El vicepresidente habló el jueves santo en el Congreso de la Nación, sin funcionarios a su alrededor y sin aceptar preguntas de los presentes. En lo que fue más una exposición que una conferencia, Boudou calificó de “cachafaces” a los periodistas que cubrieron el hecho y sostuvo que el caso “es un ataque mediático de las mafias”, después del allanamiento a una de sus propiedades en el que se encontraron expensas pagas por el titular de la ex Ciccone, en agosto del año pasado.
El miércoles, la Justicia dictó el procedimiento en un departamento del vicepresidente en el barrio de Puerto Madero por la investigación sobre supuesto tráfico de influencias para facilitar el levantamiento de la quiebra de la ex Ciccone Calcográfica, cuando estaba a cargo del Ministerio de Economía.
Boudou le alquila el departamento a Fabián Carosso Donatiello, un amigo de Alejandro Vandenbroele, quien es el titular del fondo The Old Fund.
“Es una vergüenza y es lamentable que en lugar de ocuparnos de cosas de los argentinos, estemos ocupándonos de la Argentina de Magnetto, La Nación y Perfil”, dijo el vicepresidente desde el Salón Illia del Senado Nacional, al comenzar su discruso en referencia al desastre que causó el temporal del miércoles por la noche, en la Provincia.
Luego de ratificar que los principales referentes mafiosos en el país tienen a Magnetto como protagonista de “El Padrino”, el vicepresidente aseguró no haber llevado a cabo “ninguna acción en favor” de los nuevos dueños de la ex imprenta Ciccone Calcográfica, como investiga la Justicia.
“Yo no llevé adelante ninguna acción a favor”, aseguró y se defendió de las sospechas de negociaciones incompatibles con la función pública, que señalan a Vandenbroele como el “testaferro” del Boudou, según Laura Muñoz, la ex esposa del director de la ex Ciccone.
Mientras la Presidenta de la Nación se encuentra en el sur argentino, el vice cuestionó al magistrado a cargo de la causa, Daniel Rafecas: “Había un plan urdido para intentar mostrar una ligazón con personas que yo no tengo, es una telenovela mediática de Magnetto y de la agencia de noticias de Rafecas. Parece que Comodoro Py es una agencia de corresponsales”.
Apuntó, también, contra la firma Boldt, la imprenta competencia de Ciccone. “Mi problema no es Ciccone, mi problema es Boldt, y cuando uno va leyendo va viendo el entramado”, dijo.
Además, contó que en 2011 “el presidente de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires, Adelmo Gabbi, me vino a ver a mi despacho y me dijo que estaba muy preocupado porque el señor Antonio Tabanelli (dueño de Boldt) me iba a destruir, pero que yo podía arreglar con un número”.
Por el momento, la Justicia busca determinar quién pagó el resto de los meses del departamento de Boudou y habrá que esperar el regreso de Cristina Fernández de Kirchner para ver cómo continúa el caso.