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La decisión de prohibir Rappi, Pedidos Ya y Glovo volvió a poner el centro de la polémica al magistrado porteño.
Redacción 07/08/2019 17:03

"Lo de Gallardo es cualquier cosa… sus fallos son más políticos. El tema es que después todas (las decisiones) se las apelamos y se las ganamos", sostuvo el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, horas después de que el magistrado Roberto Andrés Gallardo definiera suspender y bloquear la actividad de Rappi, Pedidos Ya y Glovo, las empresas de compra online y delivery habilitadas en la Ciudad de Buenos Aires.

Con ese fallo polémico, el titular del Juzgado N° 2 en lo Contencioso Administrativo y Tributario volvió a ser el enemigo público número uno del gobierno porteño y del PRO, al cual puso contra la espada y la pared durante varios años. Durante la gestión de Rodríguez Larreta, arrancó con todo: producto de la investigación en torno a la muerte de cinco jóvenes en la trágica fiesta electrónica Time Warp, decidió prohibir todas las fiestas y boliches.

 

 

En cuestión de segundos, el Gobierno porteño pidió su recusación. Además, firmó una multa diaria para la ministra de Salud, Ana Bou Pérez, ahora candidata a legisladora. En esa oportunidad, firmó una resolución para que la funcionaria abone “una multa diaria de mil pesos ($1000)” hasta que el Estado porteño cumpla con la cautelar dispuesta por la Justicia para que garantice las prestaciones del servicio de pediatría del Hospital Tornú.

En los años de Mauricio Macri en la Jefatura de Gobierno también tuvo duros cruces con el PRO. Durante 2011, el juez ordenó allanar oficinas del Ministerio de Desarrollo de la Ciudad por el presunto delito de desvío de fondos desde esa cartera, a cargo en ese entonces de la actual gobernadora bonaerense, María Eugenia Vidal. “El juez Gallardo hace política desde el primer día”, lo definía Macri, promediando su segundo mandato al frente de Bolívar 1.

 

 

Gallardo, de buen vínculo con el Papa Francisco y con Madres de Plaza de Mayo –ex decano de la Universidad de las Madres-, mantiene un enfrentamiento histórico con el gobierno PRO, pero también lo ha hecho con Aníbal Ibarra. Son repetidas sus sentencias y sus habilitaciones de medidas cautelares para frenar obras públicas.

Entre otros fallos que lo enemistaron con el PRO, Gallardo prohibió –en su momento- la cartelería gráfica luminosa en la Avenida 9 de Julio, habilitó al gremio de los Metrodelegados e interrumpió las obras del Paso Bajo Nivel Balbín.