Política

Scioli gana un ministro y pierde un intendente

La relación entre el Sciolismo y el Kirchnerismo suma todos los días un nuevo capítulo. Cuando todavía se está hablando de la supuesta “traición” que significó el partido de fútbol que el gobernador jugó con Mauricio Macri mientras operaban a la presidenta, los movimientos políticos de las últimas horas evidencia que el vínculo está lejos de ser el mejor.

 

Daniel Scioli decidió designar como ministro de producción de la provincia al intendente electo de Bahia Blanca Cristian Breitenstein. El jefe comunal aceptó el pedido y solicitó licencia al cargo para el que había sido elegido con el 44% de los votos. La decisión encendió la polémica entre los políticos y el desconcierto entre los bahienses. El punto reside en el recuerdo fresco de 2009 cuando Breitenstein rechazó de plano la posibilidad de ser candidato testimonial cuando el propio Néstor Kirchner pidió a los intendentes que asuman esas candidaturas. La diferencia entre entonces y ahora estaría dada por el la intención del intendente de avanzar con un armado propio a nivel provincial.

 

Esta designación además de generar un malestar  en la ciudad porque el intendente fue electo y antes de asumir anunció su retirada, tuvo un efecto adicional: Scioli desplazó del Grupo Bapro a Dámaso Larraburu, histórico jefe del PJ bahiense.

 

Larraburu fue en estos años el soporte político de Breitenstein y ahora el gobernador le pidió su cargo para que lo ocupe su hermano Nicolás. El episodio generó broncas y concluyó en un distanciamiento definitivo entre Larraburu y Scioli.

 

En este sentido, y como clara respuesta política Larraburu organizó un encuentro entre Amado Boudou  y Gustavo Bevilacqua, intendente interino de Bahía Blanca tras la vacante que dejó Breitenstein. La reunión se concretó antes que el recién asumido jefe comunal  se juntara con el gobernador bonaerense. Todo un dato.

 

En ese contexto, no hay  azar ni ingenuidad en la decisión de Boudou  de recibir a Bevilacqua, un concejal peronista alineado con Larraburu y que, hasta ahora, no se vio con Scioli.

 

Pero como si esto fuese poco Bevilacqua, además de visitar al presidente interino, fue recibido por el jefe de Gabinete Juan Manuel Abal Medina y por Julián Domínguez, presidente de la Cámara de Diputados, que suspendió por unas horas su descanso en la costa para compartir la charla.

 

El panorama  empieza a delinearse de a poco. Desde la casa Rosada reciben con los brazos abiertos a un intendente alineado con un referente peronista enfrentado con Scioli. El Kirchnerismo empieza a generar nichos en la provincia por fuera del  gobernador.

 

El presidente Javier Milei y el gobernador Maximiliano Pullaro, en el acto oficial del Día de la Bandera.
El enviado del FMI, Rodrigo Valdés, al que Javier Milei cuestionó.

También te puede interesar