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El secretario de Asuntos Políticos explicó a Letra P los alcances de la reforma electoral que discute el Congreso y respondió a los cuestionamientos. Podría aplicarse de manera gradual.

Por 18/08/2016 18:40

Mientras la Cámara de Diputados sigue adelante con el debate sobre la reforma electoral que el Gobierno envió al Congreso y que tiene como principal eje el paso de la boleta de papel a la boleta electrónica, el secretario de Asuntos Políticos, Adrián Pérez, explicó a Letra P los alcances del proyecto y respondió a las críticas que recibió la iniciativa en las primeras reuniones de comisión.

-Todos los expertos plantearon en las reuniones que hay que salir del esquema de boleta de papel tal como lo conocemos. Sin embargo, muchos recomiendan avanzar hacia la boleta única de papel, ¿por qué el Gobierno plantea la boleta electrónica, tan criticada por expertos informáticos?

-A aquellos que dicen que no a la incorporación de tecnología yo les digo que no hay proceso electoral en el mundo que no tenga tecnología. El voto tiene cuatro etapas: identificación del votante, momento de la votación, transmisión y totalización del resultado. Tal vez hay países que no tienen tecnología en una etapa, pero todos tienen en otra, que es la totalización del resultado. Hay que ver en qué etapa la incorporamos. Si dicen que la tecnología es vulnerable, lo que tenemos que hacer es construir mecanismos de seguridad para que no sea vulnerada. No existe hacer todo manual. En todo caso hay que hacer lo que dice el artículo 1 de la ley: que el sistema sea seguro, auditable y que resguarde el secreto del voto.

-¿Por qué no se planteó aplicar la reforma de manera gradual?

-Creo que hay una vocación mayoritaria de que sea gradual y está bien, se puede discutir. Lo que no podemos obviar es que la política definió un sistema, que es por una oferta electoral muy abultada. Tenemos un sistema de partidos bastante fragmentado con internas abiertas y obligatorias. Y a su vez tenemos provincias que votan en forma simultánea en muchas categorías. Entonces la verdad es que para este sistema que tenemos es mejor la boleta electrónica, no solo por la precisión y la agilidad sino porque nosotros hicimos dos simulacros, con boleta en papel y boleta única electrónica, y uno es mucho más fácil y accesible para la gente que el otro.

-¿La boleta única de papel no hubiera sido un cambio más seguro?

-Nunca dije que la boleta única de papel no es una buena opción. Yo mismo tengo proyectos en ese sentido. Pero para este sistema de PASO, con simultaneidad de elecciones y una oferta electoral tan abultada es mucho mejor remedio la boleta electrónica que la de papel.

-Pero en Córdoba y Santa Fe se usa la boleta en papel.

-Hicimos la prueba y para votar en todas las categorías con el sistema de Córdoba nos dio una boleta de un metro y medio por un metro y medio. Ese instrumento de votación, con ese tamaño y cuadraditos, en papel es difícil para el ciudadano. 

-La justicia porteña sobreseyó hace pocos días a Joaquín Sorianello, el programador que en 2015 detectó fallas en la boleta electrónica. El fallo advierte que el sistema "puede ser vulnerado" ¿Se tiene en cuenta esa información?

-El proyecto de ley lo único que dice es que va a haber un instrumento de votación que se imprime en la máquina, que ese papel tiene tecnología y permite la lectura del voto rápido. Y aclara que ese sistema tiene que respetar ciertos principios. La Cámara Electoral, que es el órgano al que se le dio la auditoría para ese sistema que se respeten esos principios, se encargará de velar por eso.

-Pero según plantean los expertos, el plazo previsto en la ley para la auditoría es insuficiente.

-Si hay un problema de plazos se podrá extender. Esas son todas cuestiones debatibles. Hay que dar los plazos que sean necesarios para hacer buenas auditorías. Se puede cambiar.

-En la reunión de comisión del jueves 4 uno de los expertos demostró que con una aplicación en un celular se puede revelar a quién votó una persona.

-Bueno, la ley dice que no puede violarse en secreto del voto, no habla de chip ni de código de barras. Habrá que elegir un dispositivo electrónico que sea seguro y que no se pueda violar el secreto del voto.

-La prueba se hizo con una boleta de la empresa MSA, que se usó en Salta y la Ciudad de Buenos Aires ¿puede que se use otro sistema?

-Hay una idea de diseñar un sistema propio desde el Estado, con máquinas que tengan otra utilidad después de la votación. Se está pensando en un esquema distinto. Es cierto que el sistema es similar pero hay que pensar en lo que dice la ley: que el sistema tiene que ser auditado, homologado, confiable. En la medida en que no estén esos requisitos cumplidos, no habrá homologación.

-Respecto de los acuerdos que el Gobierno hizo con Corea, en la comisión se dijo que eso  podrían implicar una extranjerización del sistema.

-No. Se va a hacer un proceso de licitación público, abierto, transparente. Tendrán que participar la sociedad civil, los partidos políticos, todos los involucrados.

-En cuanto al diseño de las pantallas, en la lista de diputados aparecería solamente el primer candidato, escondiendo los que están detrás.

-Aquellos que dicen eso también defienden la boleta única en papel. Sin embargo, ¿en ese sistema aparecen todos los candidatos o solo el primero va con foto y el resto figura en un adicional que está en el cuarto de votación? No hay forma de hacer una boleta única que no sea con los primeros candidatos. De todas formas, eso quedará sujeto a lo que digan los diputados.

-También hubo objeciones respecto a la restricción para hacer voto cruzado entre agrupaciones en las PASO. ¿El Gobierno admitirá esa modificación?

-Nosotros trabajamos mucho en los consensos. La boleta electrónica creo que tiene consensos, la eliminación de las colectoras y candidaturas múltiples y el debate presidencial también. A nosotros nos parecía bien que en las PASO se votara dentro de una agrupación sola, las internas abiertas de los partidos en el mundo funcionan de esta forma. Pero podría modificarse.

-Desde el punto de vista político, considerando que Argentina usa hace 100 años el mismo sistema electoral ¿no es una reforma demasiado arriesgada para un Gobierno que recién llega?

- Hay que tener decisión política para hacer esto. Creo que son estos cambios que tienden a la equidad y la transparencia. En general, al que tiene el aparato político le conviene el sistema viejo. Si estás en el Estado tenés el aparato político. Entonces es interesante que, estando en el Gobierno, se haya decidido trabajar por la equidad y la transparencia. No fue una cosa que se sacó de la galera, hubo un diagnóstico previo y cuestionamientos de organizaciones de la sociedad civil que cuestionaban el sistema de boleta de papel por partido.