“Mucho se podría haber evitado tendiendo la gendarmería a 50 kilómetros de Córdoba. Nosotros pedimos ayuda, ante un autoacuartelamiento totalmente injustificable. Hay que dar un debate sobre el derecho de huelga y los servicios públicos porque abandonaron la ciudad ante los delincuentes. Lo que ocurrió es que bandas de delincuentes en moto roban”, advirtió el gobernador cordobés, José Manuel de la Sota, quien le había enviado por redes sociales mensajes a Cristina Fernández de Kirchner.
En esa línea se refirió a los incidentes en La Calera, donde ayer “encapuchados destruyeron negocios y no se llevaron nada”.
“Todos los manos medios y superiores patrullan la ciudad en sus autos policiales. La Justicia los ha intimado a deponer esta actitud o los va a procesar. No brindan el servicio por el que se les paga”, volvió a decir De la Sota.
“Gracias a Dios no hemos perdido ninguna vida, sólo tenemos algunos heridos. Los vecinos se armaron con palos, pusieron barricadas porque todos eran motochorros; por un lado está la rapiña y por el otro lado están las bandas sincronizadas que han actuado”, dijo.“El que es policía de vocación, no hace paro porque no se puede dejar de servir a algo tan importante como es la Seguridad”.
“Después de la noche que hemos pasado, consideramos que hay que hacer una evaluación de los daños. Realmente tuvimos una jornada muy dura”, concluyó el mandatario.