X

“Le sugerí a Alberto Fernández quién debería conducir la AFI”

El extitular de Inteligencia recibió a Letra P en Neuquén. Su relación con el candidato, qué hacer con la agencia que comandó, el rol de CFK, gobernabilidad, pacto social, energía y justicia.
Por 11/10/2019 14:56

Oscar Parrilli ingresa a la oficina de calle San Martín, al frente del Parque Central, en pleno centro de Neuquén. Es un domingo típico en la región: cielo despejado e intenso viento de primavera. Algunos peatones esquivan las ráfagas que arrastran todo lo que encuentran por las calles de la capital de la provincia, que todavía mantiene el andar de los domingos en las ciudades alejadas a Capital Federal. Apostado en su escritorio, en paralelo a un gran ventanal que deja ver el pulmón verde más importante para los neuquinos, ceba un mate y habla de lo que se viene: el acuerdo del peronismo, inteligencia, justicia, pacto social, energía y economía.

“Macri va a dejar las ruinas del país”. Así comienza la charla con Letra P el ex titular de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI) e histórico hombre de confianza de Néstor y Cristina Fernández de Kirchner que busca una banca en el Senado nacional en representación de Neuquén. “Desde hace cuatro años promete un futuro y ese futuro es incluso peor para sus propios amigos, los que lo acompañaron sufren las consecuencias de este modelo tan nefasto”, advierte.
 

BIO. Nació en San Martín de los Andes, Neuquén, el 13 de agosto de 1951. Es abogado, estudió en la Universidad de Buenos Aires (UBA). Desde su juventud, milita en el peronismo. Fue diputado provincial, diputado nacional y presidió el Partido Justicialista (PJ) en una provincia dominada por el Movimiento Popular Neuquino (MPN). Fue candidato a gobernador en 1991: salió segundo detrás de Jorge Sobisch, un viejo enemigo político. “A Néstor y a Cristina los conocí en 1986, en Río Gallegos, cuando él no era ni intendente. Fue después de las derrotas del peronismo con (Raúl) Alfonsín, en un encuentro de todo el peronismo patagónico. Desde entonces, mantuvimos una relación de amistad”, cuenta Parrilli a Letra P. Luego de pasar por el Grupo Calafate, la Secretaría General de la Presidencia y la Agencia Federal de Investigación (AFI), se candidatea a senador nacional por Neuquén por el Frente de Todos.  


Dice no ser vocero de Alberto Fernández ni de su política económica. Analiza que hay que salir de la economía de especulación, basada en intereses de grupos financieros internacionales, bancos y empresas de servicio. Pide cambiar el modelo y afirma que lo más importante es reactivar la economía, dar trabajo, solucionar el hambre y revertir el futuro.

-¿Para eso es necesario un pacto social?

-Es posible, sí. Si se realiza, tiene que fijar las prioridades del conjunto de los argentinos, sobre todo de aquellos que están desprotegidos.

-¿Piensa que los movimiento sociales, como pidió Fernández, deberían abandonar las calles para bajar la tensión?

-No sé si es tan así. Igual, yo sostengo lo que dijo Cristina el 9 de diciembre del 2015: “No vienen por mí, vienen por ustedes y los derechos de los argentinos” (…) Bueno, la historia dice que vinieron por ella y nosotros, los colaboradores más cercanos. Trataron de destruirla política y anímicamente, pero no pudieron. En definitiva, vinieron por los derechos de los argentinos. Buscaron enemigos por todos lados para encubrir un modelo violento.

“Ningún presidente tuvo la perversidad que tuvo Macri (…) Hoy se hace la misma inteligencia que en la dictadura.”

-¿Cómo deberá ser el diálogo con los movimientos sociales en el tiempo que se viene?

-Algunos están en el Frente de Todos y se está trabajando con ellos. Pero es importante que se sepa esta cifra: en el 2015, los planes sociales que implicaban capacitaciones, formación y prestación de servicio, eran 240 mil. La diferencia es clara: creamos 5 millones de puesto de trabajo, estaba la Asignación Universal por Hijo (AUH), se jubilaron amas de casa, había pensiones. Con Macri, ahora, hay más de 500 mil planes y lo único que se hizo en acción social fueron planes de mendicidad a algunos de los más necesitados. Tienen un estilo similar al de las damas de beneficencia del siglo pasado.

-Algunos voceros de movimientos sociales advierten que no cambiarán su postura con un nuevo gobierno, que seguirán en las calles.

