Política

Los gobernadores, la clave del poder del PJ que se disputan Scioli y Randazzo

Por Gabriela Pepe.- El bonaerense busca cerrar apoyos provinciales a su candidatura, pero el ministro le sigue los pasos de cerca. Muchos tendrán elecciones anticipadas y buscan conservar su poder sin jugarse por ningún candidato nacional. Quiénes son los mandatarios que no tienen reelección.

Desde que empezó a construir la candidatura presidencial del gobernador, el sciolismo abonó la idea de que Daniel Scioli contaría con el apoyo seguro de los primeros mandatarios provinciales. “Los gobernadores tienen confianza en Daniel. Es un par”, repiten desde hace meses los operadores bonaerenses. Pero la escalada en las encuestas de Florencio Randazzo, sumada a la compleja situación que algunos tienen en sus propios territorios, parece haber modificado el tablero. “Los gobernadores quieren conservar su poder en las provincias. Muchos no tienen reelección. No se van a jugar por nadie hasta último momento”,  afirma un operador muy cercano a la Presidenta.

 

Desde que decidió empezar a construir su candidatura, Scioli viene desembarcando en las provincias de la mano del Grupo Bapro. Santiago Montoya, presidente de esa entidad, es el encargado de llevar adelante un estudio de economías regionales, competitividad y cadenas de valor, que Scioli pretende tener como eje para su campaña 2015. Con la inauguración de nuevas sucursales del Grupo como pretexto, el gobernador comenzó hace meses a recorrer el territorio y a ganarse las fotos de supuesto apoyo de los mandatarios. Así, se mostró con Lucía Corpacci, Luis Beder Herrera, Francisco “Paco” Pérez, José Luis Gioja y Martín Buzzi, entre otros.

 

Pero su competidor más fuerte en el Frente para Victoria, no se quedó atrás. Con los trenes, vialidad o el DNI como bandera, según el caso, el ministro del Interior le viene pisando los talones a Scioli con las fotos: también estuvo con Corpacci, Beder Herrera, el jujeño  Eduardo Fellner, el pampeano Oscar Jorge, Juan Manuel Urtubey y Gioja, entre otros.

 

Como en el sciolismo, en el entorno del ministro también aseguran que ya cosechó, en voz baja, el apoyo de muchos gobernadores a su candidatura. Por ahora, en las provincias se limitan a sonreír para los flashes con los dos. A excepción de Buzzi, de Chubut, y de Pérez, de Mendoza, que ya  se alinearon públicamente detrás de Scioli, los demás mandatarios no se inclinaron por ninguno, hasta el momento.

 

El caso del mendocino es similar al de varios de sus pares. Pérez no tiene posibilidad de ir a la reelección en su provincia. “A los que no pueden reelegir, Scioli les está ofreciendo lugares en su futuro gabinete, a cambio de apoyo”, dice un hombre del peronismo que pisa fuerte en el noreste.  Incluso entre los sciolistas hay dirigentes que están resignados a que, en caso de que el gobernador llegue a ser Presidente, no tendrán lugar en un futuro gabinete, que quedará reservado para algunos de los gobernadores salientes. El Senado también es un destino tentador para los mandatarios.

 

El escenario en cada provincia

 

Son varios los gobernantes oficialistas que dejarán sus cargos en 2015. En Chaco, Jorge Capitanich no tiene posibilidades de ser reelecto y, aunque el chaqueño se había anotado en la carrera presidencial, sabe que debe ir en algún lugar de la boleta en su provincia si quiere retener el poder. Por eso, baraja la posibilidad de ser candidato a intendente de Resistencia. Las elecciones chaqueñas serán antes de las presidenciales. Una vez asegurado el gobierno provincial, Capitanich decidirá si apoya a alguno de los candidatos del Frente para la Victoria. “Hará lo que diga Cristina”, aseguran en su entorno.

