CAMBIEMOS

El nuevo gabinete y los recursos provinciales desatan la bronca de la UCR

Los gobernadores hicieron tronar su preocupación por el desenlace de la pelea por el Fondo del Conurbano y la reforma fiscal. Incomodidad por el enroque de ministros que terminó con Buryaile afuera.

“El destino elegía al doctor (Raúl) Alfonsín para comenzar lo que hoy viene siendo el periodo más extenso de nuestra democracia”, dijo el presidente Mauricio Macri este lunes para vincular el relanzamiento de su gestión, desde el CCK, con la victoria del radicalismo en las elecciones generales del 30 de octubre de 1983, que selló el final de la última dictadura militar y la recuperación democrática. La alusión, en forma de homenaje, fue la única mención que el Presidente le dedicó al radicalismo. Pero detrás de los elogios, la relación del jefe del Estado con la UCR no pasa por el mejor de los momentos.

 

La punta del iceberg emergió 12 horas después de la puesta en escena que encabezó el Presidente, cuando se conoció la primera parte del enroque dentro del Gabinete, con el reemplazo del ministro de Salud Jorge Lemus, por su vice, Adolfo Rubinstein, un sanitarista y militante radical de estrecha relación con el ex titular de la UCR, el mendocinoErnesto Sanz. En rigor, Rubinstein era número puesto en el reemplazo de Lemus desde que reemplazó en el cargo al renunciante Néstor Perez Baliño. Sin embargo, la preeminencia de la UCR en el mando de la cartera sanitaria tuvo un amargo contrapeso para los boinas blancas este martes por la mañana, cuando se oficializó la partida del titular del ministerio de Agroindustria, Ricardo Buryaile y su posterior reemplazo por Luis Miguel Etchevehere, hasta entonces presidente de la Sociedad Rural Argentina (SRA).

 

 

 

El enroque no satisfizo los reclamos del radicalismo de contar con una presencia mayor dentro del Gobierno, un tema que volvió a resonar la semana pasada, cuando Macri se reunió con las principales autoridades de la UCR, y los gobernadores de Cambiemos, una mesa de cinco, integrada por el alcalde porteño Horacio Rodríguez Larreta, la mandataria bonaerense María Eugenia Vidal y sus pares Alfredo Cornejo (Mendoza), Ricardo Colombi (Corrientes) y Gerardo Morales (Jujuy).

 

Detrás de ese bloque de gobernadores, aparentemente consolidado, comenzaron a saltar algunas serias diferencias a partir de la reforma fiscal que presentó este martes el ministro de Hacienda Nicolás Dujovne, y también a partir de la disputa abierta por la coparticipación federal, desde que Vidal reclamó a la Corte la recuperación de los 50.000 millones de pesos anuales para el Fondo del Conurbano. La incertidumbre, según fuentes partidarias, ya venía desde la semana pasada, cuando se habrían enterado de la suspensión de obras públicas para el año que viene. 

 

 

 

Ante las consultas de este medio, fuentes de la Casa Rosada negaron la ausencia de obras para 2018, pero confirmaron las diferencias fiscales, aunque buscaron “desdramatizar” la controversia. Un funcionario del Ministerio del Interior, que conduce Rogelio Frigerio, encargado de la relación política con las provincias, sostuvo que el tema no los sorprendió, incluso con los gobernadores radicales que forman parte del poder de Cambiemos a nivel federal. “Ya sabíamos que la negociación iba a ser difícil con todas las provincias y con varias estamos trabajando en distintas líneas de trabajo para sortear este problema”, resumió. Respecto a las obras, presuntamente frenadas, la fuente se amparó en la presentación que hará el Ejecutivo este miércoles para el Programa de Participación Público - Privada y recordó que "ademas hay muchas obras en ejecución, tanto en Mendoza como en Corrientes, que tienen los fondos asegurados para el año que viene". 

 

En el Palacio de Hacienda tomaron distancia de la pelea por la coparticipación, pero se hicieron cargo de otro punto que despierta furia en los mandatarios provinciales. “Ninguno de los gobernadores se desayunó este lunes con nuestro interés en reducir el impuesto a los ingresos brutos. Todos saben que es muy distorsivo, aunque sea su principal fuentes de recaudación. Está bueno que en parte nos echen la culpa, es lo que tienen que hacer. Y obviamente habrá roce, como está pasando con algunos mandatarios en la Patagonia y en otras zonas”, contestó un funcionario que responde a Dujovne y que confirmó que la pretensión del Ejecutivo es reducir las alícuotas de ese impuesto a la mitad en un plazo de 3 a 5 años.

 

 

 

En el mapa federal, el impuesto a los ingresos brutos significa el 70% del ingreso a las arcas de cada provincia y el plan de reducir ese gravamen, aún en un quinquenio, puso a los mandatarios (del oficialismo y la oposición) en pie de guerra, dentro de una mesa de negociación que, dentro de Cambiemos, tiene implicancias políticas que impactan directamente al interior del Gabinete.

 

Respecto a la controversia sobre la coparticipación, en Hacienda redoblaron la distancia. “Es un tema que va por carril separado. Es otra discusión, que puede tener una solución política, pero después del fallo de la Corte”, atajó el funcionario consultado para reafirmar el interés del Ejecutivo en lograr un fallo favorable del máximo tribunal para Vidal y luego abrir una mesa de intercambio. Por el contrario, ya son 21 los mandatarios que quieren una negociación antes de la resolución de los cortesanos que podría resolverse recién el año que viene.

 

Otro punto que desató señales amargas de las provincias tiene que ver con el borrador de la reforma tributaria que busca modificar las alícuotas de impuestos internos para vinos y sidras, cigarrillos y champaña, que tienen un impacto negativo en las economías regionales. El 10% de incremento que pretende Hacienda para la industria vitivinícola ya cuenta con la bronca del radicalismo mendocino, desde el gobernador Cornejo hasta el ex vicepresidente Julio Cobos. En el caso de los cambios para el tabaco, el malestar ya forma parte de la cotidianidad del salteño Juan Manuel Urtubey, uno de los aliados preferidos del oficialismo dentro del PJ, pero debilitado en su terruño luego de las últimas legislativas.

 

Los dos temas resonaron en varios oídos de la Casa Rosada, y volvieron a tronar este martes por la tarde, cuando el ministro Dujovne terminó la conferencia de prensa para presentar la reforma fiscal y se reunió, de inmediato, con los jefes de los bloques parlamentarios del oficialismo y la oposición con el mismo fin.

 

 

 

Tras la cita, que se concretó en el cuarto piso del Palacio de Hacienda, un funcionario de Dujovne definió el primer round como “un debate super piola y constructivo”, aunque reconoció que “existe la entendible preocupación de los gobernadores, pero estamos en permanente dialogo con ellos, a través de las reuniones mensuales que mantenemos con todos los ministros de economía provinciales, que conocen esta hoja de ruta por anticipado”, resumió la fuente.

 

Por fuera de las respuestas oficiales, los voceros de Sanz y del titular de la UCR, José Corral no desmintieron las versiones sobre el malestar radical, pero se comprometieron a contestar "más adelante" y sus voceros se remitieron a sus declaraciones públicas. Hablarán en detalle, quizás, cuando aclare.

 

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