-Cuando cambia el gobierno, cambia la expectativa y la visión de la gente. En la campaña, antes del 11 de agosto, cuando visitábamos a los vecinos nos dábamos cuenta de la esperanza. Una mujer se largó a llorar por temor a que gane Macri otra vez. Ahora, la gente nos alienta, hay esperanza, no hay malhumor a pesar de que la situación económica empeoró. Lo cierto es que la expectativa cambió. Estoy seguro de que con el triunfo de los Fernández la situación va a cambiar, la expectativa será otra y comenzaremos a poner la Argentina de pie.

 

 

-¿Cómo debería ser la política energética? Usted dijo que Vaca Muerta es víctima de la improvisación...

-Claro. La política es errada e improvisaron. La famosa resolución 46 solo fue para beneficiar a algunas empresas y darles subsidios. Se quejaban de los subsidios (…), nosotros le dábamos subsidios al consumo. Ellos les dan a las empresas grandes y, después, derogan la resolución, cambian las reglas de juego. La inseguridad jurídica es el signo testigo del gobierno de Macri. Nosotros hicimos convenio con Exxon, Chevron, con la alemana Wintershall, con Petronas, de Indonesia (…) todo con reglas claras, pero priorizando los intereses de los argentinos.

-¿Cómo analiza la pelea del gobierno con Paolo Rocca y el Grupo Techint?

-Yo no sé si no hay connivencia. A veces pienso que son los funcionarios, porque eso lo hizo (el ex ministro de Energía, Juan José) Aranguren, que era un representante de las empresas. Hacen las cosas mal a propósito, para después cargarle al Estado la irresponsabilidad de sus decisiones.
 

Jaime Stiuso. “Un manipulador, un amenazador. Se creía impune y que tenía derecho a extorsionar a todo el mundo. En la primera reunión fue amable, me pasó información de lo que estaban haciendo. Al tercer día, le pedí la renuncia. Me amenazó diciendo: ‘Yo siempre vuelvo, es la tercera vez que me sacan’. Se creía el dueño de la democracia. ‘Lo voy a trasladar a Egipto o a Sudáfrica’, le dije. Y él me respondió que lo iban a matar. Luego, comenzaron todos los escándalos”.


-¿Lo llaman los empresarios radicados en Neuquén? ¿Tienen temor?

-No hablo con los grandes grupos.

-¿Esa situación de pelea con Rocca fue todo un circo? 

-No, no fue un circo, fue una medida. Los que están de un lado de un mostrador se ponen del otro, hacen barbaridades como Estado para que las empresas le saquen recursos al país. Hay que ver lo que hicieron Autopistas del Sol, donde le hicieron un supuesto reclamo para justificar que le dieron 500 millones de dólares. Saquearon al Estado.

-¿Entonces, la política energética deberá ser idéntica a la de antes del 2015?

-La política energética la deberá definir el presidente, cuando corresponda. Pero estoy convencido de que será para desdolarizar las tarifas, se garantizará el consumo y el crecimiento.

-Se habla nuevamente de Miguel Galuccio presidente de YPF. Hasta Guillermo Pereyra, del Sindicato de Petroleros, lo pidió ¿Sería bueno otro mandato?

-El presidente de YPF lo va a definir Alberto Fernández. Pereyra, antes, debería rendir cuenta de por qué le votó todas las leyes a Macri.

 

 

-¿Cómo es su relación con Alberto Fernández?

-Lo conozco desde el año ‘97, cuando formamos el Grupo Calafate. Cada tanto, nos mensajeamos, chateamos, hablamos. Tengo una relación personal excelente más allá de que hemos tenido diferencias políticas en su momento. Pero tengo el mejor de los conceptos y creo que será un presidente excelente.

-¿Integraría su gabinete?

-La verdad que no sé, porque hoy estoy trabajando para ser senador por la provincia del Neuquén. Quiero acompañar a Cristina en el Senado. Soy un militante y los cargos no me han importado.

-Se instaló la idea de que el poder real del gobierno, si ganan los Fernández, lo tendrá Cristina.

-Eso lo instalan aquellos que fueron difusores y alababan el gobierno de Macri. Como no encuentran nada en el gobierno, buscan instalar supuestas diferencias nuestras. Cristina va a tener el rol que tiene que tener, y va a ayudar en todo lo que Alberto le pida. Tiene una visión histórica, sabe lo que pasa en el mundo y está cinco escalones arriba del resto de la dirigencia política argentina.
 

