–¿Usted se siente más peronista o kirchnerista?
–El kirchnerismo, en estos momentos, es el espacio que, sin lugar a dudas, expresa el Peronismo y, en ese sentido, me cuesta mucho decir “peronista o kirchnerista” porque son una misma cosa. Hoy se expresa la lucha por la Soberanía política;la Independencia económica;la Justicia Social;la Memoria,la Verdad y Justicia, que son valores e ideas presentes en el origen del Peronismo y están dándole sostén a este modelo.
Las divisiones (entre Peronismo y Kirchnerismo) tienen intereses negativos para las mayorías. Es otro lugar que no puedo pensar ni separar.
–En esa visión del mundo político, como una militante del modelo, y candidata a concejal ¿cómo observa a La Plata?
–Me parece que es una ciudad con fuerzas maravillosas, una potencia creativa, una militante enorme a la producción de conocimiento. La Universidad Nacional de La Plata (UNLP) ocupa un espacio central, le da mucha vida al lugar. También existen muchos otros autores que le dan un ritmo y reconocimiento particular pero, en el último tiempo, es una ciudad que se ha achatado, se ha quedado. Siento como cierta asfixia.
La idea de muchos compañeros de poder hacernos cargo de aquello que falta es un pensamiento al cual adhiero sin dudas desde múltiples lugares porque, en estos momentos, es necesario refrescar lo que necesita toda la ciudad. Es primordial seguir transformando mucho de lo que se ha hecho, porque es esencial que no pase algo similar a lo del 2 de abril y pienso que tenemos con qué en La Plata para eso.
–Usted habla de la inundación del 2 de abril ¿cuánto cree que va a repercutir en la campaña lo que pasó aquel día?
–La verdad es que no sé cuanto va a repercutir. A mi me parece que, en todo caso, en lo que pasó tienen que quedar dos cosas: primero, que no vuelva a pasar nunca más porque cuando se vote se debe elegir aquellos proyectos políticos responsables con la vida de los platenses. En un segundo lugar, debemos volver a imaginar lo mejor de ésta ciudad, no quedar anclados en esa experiencia tan siniestra para los que tienen que terminar los duelos y, sobre todo, recuperar lo mejor de la comunidad.
–¿Cuánta responsabilidad tiene Pablo Bruera, que lleva un segundo mandato, de que La Plata esté “achatada”?
–Nunca la responsabilidad es de una sola persona, pero no quiero hablar en términos individuales, en todo caso creo que nosotros tenemos mayor capacidad para salir de esa situación. A mi no me gusta señalar las incapacidades de otros, que en la inundación se ha demostrado claramente.
–De las quejas de los platenses en cuanto a la falta de obras que debía solicitar el Municipio, las cuales estaban determinadas por un informe de la Facultad de Ingeniería de la UNLP ¿qué puede decir?
–Ese informe, que es público, se lo recomiendo a todos los que quieran leerlo, pero aclaro que no tengo ninguna relación política ni personal con los investigadores, porque es un trabajo muy comprometido que se hizo con responsabilidad y dondeno sólo se señalan la falta de algunas obras, sino también, dos temas fundamentales: la ausencia en el mantenimiento de las existentes y, además, las cuestiones no estructurales, que tienen que ver con las alertas, prevención y reacciones inmediatas frente al desastre.
En las próximas elecciones esto no puede ser un elemento a no considerar pero no puede ser el único, aunque hay que admitir el reflejo de otras cuestiones que están desde hace tiempo.
–¿Pero a la Florencia Saintout ciudadana, a pesar de que es candidata y está en un contexto electoral, no le molestó el trabajo del Estado en los diferentes niveles?
–Realmente no tuve ni tiempo para preocuparme por eso, yo, como muchos, sufrí la inundación, reaccioné como pude. Tuvimos la decisión de ir a poner el hombro, como muchos militantes y ciudadanos, que no se identificaron como militantes pero hicieron su enorme aporte.
–¿Cómo tomó que Martín Insaurralde diga que los hermanos (Pablo y Gabriel) Bruera son sus amigos?
–¿Él dijo que es amigo?
–Si…
–La verdad es que no me sorprende porque la lista de Bruera va también con la lista de diputados nacionales de Insaurralde. En todo caso, pienso que nosotros expresamos otro modelo de militancia. No sólo lo creo sino que también lo observo porque lo he vivido durante todos estos años pero no somos los únicos de la ciudad, jamás utilicé el peronómetro y, ahora, tampoco voy a tener un kirchnerómetro. Son visibles y evidentes las diferencias, para eso existen las elecciones.
