ver más
ROSCA PORTEÑA

Defensoría del Pueblo de la Ciudad: los cinco nombres que suenan para acompañar a Muiños

Encaminada la reelección de la defensora, los bloques negocian los cinco lugares de adjuntos. LLA y la UCR reclaman dos cada una.

Con el peronismo encaminado a continuar al frente de la Defensoría del Pueblo de la Ciudad de Buenos Aires, la negociación se trasladó a las cinco adjuntías. Fuerza por Buenos Aires, La Libertad Avanza (LLA), el PRO y la Unión Cívica Radical (UCR) buscan convertir peso legislativo en poder institucional.

La definición de las nuevas autoridades forma parte de una negociación más amplia por los organismos de control de la Ciudad. La Defensoría tiene una conducción principal y cinco adjuntías que requieren acuerdo político en el recinto. Por eso, aunque la continuidad de María Rosa Muiños aparece como el punto más avanzado de la conversación, la disputa por los casilleros secundarios concentra la pulseada entre las diferentes fuerzas políticas.

El peronismo llega con ventaja para retener la conducción, pero eso no resuelve por sí solo el resto del esquema.

El peronismo busca sostener volumen

Además de la postulación de Muiños, Fuerza por Buenos Aires anotó a la exdiputada nacional Mara Brawer, a la legisladora porteña Magdalena Tiesso y al exlegislador Juan Pablo O’Dezaille para la discusión por las adjuntías. La jugada busca preservar representación propia en la estructura del organismo y evitar que la renovación del mandato de la defensora se limite a la continuidad de la conducción principal.

Brawer aportaría un perfil nacional, con recorrido en el Congreso y una agenda vinculada a educación, derechos y género. Tiesso tiene experiencia legislativa porteña y un paso previo por la Defensoría. O’Dezaille, en tanto, ocupó una banca en la Legislatura por Unión por la Patria y viene de la militancia territorial.

La estrategia del peronismo combina continuidad y volumen. Por un lado, empuja la renovación del mandato de Muiños. Por el otro, intenta sostener presencia en las adjuntías frente a una oposición fragmentada que también quiere usar el reparto para ordenar su nuevo peso en la Legislatura.

LLA quiere traducir bancas en cargos

La Libertad Avanza también entró en la pelea por las adjuntías. El bloque que conduce la legisladora Pilar Ramírez anotó a María Graciela Giorgione y Giselle Fourcada y buscará que la negociación refleje el crecimiento libertario en la Legislatura porteña.

El planteo libertario apunta a quedarse con dos lugares. En la bancada libertaria entienden que la nueva composición legislativa debería tener correlato en los organismos de control y que la Defensoría puede convertirse en una primera prueba del lugar que ocupará LLA en los acuerdos institucionales de la Ciudad.

La discusión también funciona como un capítulo más del vínculo entre el PRO y los libertarios. Después de haber coincidido en buena parte de la agenda legislativa, la negociación por organismos obliga a traducir esa mayoría parlamentaria en cargos concretos, que incluyen, además de la Defensoría, al Ente Regulador de los Servicios Públicos.

La UCR también pide dos lugares

La Unión Cívica Radical también quiere tallar en la discusión. El radicalismo anotó al exdefensor adjunto Carlos Palmiotti y al dirigente radical Matías Debesa y trabaja para quedarse con dos adjuntías, una aspiración que tensiona el reparto porque LLA también reclama dos lugares y el PRO no quiere quedar reducido en la estructura del organismo.

Palmiotti es el nombre con más recorrido dentro de la Defensoría. Ya fue defensor adjunto y llegó a quedar a cargo del organismo tras la salida de Alejandro Amor. Debesa, en cambio, aporta anclaje territorial y recorrido dentro del radicalismo porteño.

La pretensión radical se apoya en el valor que tienen sus cinco bancas en la Legislatura, en un contexto de alta fragmentación que dificulta la construcción de mayorías. Aunque no tiene el volumen del peronismo ni el peso numérico de LLA, la UCR busca convertir su capacidad de negociación en representación institucional.

El PRO ordena prioridades

Vamos por Más, el bloque que sostiene al Gobierno de Jorge Macri, anotó cuatro nombres: la defensora adjunta Silke Arndt, Delfina Vila Moret, María Florencia Caparrós y Natacha Yael Steinberg. Sin embargo, en el oficialismo porteño las prioridades aparecen más acotadas.

Arndt y Steinberg corren con ventaja. La primera ofrece continuidad dentro del organismo: ya se desempeña como defensora adjunta y su nombre aparece como el más natural para sostener la representación del PRO en la Defensoría. Steinberg, en cambio, llega desde la estructura de Justicia y Derechos Humanos de la Ciudad y aparece como una ficha de renovación dentro del reparto que negocia el oficialismo.

Vila Moret y Caparrós completan la nómina de Vamos por Más, pero aparecen más asociadas a la rosca de respaldo que a los lugares centrales de la negociación. El objetivo del PRO es conservar peso institucional en un organismo que históricamente formó parte de los acuerdos amplios entre el oficialismo porteño y el peronismo.

El cierre del reparto todavía depende de un acuerdo entre bloques. Con la conducción principal encaminada, la discusión quedó concentrada en las cinco adjuntías y en el equilibrio que cada fuerza logre imponer en la negociación por los organismos de control.

También te puede interesar
Temas

Las Más Leídas