenido, "la pobreza dejó de bajar y empezó a subir. El primer trimestre daría 30%, lo que si se lo compara contra el tercero, el otro en el que no hubo aguinaldo y que mostró el mejor momento, más de un millón de personas cayeron en la pobreza", dijo el especialista de la UCA Agustín Salvia en Ahora Play.
DIRECTOR DEL OBSERVATORIO DE LA UCA: "MÁS DE UN MILLÓN DE PERSONAS CAYERON EN LA POBREZA EN LOS ÚLTIMOS TRES MESES"
En un artículo que es un fresco sobre la falta de conducción del Presidente, su ánimo abatido, su ensimismamiento y el caos de una gestión política que recae en Karina Milei, el periodista Jorge Liotti contó en La Naciónque "hace tiempo que Luis Caputo viene expresando internamente su inquietud por la lentitud que exhiben los indicadores de reactivación económica. Más allá de la batalla que libra en público por los datos, hacia adentro del Gobierno deja traslucir su impaciencia, pero no logra perforar la barrera presidencial".
"Concretamente, el ministro estaría dispuesto a resignar algo del ritmo de la baja de la inflación a cambio de motorizar el crédito, el consumo y la actividad. Pero Milei no cede; la inflación es su prioridad total, aun cuando le explican que las preocupaciones de la gente se desplazaron desde los precios hacia el poder adquisitivo y el empleo. '¿Qué hace entonces Toto? Equilibrio entre el Presidente y su equipo económico, y la va llevando. Pero él preferiría atender ahora más la recuperación', señala un interlocutor directo del ministro", añadió.
La impaciencia se le nota al cada vez más agresivo Toto Caputo, que no deja de degradar sus pronósticos sobre la economía de la etapa preelectoral.
Para torcer el destino, ensaya un pase de magia tras otro.
El blanqueo dio paso a la "inocencia fiscal" para que salgan los "dólares del colchón". Como no salen, sino que siguen fluyendo hacia los elásticos de las camas y los sommiers en base a un nivel elevado de compras mensuales –¿qué pasará en el año electoral?–, y como el crédito en pesos está estrangulado por niveles de morosidad preocupantes, ahora explora, junto a Santiago Bausili, vías para que vuelvan los préstamos en dólares.
El Banco Central calcula que el sistema financiero tiene alrededor de 7000 millones de dólares ociosos que podrían volcarse al mercado, para lo que se dispone a dar de baja todas las medidas prudenciales que se impusieron tras el colapso de 2001. La lección de que no conviene prestar dólares a personas y empresas que facturan en pesos sería así olvidada.
Los especialistas advierten contra eso.
"Facilitar préstamos en dólares a deudores con ingresos en pesos para apalancar el crecimiento, a expensas de la autonomía monetaria y la estabilidad financiera, reintroduce el descalce cambiario que llevó a la crisis de 2001 y está cerca del espíritu de la Carta Orgánica de 2012", justamente la que el Gobierno pretende reformar, señaló Eduardo Levy Yeyati.
"Al momento de pensar en prestar dólares a quienes ganan en pesos hay que tener en cuenta que, ante riesgos de devaluación o default en el pasado hubo caídas del 50% de depósitos y hoy la cobertura del sistema es del 40%, la más baja en años. Una medida así no tranquilizará a los depositantes", señaló, por su parte Gabriel Rubinstein.
Soy una pregunta empecinada
En medio de una rueda financiera en general positiva para los mercados emergentes, los bonos de deuda argentinos cayeron por quinta jornada consecutiva, lo que volvió a empinar el riesgo país, que hasta hace poco parecía a punto de perforar a la baja otra meseta, la de los 400 puntos básicos, antesala necesaria para un regreso al mercado de deuda que, así las cosas, se demora.
Fuente: Ámbito Financiero.
"El contexto internacional jugó a favor de la mano de un dólar global más débil y una compresión en las tasas de los Bonos del Tesoro de Estados Unidos. Detrás de este movimiento estuvo la moderación de las expectativas de subas de tasas de la Reserva Federal, reforzada por señales de enfriamiento del mercado laboral estadounidense. Un combo favorable para los activos emergentes", dijo Portfolio Personal Inversiones.
Sin embargo, de acuerdo con Cohen Aliados Financieros, "después de varios meses operando por encima de sus pares emergentes, los bonos argentinos corrigieron y el mercado volvió a mirar los fundamentos locales, con una actividad que sigue sin consolidarse y un 2027 que empieza a asomar".
Aun cuando por ahora sigue solo en el ring, con sus dogmas y un pensamiento económico que atrasa al menos 90 años, Milei no deja de ponerle palos en la rueda a sus propios objetivos.