 

Otro presidenciable que no tiene reelección es Sergio Urribarri. El entrerriano se anotó en la carrera para la Rosada, pero las encuestas lo frustran. Ya criticó públicamente a Scioli y se acomodará a lo que diga la Presidenta. Urribarri tiene una excelente relación con Carlos Zannini, también impulsor de la candidatura de Randazzo.

 

En San Juan, la Constitución le cierra la puerta a Gioja para que vaya por un cuarto mandato. Sin embargo, el sanjuanino podría encontrar una nueva ventana legal para volver a presentarse. En 2011, tras una consulta popular que posibilitó la reforma constitucional, Gioja  quedó habilitado para ser gobernador por tercera vez. Ahora, podría intentar mostrar que el que comenzó en 2011 es su primer mandato tras la reforma, por lo que tendría posibilidades de presentarse nuevamente. Sus laderos políticos ya empezaron con el operativo clamor.

 

El papel de Gioja en la sucesión de Cristina no es menor. El sanjuanino, patriarca en la liga de los gobernadores, era hasta hace unos meses considerado por el sciolismo como el hombre que acercaría a los demás mandatarios provinciales al bonaerense. “Scioli es el más posicionado para ganar las PASO en el Frente para la Victoria”, dijo Gioja a mediados de mayo. Sin embargo, cerca del sanjuanino aseguran que el apoyo no es tan contundente. “El ´Flaco´ tiene una relación excelente con Randazzo, son muy amigos. Incluso lo conoce desde antes que a Scioli, porque viene del peronismo de base. Todavía no hay nada definido, falta mucho”, le dijo a Letra P una fuente cercana al gobernador. Las elecciones de San Juan coincidirán con las nacionales. Hasta poco antes de los comicios, Gioja no se pronunciaría en favor de ninguno de los precandidatos.

 

Otras provincias en las que los gobernadores tampoco podrán reelegir son Tucumán – José Alperovich anunció que no buscará una nueva reforma de la Constitución -, Neuquén, La Pampa y Misiones. En Santiago del Estero no habrá comicios en 2015. En Córdoba, José Manuel de la Sota ya anunció que no apoyará a Scioli y coquetea con el Frente Renovador de Sergio Massa, aunque en la Casa Rosada hay quienes aseguran que el cordobés todavía no está completamente del otro lado. “No rompe porque está esperando que le ofrezcan algo”, dice un operador.

 

Las elecciones de Córdoba serán anteriores a las nacionales, al igual que en Salta, donde Juan Manuel Urtubey buscará la reelección. El salteño también está anotado en la carrera presidencial, aunque corre con desventaja. Urtubey está ahora más preocupado por conservar su provincia que por la interna del Frente para la Victoria. La catamarqueña Corpacci se dirime entre llamar a elecciones en marzo o unificar con las presidenciales. La gobernadora – que se sacó fotos con Scioli y Randazzo – sabe que tiene que arreglar con distintos sectores del peronismo – incluyendo a Luis Barrionuevo – si quiere conservar el poder. En ese escenario, los operadores provinciales aseguran que “Lucía no se va a jugar por nadie ahora, está preocupada por su realidad provincial, viendo qué  acuerdos internos hace en Catamarca. Después se verá qué pasa en lo nacional”. Otros que buscarán un nuevo mandato son Eduardo Fellner, en Jujuy; el eterno Gildo Insfrán, en Formosa; Beder Herrera, en La Rioja; y todo indica que Daniel Peralta, en Santa Cruz. Miguel Angel Pichetto, de excelente relación con Scioli, ya anunció que competirá por Río Negro.

 

“Nadie se va a jugar hasta no saber qué piensa Cristina. Los gobernadores se acomodan, lo único que quieren es no perder poder en sus provincias”, repite un operador en un despacho de Balcarce 50. La frase es música para los oídos del randazzismo. Mientras Scioli sigue apostando a la relación con sus pares, cerca del ministro del Interior buscan que el crecimiento en las encuestas ponga en duda los apoyos que hasta hoy parecían seguros.

 

Federico Otermín y Nicolás Kreplak
En Unidos temen del poder de Maximiliano Pullaro para imponer condiciones en el proceso de reforma constitucional.

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