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Radicales no sacan los pies del plato, pero avisan que no aceptarán verticalismo PRO

Tienen como objetivo inmediato reelegir en sus territorios. Prevén sostener la coalición pero con división de bloques y cambios en las reglas de convivencia. Vidal, actriz central pero no jefa.
Por 13/09/2019 13:22

El radicalismo bonaerense apuesta a lograr la reelección en los municipios ganados en 2015, sostener el cupo legislativo negociado en Cambiemos y proyectar, aunque por ahora de forma difusa, el futuro 2020, cuando –de repetirse el resultado de las PASO– sea opositor a nivel provincial y nacional. En esa perspectiva, sus referentes aseguran que buscarán sostener la coalición Cambiemos, aunque con una reforma en las reglas de convivencia. Entienden que la gobernadora María Eugenia Vidal continuará siendo, aún derrotada, actriz principal en la nueva etapa. Pero avisan que exigirán igualdad de condiciones con el resto de los representantes partidarios.

Nadie espera que sea el vicegobernador Daniel Salvador el líder que comande la tropa de radicales. Esperan una discusión importante entre los jefes comunales que resistan la elección de octubre. Sucede que el jefe del Senado, que es además el titular de la UCR bonaerense, resultó un buen nexo con la gobernadora en el armado y sostén del oficialismo, pero no logró convertirse en el líder de los boina blanca.

 

 

“Después de la elección hay que ver los resultados, recalcular y ver cómo llevamos todo el proceso”, dijo a Letra P un jefe comunal del interior, quien aseguró que si efectivamente Mauricio Macri y Vidal no logran la reelección “será otra etapa para el radicalismo, donde dependerá cuantos reelegirán en el PRO y cuántos todos nosotros”, dijo.

En esa línea, radicales parlamentarios consultados por este medio coincidieron en la posibilidad de separse en bloques partidarios, aunque conservando la pertenencia a la alianza Cambiemos.

“Veo una coalición que va a seguir vigente pero con cambio en las reglas de funcionamiento”. El análisis de un experimentado legislador de la UCR consultado por Letra P resume el sentir de muchos. La fuente destacó además que si la próxima etapa es en formato de oposición “la UCR va a trabajar fuertemente desde su propia identidad”. Una identidad que quedó completamente desdibujada en Cambiemos, al punto que se diluyeron las históricas líneas internas.

 

 

JEFATURAS. La gobernadora Vidal no esconde su intención de continuar siendo la jefa del espacio Cambiemos, aún en la derrota. Con la estrella –al menos hasta ante de las PASO- de la alianza gobernante golpeada, los radicales ven una puerta que conduzca a cambiar las reglas de convivencia, con una conducción “horizontal”.

Hacen el análisis sobre un cálculo específico: pese a que pueda obtener el 30% del voto bonaerense, Vidal perderá la elección y, con ello, la potestad de seguir siendo la jefa. Quedaría –ella, el PRO– en igualdad de condiciones con el resto de los partidos que conforman Cambiemos, pelotón en el que la UCR sacaría una luz de ventaja.

Radicales consultados por este portal cuestionan a Vidal su construcción personalista y proyectada obsesivamente a la expansión del PRO, y con un cupo fijo para el resto de los espacios.

Esta estrategia, con la que la mandataria buscaba acumular poder para proyectar ocho años de gobierno y eventualmente usarlo de trampolín para el premio mayor, la Casa Rosada, es ahora desestimada por los radicales. Tienen la certeza de que MEV no continuará en la jefatura bonaerense.

 

 

Desde el inicio de su gestión, cuando destinó un solo ministerio al radicalismo, el de Producción, Ciencia y Tecnología a Jorge Elustondo, y luego por un acuerdo con el peronismo lo dividió, hasta la promoción de sus funcionarios como candidatos a las intendencias del conurbano y la incorporación de un cupo extra vidalista en las listas legislativas, la gobernadora Vidal no mostró la intención de establecer una estructura mixta o más abierta a la participación de sus socios del espacio.

A casi cuatro años de la asunción del poder, el radicalismo no puede acreditar haber sumado estructura, aunque no es poco lo que pone en juego en esta elección.

La UCR comanda 29 intendencias y en todas pretende la reelección, más allá de que en algunas cambia el candidato. Posee, además, siete senadores y nueve diputados bonaerenses (eran diez pero Fernando Pérez, de la Tercera sección, se mudó a Consenso Federal) y seis diputados nacionales.