–Usted dice eso pero Pablo Bruera fue sin Néstor Kirchner en 2009…
–Cuando hablo de diferencias, como las concepciones profundas de la militancia, no sólo me estoy refiriendo a ese episodio. Nosotros jamás hubiéramos negado a Néstor Kirchner porque ni en las buenas ni en las malas lo hemos hecho. Nunca hemos tenido vergüenza en ser lo que somos, a pesar de momentos que ha sido difícil ocupar ciertos lugares.
El rol político de la Facultad de Periodismo
Mucho se ha dicho de Florencia Saintout al frente de Periodismo. Fue blanco de los medios nacionales enfrentados al Gobierno de Cristina Fernández de Kirchner por premiar a referentes políticos y sociales con clara simpatía al modelo político iniciado en el año 2003. Desde ese momento ha sido protagonista en cruces de declaraciones por una supuesta persecución política con docentes que “no están alineados” a su mandato y que habrían sido separados de los cargos por la notable identificación con la anterior gestión en la casa de estudios, la de Alejandro Verano, su anterior pareja.
–¿Qué puede decir sobre el planteo de algunos medios donde se describe una “Persecución Política” en la Facultad que encabeza?
–Eso salió en el programa de (Jorge) Lanata y lo tomó un periodista de él. Existe una respuesta pública, que pasó por el Consejo Directivo, firmada por el 99 por ciento de los docentes de la Facultad. Frente a esas acusaciones podemos mostrar que es un lugar donde se han hecho más de 300 concursos docentes, en el cual participaron todos los claustros: docentes, no docentes y agrupaciones estudiantiles que son oposición por dentro de la Facultad.
Hacemos concursos, algo que ha sido un reclamo histórico en las Universidades más antiguas. Si me preguntás por qué se dice esto, que es absolutamente mentiroso y malintencionado, creo que es porque nosotros tenemos una posición política explícita, que nos sitúa dentro del kirchnerismo. Siempre doy respuesta en esto porque, realmente, no me deja de impresionar que cierto periodismo no se escandalizara cuando mandaban a los científicos a lavar los platos o en el momento que intentaron arancelar las Universidades.
Realmente, no deja de sorprenderme, porque llaman “persecución ideológica” a los concursos. Ellos persiguen ideológicamente porque están persiguiendo lo que ven como una avanzada de un proyecto que le ha dado lugar a las mayorías, eso no podrán tolerarlo porque nosotros defendemos la autonomía.
–Y de la “bajada de línea” denunciada ¿qué puede decir?
–Las Universidades son instituciones abiertas, donde puede entrar y salir todo el mundo para ver lo que pasa, nadie le va a cerrar la puerta. Eso es mentira, no han podido sostenerlo porque es una institución con una enorme cantidad de estudiantes (unos 5 mil), con un gran número de docentes y no docentes, muy plural.
Puede haber docentes que estén en mejores condiciones que otros para ganar un concurso, eso puede pasar, lo sabemos y forma parte de la democracia. Es algo normal.
–¿Cree que quizás fastidió la convocatoria de Cynthia García, Gabriela Cerruti, Cynthia Ottaviano y Pablo Llonto, que son figuras claramente opositoras al Grupo Clarín?
–Creo que han molestado las posiciones de la Facultad en muchos temas públicos como la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, o haber tomado la decisión de ponerle al edificio el nombre de un Presidente argentino graduado en la Universidad.
La decisión de entregar el premio “Rodolfo Walsh” al Presidente Rafael Correa, a Hugo Chávez, o sostenido en el momento que más se le pegaba a una luchadora formidable de los Derechos Humanos como lo es Hebe de Bonafini, cuando se decía cualquier cosa de ella, seguro les dolió. Tienen derecho a molestarse con eso, estamos en democracia, lo pueden decir pero a mi me parece muy importante que los periodistas digan la verdad.
–¿Le molestó que se metan con su vida personal?
–Yo trato de no engancharme cuando se habla de eso pero me da bronca porque estamos haciendo un esfuerzo enorme para transformar algunas cuestiones en la Universidad, que necesitan ser innovadas. Cuando hablan mal, también lo hacen de los docentes y alumnos. Cuando hablan mal de mí, realmente con las cosas que se han dicho, si algunos han soportado las calumnias en este momento, y que digan esas cosas, me enorgullece que no puedan decir más que esa pavada.
Ariel Boffelli
tw @arielboffelli