Se trata del cronograma de aumentos de tarifas derivados de la quita parcial de subsidios a los servicios de gas y agua, que fue anunciado a fines de marzo, y cuya segunda tanda de ajustes comenzará a aplicarse a partir del 1 de junio.
Tras haber arrancado en abril con subas del 40% al 113% en el caso del gas y del 66% al 162% por el lado de los servicios que presta la empresa estatal AYSA, ahora habrá una nueva tanda de incrementos que afectará a los usuarios residenciales y comerciales.
Las subas pautadas desde el primer día de junio para los clientes residenciales de todo el país, oscilarán en el servicio de gas entre el 21% y 39%, según los niveles de consumos.
Los aumentos –que alcanzarán a un universo de casi 5,5 millones de hogaresque reciben el servicio de gas por redes– dependen de las distintas categorías de consumo y son el resultado de una doble combinación de reducción parcial de subsidios y una actualización del valor del gas.
En tanto, en el caso de AYSA, los incrementos previstos para los usuarios residenciales de la Capital Federal y el Gran Buenos Aires irán del 31% al 46%, según la ubicación geográfica de los hogares.
En este caso, los aumentos recaerán sobre casi 3 millones de familias de la Capital y el Conurbano que han sido agrupadas en tres grandes sectores que tienen distintos porcentajes de ajustes. El área denominada “Barrial” –donde se aplicará un aumento del 31%– comprende a los usuarios que viven en: Villa Riachuelo, Villa Lugano, Riachuelo, Villa Soldati, Parque Patricios, La Boca, Villa Fiorito, Turdera, Valentín Alsina, Remedios de Escalada, Aldo Bonzi, Ciudad Evita, La Tablada, Rafael Castillo, Carapachay, Martín Coronado y distritos similares del Gran Buenos Aires.
El segundo sector “Medio” que tendrá una suba en junio del 40% comprende a los clientes de: Almagro, Villa del Parque, Villa Devoto, Caballito, Colegiales, Villa Crespo, San Telmo, Lanús, Ramos Mejía, Acassuso, San Fernando y Florida.
Y el último sector calificado como “Alto” que recibirá un ajuste tarifario del 41% aglutina a los hogares de Recoleta y ciertas de zonas de Belgrano, Palermo, Retiro, Nuñez, San Isidro, Olivos, Martínez y Vicente López.
Al igual que en los aumentos aplicados en abril y los agendados para agosto, los usuarios residenciales cuentan con una variante para poder evitar o morigerar las subas.
Según las reglas fijadas por la administración kirchnerista, para eludir los incrementos de tarifas y la quita de subsidios, los clientes hogareños deberán bajar más de un 20% sus niveles de consumo con respecto al mismo bimestre del año pasado.
En tanto, los que logren reducir entre un 5% y 20% sus consumos con respecto a los mismos meses de 2013, tendrán que pagar sólo la mitad de los aumentos programados a partir del domingo 1 de junio.
En cambio, aquellos que mantengan sus consumos sin cambios o no alcancen un ahorro superior al 5%, deberán afrontar la totalidad de los aumentos en juego.