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Es para el número 12 que dejó vacante Sergio Torres, quien asumió como ministro en la corte bonaerense. Se presentaron 77 postulantes, con fuertes lazos en la familia judicial.
Redacción 03/12/2019 19:38

El 21 de octubre, 77 postulantes rindieron el examen técnico en el concurso 433 dispuesto por el Consejo de la Magistratura para resolver quién ocupará la plaza dejada vacante por Sergio Torres en el juzgado federal 12.

Solo unos meses antes había sido ocupada la silla que pertenecía a Norberto Oyarbide en el juzgado 5. La contienda por este lugar, que atravesó casi toda la presidencia de Cambiemos, se inclinó hacia el lado de María Eugenia Capuchetti quien, con la ayuda de María Eugenia Vidal, venció en la recta final a Juan Tomás Rodríguez Ponte, actual director de Escuchas Judiciales bajo la órbita de la Corte y ex secretario de Ariel Lijo.

Vistos los antecedentes de los actuales postulantes vuelve a asomar entre el pelotón de punta el nombre de Rodríguez Ponte. A esta vacante pueden sumarse otras, que deberán ser acumuladas al actual proceso de selección, ante posibles ascensos (como los de Daniel Rafecas o Sebastián Ramos) o jubilaciones (Claudio Bonadio, María Servini de Cubría o Rodolfo Canicoba Corral).

Candidatos con mejores posibilidades en esta ocasión, atento a su histórica pertenencia al colectivo Justicia Legítima y su cercanía a la ex procuradora Alejandra Gils Carbó son los fiscales Leonel Gómez Barbella, Josefina Minatta y Carlos Hernán García, aunque en las apuestas en Comodoro Py estos nombres no generan buenos pronósticos. Otras candidatas son las juezas de Instrucción Nacional María Alejandra Provítola (ex secretaria del fiscal Carlos Stornelli) y Paula Verónica González (esposa de Diego Iglesias, fiscal actualmente a cargo de la Procunar).

 

 

Once de los postulantes cuentan con el título de Doctor en Derecho, entre ellos se destacan Viviana Sánchez Rodríguez (secretaria en un juzgado de instrucción) y Federico Novello, un ex secretario del juez Jorge Urso que, desde su renuncia, se ha desempeñado como abogado cercano al radicalismo.

Otros postulantes con buenos antecedentes, que además son conocidos por su trabajo en Comodoro Py y han obtenido buenos resultados en concursos recientes son: Nicolás Antonio Pacilio, secretario del camarista Martín Irurzun e hijo de un camarista de La Plata; Diego Fernando Arce, cercano a Daniel Angelici, secretario de Lijo e hijo de un ex jefe de Prefectura Naval Argentina; Julio Gonzalo Miranda, actual fiscal federal, ex secretario del juzgado federal 8 y con estudios en el exterior; Santiago Juan Schiopetto, secretario del fiscal Ramiro González; y Matías Ariel Buenaventura, secretario de Capuchetti.

A ellos se suman viejos conocidos del edificio de Retiro como Sergio Alejandro Echegaray (secretario de Canicoba), Silvia Carina Jaime (cercana al fiscal Carlos Rívolo) y Esteban Horacio Murano (secretario del juzgado 3, a cargo de Ramos).

La evaluación dará un máximo de 100 puntos. Su resultado se sumará al de los antecedentes que, con un tope también de 100, serán valorados por el recientemente sorteado Ricardo Recondo, actual Presidente del Consejo de la Magistratura. De ello saldrá un orden de mérito provisorio que podrá ser impugnado por los postulantes. 

En la historia del Consejo solo en una oportunidad, tras las impugnaciones, fue revisada la corrección de los exámenes conformándose un tribunal evaluador nuevo, por lo que en esta etapa solo suelen ser revisados los puntajes de antecedentes laborales y académicos por una subcomisión de dos consejeros. Luego serán convocados a entrevistas personales los ubicados en los seis primeros lugares (convocatoria que por una reciente resolución deberá incluir al menos a una mujer) y, tras ella, el Consejo, por mayoría, decidirá la terna que elevará al Poder Ejecutivo.

Hacia el final del largo proceso el futuro presidente elegirá a uno de los ternados y elevará el pliego al Senado. Solo después del acuerdo de la mayoría de la Cámara alta podrá firmarse el decreto que nominará a quien ocupe en el futuro una de las sillas vacantes más importantes del Poder Judicial.