El fin del mito de la flotación libre del tipo de cambio es un hecho. Por tercera vez en la semana el Gobierno Nacional hizo gala de su mano sobre el Banco Central y puso a la entidad que conduce Federico Sturzenegger a tratar de frenar la suba del dólar. En la jornada, el Central liberó U$S123 millones para intentar calmar la fiebre verde, pero sólo logró que la divisa estadounidense no suba más allá de los $20,70, mismo nivel del cierre del día anterior.
Todo ocurrió mientras en el segmento mayorista la divisa retrocedía a $20,39. Así las cosas, el BCRA vendió en tan solo una semana unos U$S180 millones, un esfuerzo no muy grande pero con resultados pequeños: nunca logró hacer retroceder la cotización o bien dar una señal de calma a los mercados.
Esta decisión de controlar el mercado contraste, en los hechos, con la idea pública del Gobierno Nacional de despreocupar a la población respecto a los efectos que el tipo de cambio en alza podría tener sobre los precios y la inflación general.