Hablaron de que el kirchnerismo tuvo que llevar a cabo “una devaluación no deseada” y entre los culpables de que eso sucediera, hablaron de “las grandes organizaciones agropecuarias”, que “tienen todas fuertes vínculos internacionales, financieros, comunicacionales y siempre están dotadas para producir el espejismo de que sus intereses coinciden con los de una gran parte de las desconcertadas clases medias argentinas”.
Exigieron que el pueblo defienda los “precios cuidados” y advirtieron que “una gran restauración del viejo país oligárquico está pronta a mostrar sus dientes de hierro, lo que serían sus herramientas de ajuste, que pretenden que, en una transición aleccionadora se empleen como prólogo, por un gobierno que supo tener consecuencia en políticas opuestas a esa lógica antipopular”.
Así, pidieron “avanzar en mecanismos que establezcan el manejo estatal del comercio exterior”.
“En este momento de agudo peligro para las esperanzas y el futuro de millones de compatriotas, sentimos la necesidad de este llamado que recoge los ecos de muchas de las luchas encarnadas por variadas tradiciones políticas del país. Escuchemos todos, escuchémonos a tiempo”, cerraron.