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La intendenta pone el cuerpo y le advierte al gobernador entrante. Respaldo al intendente electo, quien hace equilibrio a poco de negociar recursos.
Por 26/09/2019 15:31

 

La intendenta de Rosario, Mónica Fein, y Pablo Javkin, quien la reemplazará a partir de diciembre también por el Frente Progresista, dejaron en pausa el aire tenso que se respira en la transición local y cerraron filas para enviarle un mensaje al gobernador electo, Omar Perotti, respecto a la continuidad de programas y recursos para el funcionamiento de la ciudad.

La sociedad entre el socialismo que encabeza Fein en la ciudad y el espacio Creo del intendente electo entró en una etapa de celos y desconfianzas luego de la interna que ganó Javkin y dejó derrotado al partido que gobierna la ciudad desde hace 30 años.

Sin embargo, en los últimos días hubo un bálsamo que se convirtió de manera casual en agrupamiento y ofensiva. Por su lado, Fein levantó un escudo para proteger al futuro intendente y clavó la espada a un perottismo que viene sugiriendo una pesada herencia que puede derivar en medidas antipáticas como recortes. 

“Rosario aporta el 50 por ciento del producto bruto provincial. Lo digo para que escuchen los que vienen. La ciudad no puede perder lo que logró, como tampoco el reconocimiento que logramos los rosarinos”, advirtió Fein en duros términos, un modo poco habitual en ella. Se trató de un gesto de respaldo y cuidado a Javkin, que se dimensiona en el escaso tiempo que le queda al frente del Palacio de los Leones.

 

 

 

 

Fein también arremetió contra lo que pueda llegar a establecer en el Presupuesto el equipo de Perotti: “Armar un presupuesto lleva tiempo y Rosario no puede volver atrás. Tiene varios recursos ganados por derechos que debemos tener en claro para ir a pelearlos”.

Horas después, Pablo Javkin estuvo presente en un acto que engendró todo un mensaje. Fue la presentación del proyecto de ley del gobernador Miguel Lifschitz para que el programa de inclusión social de jóvenes de sectores vulnerables, Nueva Oportunidad, se convierta en una política de Estado y no se ejecute por decreto. Es decir, que sea ley, y que Perotti no tenga posibilidad de discontinuarlo.

“Están las charlas en la transición a nivel provincial sobre el programa, pero ojalá lo tengamos establecido por ley porque es importante asegurarlo”, apuró Javkin, aunque aclaró que tiene un buen vínculo de 20 años con Perotti y que el diálogo está abierto. El intendente electo está haciendo equilibrio a poco de comenzar la negociación dura con el propio Perotti por los recursos provinciales que corresponden a Rosario.