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Guardiana de fronteras

Está a cargo de la Dirección Nacional de Migraciones y encabezó los operativos de expulsión de extranjeros. Cuadro de La Cámpora, trabaja con De Pedro en Interior y antes pasó por Justicia.

Por 20/03/2020 11:19

La crisis por el coronavirus la obligó a abandonar su bajo perfil para acaparar la atención. En los pasos fronterizos, en los operativos de control y expulsión de extranjeros que violan la cuarentena, los focos se posaron sobre María Florencia Carignano, directora Nacional de Migraciones que se planta, estricta y vigilante, rodeada de fuerzas de seguridad nacionales y locales, para hacer cumplir las normas contra la pandemia.

"Los argentinos tienen que entender que esto es algo grave." Sin edulcorante, Carignano se dedicó la última semana a blindar las fronteras argentinas frente al coronavirus y a bajar un mensaje contundente, que despejó cualquier idea instalada en el imaginario cultural sobre la supuesta improvisación y el poco apego argentino por las normas. Extranjeros que no cumplen la cuarentena, expulsados. Fronteras, cerradas. Turistas, rechazados. "En los otros países tienen normas más laxas. En Argentina, el presidente Alberto Fernández está extremando las medidas. Las vamos a hacer cumplir", sentenció, disciplinada, la directora de Migraciones en todas sus apariciones mediáticas.

 


Metódica y operativa, Carignano forma parte de la línea de integrantes de La Cámpora con un perfil profesional y de trabajo estricto, que resulta muchas veces poco amable hacia los que no integran "la orga" y miran de reojo el esquema verticalista que maneja la agrupación que lidera Máximo Kirchner y que se integró en diferentes líneas del Poder Ejecutivo.

Abogada, proveniente de una familia de militancia peronista, fue subsecretaria de Acceso a la Justicia durante el último tramo de la presidencia de Cristina Fernández de Kirchner y antes, directora Nacional de Promoción y Fortalecimiento para el Acceso a la Justicia. Desde ese lugar, tenía a su cargo casi un centenar de Centros de Acceso a la Justicia (CAJ) distribuidos en todo el país y, en particular, emplazados en zonas vulnerables, como asentamientos.  

 

Carignano junto a Julián Álvarez, en 2015. 

 

Carignano desembarcó en el Ministerio de Justicia cuando otro dirigente de La Cámpora, Julián Álvarez, fue designado como secretario de la cartera que entonces comandaba el platense Julio Alak, en 2010. Llegó al ministerio de la mano de Mariano Recalde, en cuyo sector se referencia. Recalde, hoy senador, era entonces presidente de Aerolíneas Argentinas.  

 

 

Quienes compartieron con Carignano las oficinas de Justicia la recuerdan como muy dedicada y concentrada en su trabajo, profesional y parca en el trato. "Muy de la orga", sintetiza un ex compañero del ministerio. Con ese perfil inflexible, el ministro Eduardo "Wado" de Pedro, también miembro de La Cámpora e integrante del círculo de confianza de la ex presidenta, la convocó como directora Nacional de Migraciones. A tres meses de asumir, su línea dura de trabajo calzó a medida en el combate contra la pandemia.