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Judiciales

Miles de puestos laborales en jaque por lobby de inmobiliarias

Quieren evitar que siga operando la franquicia Remax en la provincia de Buenos Aires. Llevaron sus planteos ante el procurador general de la Corte bonaerense.

Alrededor del millonario negocio inmobiliaro que se desarrolla en la provincia de Buenos Aires con la compra y venta de propiedades se libra una silenciosa batalla de intereses que pone en juego a miles de trabajadores que se desempeñan bajo el paraguas de la franquicia multinacional americana Remax. Empresarios inmobiliarios llevaron sus quejas ante el procurador general de la Corte bonaerense, Julio Conte Grand, a quien le solicitaron que agilice las causas penales en contra de los vendedores de esa firma comercial.

 

Las inmobiliarias no quieren saber nada con la multinacional que trabaja a gran escala con una red de vendedores bajo las órdenes de un profesional matriculado. Pero los colegiados tampoco reconocen una práctica que es habitual: tener vendedores propios a comisión sin el título habilitante. 

 

En este marco, representantes de los colegios de Martilleros y Corredores Públicos de La Plata (Aníbal Fortuna), Mercedes (Luis Eusebio Colao) y Quilmes (Roberto Antonio Belmonte) llevaron sus quejas en relación a las demoras que existen en las fiscalías con los expedientes donde se tramitan las denuncias hechas contra los agentes de Remax, desconociendo el atraso sistemático que hay en todos los fueros de la justicia bonaerense.

 

Sin embargo, según reconocieron los empresarios inmobiliarios en un comunicado de prensa, "el procurador puso especial atención dado que las causas estaban radicadas en la fiscalía a cargo del ex fiscal (Fernando) Cartasegna", cuya renuncia se encuentra bajo el análisis de la gobernadora María Eugenia Vidal luego del escándalo suscitado en torno a su apartamiento del cargo.

 

Los dirigentes inmobiliarios también entregaron documentación con su visión del problema, a través de la cual "se puede apreciar el daño que les hacen a los colegiados jubilados las actividades de Remax, ya que dichas operaciones no pueden ser cobradas por la Caja (de Previsión Social). Entre los principales perjuicios, se encuentra la imposibilidad de aumentar las jubilaciones", agrega el comunicado.

 

Sin embargo, los empresarios nada comunicaron oficialmente sobre la caída en la actividad inmobiliaria desde la implementación del plan económico que, según datos oficiales, desmejoró la mayoría de los índices de la actividad económica del país. Tampoco se expidieron sobre la situación laboral de los vendedores a comisión, que existen en la mayoría de las inmobiliarias bonaerenses.

 

Los corredores inmobiliarios sostienen que la empresa actúa violando el marco normativo vigente en la provincia de Buenos Aires.

 

 

UN GIGANTE. Remax es uno de los líderes mundiales en franquicias inmobiliarias. Bajo el concepto "Mudate a la vida que querés", asegura que trabajar con la firma es un "negocio próspero" y de "buenos ingresos".

 

Bajo este paraguas, miles de personas encontraron la posibilidad de desarrollarse profesionalmente mediante una salida laboral que vino a competir en el mercado inmobiliario argentino. Uno de sus bastiones más importantes se da en varios puntos de la provincia de Buenos Aires.

 

Uno de los requisitos para acceder a la franquicia es ser un "emprendedor entusiasta", perfil laboral que sostienen los gobernantes y candidatos de la alianza Cambiemos, quienes impulsan el "emprendedurismo" como una de las fuentes de generación de empleo y riqueza para el país y la provincia de Buenos Aires.

 

Básicamente, se puede definir al emprendedurismo como el proceso en el que una persona lleva su idea a convertirse en un proyecto concreto, sea con fines de lucro o beneficencia social generando innovación y empleo.

 

 

DE COLORADO A TODO EL MUNDO
Remax es una organización internacional de bienes raíces fundada en 1973 por David y Gail Liniger en Denver, Colorado. Sigue siendo propiedad de sus fundadores. Tiene una red de cerca de 100 mil agentes en siete mil oficinas situadas en unos 65 países.
La red está compuesta por unas 70 regiones, que varían en tamaño de un área metropolitana a un país entero. La red de franquicias se describe a sí misma como “un sistema inmobiliario mundial de oficinas franquiciadas y propias y sus profesionales independientes afiliados”.

 

Las franquicias vienen a funcionar bajo la firma y responsabilidad de martilleros, en dimensiones a gran escala y con cientos de empleados.

 

Pero el poder de las inmobiliarias mostró su fiereza también en varias instancias judiciales donde lograron sentencias condenando a matriculados por estar adheridos a la franquicia, como un apoyo de marketing y publicidad.

 

Según la sentencia de la Cámara de Apelaciones en el Contencioso Administrativo de La Plata, los profesionales matriculados no pueden utilizar la franquicia como tampoco tener personal a cargo que acerque soluciones inmobiliarias entre compradores y vendedores, es decir, intermediarios, lo que pone en ilegalidad a miles de trabajadores (con franquicia o sin franquicia) que desarrollan sus actividades en todas las inmobiliarias de la provincia de Buenos Aires. Una moral de doble standar.

 

 

 

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