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Agotadas las instancias locales, el Observatorio de DD.HH de la Ciudad busca que el organismo internacional “obligue a nuestro país a prohibir la utilización de las neopicanas”.
Redacción 31/08/2016 11:54

Tras el fallo de la Corte Suprema avalando el uso de las armas eléctricas Taser X26 por parte de la Policía Metropolitana, decisión que cierra la posibilidad de seguir la discusión en el ámbito nacional, el Observatorio de Derechos Humanos de la Ciudad de Buenos Aires presentó ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) una denuncia para que conozca esta situación que, remarcaron, “configura una clara violación al deber por parte del Estado Argentino de prevenir la tortura”, en tanto que esperan que este organismo internacional “adopte la resolución adecuada del caso y obligue a nuestro país a prohibir la utilización de las neopicanas”.

Al señalar que la utilización de las Taser configura una “violación de derechos fundamentales contenidos en el Pacto de San José de Costa Rica”, el Observatorio porteño subrayó: “Resulta reprochable que una jurisdicción de nuestro país como la Ciudad de Buenos Aires adopte la decisión de equipar a la policía local con elementos de esta índole. Además, la República Argentina, al rechazar la Corte Suprema de Justicia el amparo, incurre nuevamente en una transgresión a normas internacionales en materia de prevención de violaciones a los derechos humanos”.

Vale recordar que los cuestionamientos a la utilización de estas armas eléctricas comenzaron en 2010 cuando junto con Carlos Pisoni, de la Organización HIJOS y el Observatorio de Derechos Humanos, se inició una acción de amparo ya que la Ciudad de Buenos Aires había decidido comprar este tipo de armamento para equipar a la Policía Metropolitana.

En el amparo se marcó que las Taser implicaban un elemento de tortura y se denunciaba la existencia de gran cantidad de antecedentes a nivel mundial, enfatizando así la “letalidad” de esas armas “que ya provocaron varias muertes de personas que padecían diversas afecciones, como enfermedades cardíacas, trastornos psiquiátricos, o incluso niños y mujeres embarazadas”.

Allí, se señaló que organizaciones internacionales como las Naciones Unidas y Amnistía Internacional alertaban sobre su uso y exhortaban a los distintos Estados a discontinuar con el equipamiento de las fuerzas de seguridad con estas armas, en tanto consisten en “elementos de tortura”.

En consecuencia, tanto la Jueza de primera instancia Dra. Andrea Danas como la Sala II de la Cámara en lo Contencioso y Tributario de la Ciudad consideraron que correspondía hacer lugar al amparo y pusieron énfasis en la importancia de prevenir la tortura, - agregando en particular la Cámara que la historia reciente de nuestro país en relación a la utilización de “ilegítima violencia (y extrema) por parte del Estado” exigía efectuar una visión más restrictiva conforme documentos internacionales sobre el uso de las Taser X26, siendo lo apropiado desde la óptica de los derechos humanos.

No obstante, en 2015 el Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad revocó el pronunciamiento de la Sala II y decidió rechazar el amparo por cuestiones estrictamente de índole procesal. Esta decisión fue recurrida por el Observatorio porteño ante la Corte Suprema de la Nación que también rechazó a comienzos de este año el recurso interpuesto.

La petición a la CIDH ha sido presentada con el acompañamiento de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, Adolfo Pérez Esquivel, Premio Nobel de la Paz - SERPAJ, Miguel Ángel Estrella, Presidente de Fundación Música Esperanza y Embajador de la Buena Voluntad UNESCO, APDH, HIJOS, Myriam Bregman, Presidenta del Centro de Profesionales por los Derechos Humanos (CEPRODH), Eduardo López, Secretario General de la Unión de Trabajadores de la Educación (UTE), Daniel Adolfo Catalano, Secretario General de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) de la CABA, Pedro Aníbal Paradiso Sottille, por Comunidad Homosexual Argentina (CHA), Comité para la Defensa de la Salud, la Ética Profesional y los Derechos Humanos (CODESEDH), entre otros.