Miguel Ángel Pichetto. “Se sacó la careta. Desde el 10 de diciembre de 2015 comenzó a trabajar con Macri. Discutí muy fuerte en enero de 2016 por esto, mientras hablaba de la gobernabilidad. Cada uno elige el destino que quiere. Para nada es una pérdida de nuestro espacio”.


-Usted debió caminar los juzgados durante estos cuatro años por diferentes acusaciones ¿Cómo será la relación con el Poder Judicial si son gobierno?  

-Se han caído como castillo de naipes, ya estoy sobreseído prácticamente en todas las acusaciones que hicieron. Eran todas unas mentiras porque eran todas materias de persecución. Aun con esta Justicia y con estos jueces, que muchos fueron amedrentados, perseguidos y extorsionados por Macri. Lo que necesitamos es que se cumpla la Constitución Nacional, nada más y nada menos.

Macri persiguió a la procuradora, le amenazó a la hija y la hizo renunciar. Les pidió juicio político a cuatro jueces civiles por el fallo de los contenidos. Les pidió juicios a jueces laborales y contenciosos administrativos. En una oportunidad, porque no le gustó el fallo de dos jueces federales, dijo: “No es lo que habíamos acordado”. El nivel de presión a través de (el ministro de Justicia, Germán) Garavano y (el titular de la AFI, Gustavo) Arribas a los miembros del Poder Judicial es inédito en la democracia argentina.

Mandó a dos funcionarios de la AFI a ver un juez para llevarle un fallo en el que tenían que meter preso a Pablo y Hugo Moyano. Ni hablar de lo que se está descubriendo con (Marcelo) D’Alessio (…) a mí me pincharon el teléfono durante 9 meses y me hicieron seguimiento. Espiaban a Elisa Carrió, a María Eugenia Vidal. Ningún presidente tuvo la perversidad que tuvo este.

-¿Entonces cuál es el cambio que se viene en la Justicia?

-Debe haber jueces que fallen de acuerdo a la ley y las pruebas. Jueces normales que cumplan la Constitución, los procesos. Acá está el caso de (Claudio) Bonadío (…) Hay jueces que crearon su propio código penal. Lo denuncié a Bonadío ante el Consejo de la Magistratura porque, para procesarme, tergiversó la declaración de un testigo. No debe existir ningún tipo de relación política con los jueces, deben hacer su trabajo. Tienen que cumplir y actuar de acuerdo a las pruebas.

"Hoy se hace la misma inteligencia que en la dictadura y por mucho tiempo se hizo en la democracia. Cristina fue quien le puso el cascabel al gato."

-Plantea una fuerte denuncia sobre la AFI, a la que encabezó. ¿Qué hay que hacer ahora en adelante?

-Yo cambié la SIDE. Nosotros avanzamos mucho haciendo inteligencia por programas en los temas estratégicos para el país. Empezar a transparentar fondos reservados, prohibir a los agentes hacer inteligencia delivery y subordinar a toda la inteligencia al control político. Y si se puede hacer parlamentario, mucho mejor. Nosotros comenzamos a andar sobre eso y Macri, con un decreto, derogó todo. No solo cambió lo de los fondos reservados, si no que los duplicó en dólares en 2015. Sacó la inteligencia por programas, ahora se hace inteligencia interna (…) se persigue a dirigentes políticos, empresarios, sindicalistas, jueces. Lamentablemente, hoy se hace la misma inteligencia que en la dictadura y por mucho tiempo se hizo en la democracia. Cristina fue quien le puso el cascabel al gato.

-¿Cómo es eso?

-Yo lo eché a (Jaime) Stiuso por orden de Cristina. Había presionado a todos los gobiernos democráticos, incluso a nosotros. Eché a más de 200 agentes que estaban en la AFI. Pero los reincorporaron. Trajeron policías y oficiales retirados del Ejército. Empezaron a hacer el desastre que hicieron. D’Alessio reconoció, ante el juez (Julián) Ercolini, que trabaja para la AFI ¿Y qué estaba haciendo? Extorsión. Inteligencia interna, un delito gravísimo. Creo que lo hacía por directiva directa de Macri a Arribas, y de Arribas a él. En algún momento se va a descubrir esa línea de acción directa. Era Macri el que enviaba a espiar los teléfonos.

 

 

-¿Quién debería conducir la AFI con el gobierno de Alberto Fernández?

-(Risas) Ya le sugerí a Alberto Fernández quién debería conducir la AFI. Me reservo la opinión. Él se va a ocupar del tema, porque es un tema sensible que hace a la democracia. Terminemos con utilizar los servicios para perseguir empresarios, sindicalistas, jueces, políticos. Es una vergüenza lo que hizo Macri.