Reforma política: la oposición insistirá con su propuesta de Boleta Unica
Por R.B.- Por estos días comenzará un debate legislativo que levantará aún más la temperatura política: los diputados discutirán la Reforma Electoral –la cuarta desde que gobierna el kirchnerismo- que propuso hace 10 días Jorge Landau y a la que la oposición contrapondrá su propuesta de Boleta Unica.
El escenario será la Comisión de Asuntos Constitucionales que preside Diana Conti y que integran, entre otros, Landau (vice 2º), los macristas Pablo Tonelli (secretario) y Laura Alonso, Elisa Carrió (CC-ARI-Unen), Raúl Alfonsín (UCR) y Adrián Pérez (FR) entre otros.
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Una vez formalizada la presentación, desde la oposición se levantaron voces en contrario, ya que, interpretan “se crea la figura de un comisario electoral y se descartan el voto electrónico y la Boleta Unica como herramientas electorales”.
Landau dijo –ante la consulta de Letra P- que “el proyecto habla por sí solo, por ejemplo, tenemos 60 partidos políticos y 45 ciudadanos para ser elegidos en el caso de la provincia de Buenos Aires. Hay que multiplicar la cantidad de candidatos por fuerza política, si les sumás la foto y el logo, ¿de qué tamaño es la Boleta Unica? Hay que darle todas las opciones al elector, darle todos los elementos para que pueda elegir”.
El proyecto presentado el 15 de octubre no el primero en materia electoral que propone el oficialismo. En el 2005 impulsó la Unificación de las elecciones legislativas, que fue una de las pocas reformas electorales apoyadas por todo el arco político. La norma sirvió al kirchnerismo para encolumnar a los jefes políticos provinciales del peronismo y sanear el déficit de legitimidad derivado del 22% de votos obtenidos en 2003.
El segundo paquete legislativo fue el debatido y sancionado en el 2009 y que se llamó Reforma política, cuando, poco después de la derrota oficialista en los comicios legislativos, el Frente para la Victoria y fuerzas aliadas lograron la aprobación de una ley destinada a reducir la fragmentación del sistema partidario -elevando los umbrales para constituir partidos-, lograr una mayor apertura de los partidos en la selección de candidatos -mediante las Primarias abiertas, simultáneas y obligatorias (PASO)- y una mayor transparencia y equidad en las campañas electorales –“garantizando a todos los partidos espacios de publicidad en los medios y prohibiendo el financiamiento de empresas-“.