En una decisión ampliamente interpretada como una respuesta a las amenazas y aranceles punitivos de Donald Trump, el Banco del Pueblo de China (central) sorprendió este lunes al devaluar el yuan, que cayó más de 7 por dólar y alcanzó su menor nivel desde abril de 2008. La acción, que busca favorecer las exportaciones de una economía cuyo crecimiento se ha ralentizado recientemente, enrareció más la operatoria en los principales mercados internacionales y abre una expectativa de complicaciones también en los de América Latina, especialmente con el dólar en Buenos Aires, donde adicionalmente pesará esta semana la incertidumbre por las PASO del próximo domingo.
Hace apenas cuatro días el presidente de Estados Unidos había echado un balde de agua fría al señalar, en medio de la esperada reinicio de las negociaciones comerciales entre ambas potencias en Shangái, que impondrá desde el próximo 1 de septiembre aranceles del 10% sobre un universo de importaciones desde China por 300.000 millones de dólares. Justificó esa medida, que se suma a otras definidas anteriormente en el contexto de la guerra comercial en curso, en que China no estaba cumpliendo con su compromiso de aumentar sus compras de productos agrícolas estadounidenses pese a los dichos en contrario del régimen de Pekín.
La reacción de Trump fue inmediata y, vía Twitter, urgió a la Reserva Federal de su país a que tome medidas urgentes, lo que hace temer una guerra de divisas.
Poco antes de la apertura de este lunes en Wall Street, los futuros del índice Dow Jones de acciones industriales se desplomaba 1,42%, el índice ampliado S&P 500 lo hacía en 1,57% y el de las firmas tecnológicas, el Nasdaq, en 2,15%.
En tanto, las bolsas de Europa sufrían caídas del orden del 2%.
Se espera ahora lo que ocurra a lo largo de la rueda financiera en Buenos Aires, donde el dólar cortó la tendencia levemente bajista que se había impuesto hasta el 12 de julio y desde entonces recuperó un 7%.
La cercanía de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) del próximo domingo añade un elemento de incertidumbre.
La devaluación del yuan complica más es escenario y los planes electorales del gobierno de Mauricio Macri, que ha hecho de la paz cambiaria relativa de los últimos meses su principal ventaja competitiva.
Julian Evans-Pritchard, analista de la consultora Capital Economics, le dijo al diario El País de España que “el BPC ha permitido que el renminbi (nombre oficial del yuan) caiga a su nivel más bajo en una década en respuesta a las tensiones comerciales. Parece que ha decidido que, viendo las cada vez más sombrías perspectivas de un acuerdo con Estados Unidos, vale la pena impulsar al sector exportador chino vía depreciación, pese a que atraiga la ira de Trump".
Según el analista, esto "sugiere que prácticamente han abandonado la esperanza de firmar un acuerdo comercial con Estados Unidos".
Pese a ello, el Banco del Pueblo de China explico que los movimientos de su divisa responden a condiciones de mercado, pero aclaró que la misma "sigue siendo estable y fuerte”.