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Política

Sin autocrítica el partido de Sabbatella debate su rol en el ultra kirchnerismo

Luego del  proceso electoral de octubre pasado, la fuerza que lidera Martín Sabbatella entró en un proceso de debate interno, tumultuoso, ya que por un lado pregona la construcción de una fuerza nueva, pero en sus posicionamientos públicos termina como un apéndice del kirchnerismo y en la provincia de Buenos Aires es uno de los sectores que más enfrenta al ex vicepresidente de Krichner y actual gobernador bonaerense, Daniel Scioli.

Otro blanco del sabbatellismo son los “barones del conourbano” y la política de seguridad provincial.

 

El punto más crítico que los dirigentes distritales le cuestionan a la conducción, es haber bajado candidaturas en algunos municipios para no perjudicar la performance de candidatos oficiales del kirchnerismo. El caso más significativo fue, tal vez, el de la ciudad de Vicente López, en el cual todas las fuerzas K bajaron sus candidaturas para apoyar al histórico intendente Enrique “Japonés” García e intentar retener el distrito frente al avance de Jorge Macri.

 

La misma actitud se dio en otros tres municipios, lo que generó malestar entre los dirigentes de esos distritos.

 

“Es muy difícil construir, así no podemos todos estar en función de Martin y de las necesidades de Morón”. Esta es una frase que se escucha entre los dirigentes, algunos que ya retirados de la fuerza bajo el fundamento de “si vamos a ser kirchneristas, discutamos dentro del FpV; si no, hagamos otra cosa”.

 

“No podemos ser críticos de los intendentes y a último momento bajar las listas, así jamás construiremos nada”, fundamentan quienes piensan en el FAP como opción política a la cual enrolarse.

 

En los últimos días comenzó a circular un documento de debate interno con el cual la fuerza de Sabbatella buscará consolidar su propio rumbo en los tramos centrales.

 

El mismo, dice: “El próximo 25 de mayo se cumplen 9 años desde que Néstor Kirchner asumiera la Presidencia de la Nación. Aquel día se inició un proyecto de transformación muy difícil siquiera de imaginar por aquellos años. Veníamos de sufrir por largos períodos políticas de claro patrón económico, entendido éste como la receta eterna en la que el poder se excusaba para seguir beneficiándose y excluía a las mayorías, expoliadas, engañadas, hartas y fuera de todos los derechos. La dictadura militar sentó las bases de un proceso neoliberal lamentablemente profundizado en democracia, tanto por la década menemista como por De la Rúa con Cavallo y la Alianza.”

 

Lo llamativo de este texto, es que el mismísimo Martín Sabatella fue parte de la Alianza y llegó a la intendencia de Morón como candidato de la boleta que llevaba a De la Rúa como presidente. Otra de las contradicciones es vanagloriar el gobierno de Néstor Kirchner, en el cual Daniel Scioli fue su vicepresidente y sin ni siquiera expresar un párrafo de autocritica de su rol en la Alianza a la cual le atribuyen todos los males.

 

En otro pasaje del documento dice: “Teníamos un Presidente con auténtica vocación política y convicción de justicia y equidad social. El tiempo siempre pone las cosas en su lugar haciendo madurar la relación entre ese gran dirigente, nuestro ex Presidente, con una enorme mayoría de argentinos, que, en la diversidad de las ideas y con historias distintas pero todas respetables y válidas, quiere un país justo, igualitario y con futuro.”

 

En el 2009, Martin Sabbattella encabezó una lista de diputados nacionales que enfrentó al ex presidente Kirchner y en este documento resaltan todas sus virtudes.

 

Además, devela o pone luz hacia adonde se dirige el marco de alianzas del sabbatelismo ya para su parte final dice:

 

Es un momento en el que los militantes debemos apoyar plenamente este modelo dando la batalla en todos los frentes y ocupando los espacios de poder que permitan la consolidación de esta etapa, desplazando sin dudas ni remordimientos a los que quieren ir por menos. Defender lo conseguido  para ir por lo que falta sólo es posible si ponemos nuestras energías, lo mejor de nuestras capacidades, nuestra experiencia militante junto a las fuerzas políticas en las que todos sus integrantes y acciones estén en armonía y sinergia con el movimiento kirchnerista. No son tiempos para dudas, grises ni temores. Que el kirchnerismo, desde una nueva identidad, continúe como movimiento transformador requiere militantes convencidos y fuerzas políticas claramente definidas y dispuestas a poner lo que tengan en este proyecto.

 

Todo proceso político transformador encierra dentro de sí las contradicciones del momento histórico con el que pretender romper, apoyándose sobre las fuerzas establecidas para dirigirse hacia nuevos horizontes. El simple análisis crítico llevado a la práctica política no aporta a la superación de esas contradicciones, sino que ubica en un lugar de testigo privilegiado que ve de cerca la escena pero que no se anima a ser parte de la historia. Muchas veces el prurito político se desvanece en las charlas de café mientras el poder de las corporaciones decide un nuevo azote a la embestida popular.

 

Por ello, por todos los sueños, por la historia que nos sacude y el tiempo de lucha que se avecina, creo en la necesidad de replantearnos nuestro rol dentro del kirchnerismo, pensando que debemos ser parte de la misma dinámica que los demás militantes del movimiento nacional y popular que apoyan a Cristina.

 

El documento de debate desde el cual pretende redefinir su estrategia hacia el futuro, lleva la firma  de Daniel Ravettino, secretario general de Encuentro para la Equidad de la Provincia de Buenos Aires.

 

Esto muestra que dentro del kirchnerismo, en todas sus variantes, se abre una encrucijada. Cómo será el futuro del peronismo en los próximos años, cómo se enfrentará el desafío electoral 2013 y cuáles serán las estrategias para darle continuidad al “modelo” teniendo en cuenta que hoy Cristina Fernández de Kirchner no tiene posibilidades constitucionales de un nuevo mandato.

 

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