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El jueves encabezará un acto en Florencio Varela y prevé otros eventos en el verano. Diálogo con radicales y proyección 2021. Diferencias fuertes con Vidal e intenciones de futuras internas.
Por 25/11/2019 12:24

Culminado el veto político impuesto por la gobernadora María Eugenia Vidal y el presidente Mauricio Macri tras la derrota de octubre, y con el empujón de una despedida emotiva en la Cámara Baja nacional que preside –donde mostró algunas lágrimas al ser ovacionado por sus pares–, Emilio Monzó inicia la temporada de “rosca” y conformación de su propio espacio para dar pelea al interior de Cambiemos: el jueves a las 18, en el Salón de Bomberos Voluntarios de Florencio Varela, Monzó será el único orador de un plenario de “compañeros” monzoístas de la Tercera sección electoral.

Será, según confirmó a Letra P el diputado provincial, Marcelo Daletto, “el puntapié inicial del proyecto político que va a plantear Emilio, dentro de Cambiemos, aunque, obviamente, no va a llevar ese nombre”.

 

 

El aparente trabalenguas deja en evidencia la intención de Monzó de retomar el proyecto inicial de Cambiemos, en el que cada Partido sostenía su personería política en la construcción y puesta en marcha de una coalisión de gobierno.

Para el monzoísmo, esta idea quedó trunca al segundo año de la gestión de Cambiemos, cuando Macri comenzó a reducir su mesa chica de decisiones y en la provincia Vidal excluyó al jefe de la Cámara baja de la construcción política en Buenos Aires. En aquel momento hubo enojos y tironeos pero no ruptura.

El proceso iniciado por Monzó y que esta semana tendrá su primera exposición ubica a la mandataria saliente en un lugar diferente, quien ya avisó –con gestos y negociaciones– que pretende liderar Cambiemos bonaerense después del 10 de diciembre.

 

 

“En 2021 podemos confluir o no con Vidal, pero está claro que hoy son propuestas diferentes”, dijo a este medio un dirigente cercano al jefe de la Cámara de Diputados en el Congreso. En el monzoísmo aseguran que la derrota electoral es la consecuencia de la mala gestión, una construcción errada y de campaña del PRO.

No ocultan el malestar de haber sido excluidos de su provincia de origen en un contexto donde se inhabilitó la rosca. “No podemos construir en la misma casa, aunque si podemos estar en el mismo barrio”, sintetiza un armador monzoísta del interior.

“Vidal no permitió hacer política, no permitió las internas locales, no permitió que se les pelee poder a los intendentes, no construyó nada sólido en el conurbano, no abrió el juego, lo cerró en su mesa chica”, resume una fuente la crítica a la estrella (fugaz) de Cambiemos.

 

 

La posición de ese ala del peronismo no excluye a la hoy gobernadora de una construcción conjunta a futuro. Pese a la derrota, dejará el poder con el nada despreciable 39% de adhesión que cosechó en las generales de octubre. Esa construcción deberá ser horizontal y con internas de por medio.

REDES. Monzó siempre mantuvo diálogo con gobernadores y dirigentes centrales de la UCR, incluso con el vicegobernador bonaerense, Daniel Salvador, una figura muy atada a la jefatura de Vidal.

En esta apuesta y bajo la lógica de que en política nadie es completamente amigo ni enemigo, el monzoísmo ha sostenido sus vínculos con intendentes del PRO y con figuras satélites de Cambiemos bonaerense.

 

 

Para el arranque -el jueves- público del espacio no se esperan figuras por fuera del esquema tradicional del monzoismo, constituido por el viceministro del Interior Sebastián García De Luca, los diputados bonaerenses Daletto (este año vence su mandato) y Guillermo Bardón; los senadores bonaerenses Gabriel Monzó (vence este año su mandato), Eduardo Schiavo (vence este año su mandato) y Ana Laura Geloso, entre otros referentes seccionales.

REPARTO LEGISLATIVO. A partir de la renovación de las Cámaras legislativas, Monzó tendrá en adelante una representante en el Senado, Geloso, y uno en diputados, Bardón. Es el resultado de la decisión de Vidal de excluir a los monzoistas que pretendían la reelección de las nóminas de Juntos por el Cambio.

Según expresaron a este portal, la intención es dar curso a la construcción de un nuevo espacio propio y a partir de ahí conformar bloques acorde y en sintonía con otros integrantes de Cambiemos. O ir configurando un esquema donde la intención final sea llegar a 2021 con un objetivo político común.