En cuestión de días, María Verónica Michelli pasó de protagonizar un trámite habitual de designación judicial a convertirse en el centro de una controversia política que expuso diferencias dentro del oficialismo nacional entre el presidente Javier Milei y su hermana Karina Milei y la senadora Patricia Bullrich.
La funcionaria judicial, postulada para ocupar un cargo en el Tribunal Oral Federal N° 3 de La Plata, había atravesado buena parte del proceso constitucional previsto para la designación de magistrados. Sin embargo, cuando su nombramiento parecía encaminado, la Casa Rosada decidió retirar su pliego del Senado y alteró por completo el escenario.
La decisión no solo generó sorpresa en ámbitos judiciales y políticos, también provocó la reacción pública de Bullrich, quien anunció que ejercerá una “objeción de conciencia” frente a la medida adoptada por la Casa Rosada, marcando una diferencia poco frecuente con el presidente Milei.
El caso adquirió una dimensión aún mayor debido a un dato personal que rápidamente se instaló en el debate público: Michelli es cuñada del periodista Hugo Alconada Mon, del diario La Nación, quien investiga el caso $Libra.
Una carrera construida dentro de la Justicia Federal
Michelli desarrolló toda su trayectoria profesional dentro de la Justicia Federal. Durante la audiencia celebrada ante la Comisión de Acuerdos del Senado, recordó que acumula 32 años de servicio en el Poder Judicial de la Nación. Ingresó en octubre de 1994 como auxiliar administrativa y, desde entonces, recorrió cada uno de los escalafones de la carrera judicial.
Se desempeñó como auxiliar, escribiente auxiliar, oficial mayor y oficial mayor relator. Desde 2009 ocupa el cargo de secretaria en el Tribunal Oral Federal (TOF) N° 1 de La Plata, una función que le permitió participar durante años en juicios orales y procesos penales de alta complejidad.
En esa misma exposición advirtió sobre las dificultades estructurales que atraviesan los tribunales federales platenses. Señaló que el TOF 1 funciona desde hace años con vacantes sin cubrir y jueces subrogantes, una situación que, según sostuvo, afecta el normal funcionamiento del organismo.
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Javier Milei y su hermana Karina, no quieren que avance el pliego de Michelini.
Una candidatura con antecedentes
La postulación de Michelli no surgió de manera repentina. Su nombre ya había sido impulsado durante el gobierno de Mauricio Macri.
En diciembre de 2018, el entonces Ministerio de Justicia y Derechos Humanos, Germán Garavano, publicó su candidatura para integrar uno de los tribunales orales federales de La Plata. Durante aquel proceso logró mejorar significativamente su posición dentro del orden de mérito luego de presentar impugnaciones y superar la instancia de entrevistas.
Su carrera también mantiene una relación histórica con la magistratura federal. Su padre, Jorge Michelli, fue juez del Tribunal Oral Federal N° 2 de La Plata y llegó a desempeñarse transitoriamente como subrogante en el TOF 1.
Los cuestionamientos al sistema de selección
La candidatura también fue incluida en un informe elaborado por el Instituto de Estudios Comparados en Ciencias Penales y Sociales (INECIP) y la Asociación Civil por la Igualdad y la Justicia (ACIJ).
El documento analizó decenas de postulaciones judiciales enviadas por el Poder Ejecutivo al Senado y observó casos en los que algunos candidatos registraron ascensos significativos en el orden de mérito luego de las entrevistas personales.
Michelli figuró entre esos casos. No obstante, el informe no formuló objeciones individuales sobre su idoneidad ni impugnaciones concretas contra su candidatura, sino que planteó interrogantes generales sobre los mecanismos de selección y evaluación de magistrados.
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María Verónica Michelli se postula para el Tribunal Oral Federal 3 de La Plata.
La defensa de su pliego
Durante su presentación ante los senadores, Michelli sostuvo que la impulsaba una profunda vocación de servicio y reivindicó la importancia de la capacitación permanente para el ejercicio de la función judicial.
También destacó la necesidad de mantenerse actualizada respecto de las reformas legislativas, la jurisprudencia de la Cámara Federal de Casación Penal y los fallos de la Corte Suprema de Justicia de la Nación.
En un tramo más personal de su exposición, contó que lleva 26 años de matrimonio y que es madre de cinco hijos. Emocionada, expresó su deseo de obtener el acuerdo del Senado y aseguró que, en caso de ser designada, desempeñaría el cargo con rectitud, compromiso y dedicación.
Pero pocos días después de aquella audiencia, el escenario cambió abruptamente. El Gobierno remitió al Senado el pedido formal para retirar su pliego, una decisión que rápidamente se transformó en tema de discusión política.
Así, María Verónica Michelli, una funcionaria con más de tres décadas de carrera en los tribunales federales de La Plata, terminó ocupando un lugar inesperado en el centro de una disputa que excede largamente su trayectoria profesional y que abrió un debate sobre los criterios utilizados para la selección de jueces federales.