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La española INDRA y la venezolana SmartMatic se disputan el negocio del recuento provisorio. La firma del país caribeño ya se quedó con la transmisión de votos.
Redacción 10/01/2019 10:16

El Gobierno de Mauricio Macri se sumerge en el terreno electoral y lanza un proceso de licitación para el escrutinio de las elecciones presidenciales que ya cuenta con dos empresas que pican en punta y que son conocidas en el ámbito político argentino: la española INDRA, que domina el recuento de sufragios desde la década del noventa, y la venezolana Smartmatic, que hace años quiere ingresar al mercado argentino y quedó cerca cuando el PRO organizó las elecciones del 2015 en la Ciudad de Buenos Aires.

El Correo Argentino convocó el miércoles a una licitación para el recuento de votos de los comicios presidenciales y, también, ya contrató a la empresa caribeña para que transmita los datos de la elección desde las escuelas o establecimientos de sufragio, según reveló el diario La Nación. Ambas compañías pelean por el negocio del escrutinio provisorio, que la Justicia Electoral reclamó pero Cambiemos lo quiere en manos de una empresa privada y dejar al Poder Judicial únicamente el recuento definitivo.

 

 

De acuerdo al pliego publicado en el Boletín Oficial, el Gobierno pide la prestación del servicio para las PASO del 11 de agosto, las generales del 27 de octubre y una eventual segunda vuelta electoral, que sería en noviembre. INDRA lleva años en el terreno electoral argentino, mientras que Smartmatic intenta ingresar desde 2015, cuando estuvo cerca de quedarse a cargo de las elecciones porteñas por la Jefatura de Gobierno.

Esa compulsa quedó para MSA, que contaba con el aval de Macri y Horacio Rodríguez Larreta, entonces candidato a jefe de Gobierno. La firma venezolana denunció "favoritismo" pero la Justicia le dio la razón al Gobierno y la compañía argentina, con experiencia en otras provincias, se quedó con el control y operación de las terminales de Boleta Única Electrónica (BUE), sistema que se estrenó ese año en Buenos Aires.

De acuerdo al llamado a licitación, el Correo Argentino prestará mayor atención a las compañías que tengan experiencia en elecciones que superen las 90.000 mesas y, además, se exigirá como requisito una antigüedad "no menor a diez años".