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Con el conflicto estancado, la Provincia rechaza la mediación de Lorenzino

El defensor del Pueblo se ofreció como árbitro. El ministro Villegas dijo que no es posible por la vigencia de la conciliación. En 2014, una instancia similar sirvió para acerca posiciones.
Por 17/03/2017 04:54 PM

La gobernadora bonaerense, María Eugenia Vidal, rechazó a la Defensoría del Pueblo de la provincia de Buenos Aires como mediadora en el conflicto docente, que se encuentra estancado, con las partes cada vez firmes en sus posiciones

El ministro de Trabajo, Marcelo Villegas, fue el vocero de la decisión de desestimar la propuesta del titular de ese organismo, Guido Lorenzino, que convocó al gobierno bonaerense y a los gremios que nuclean a los maestros a “una mesa de diálogo” que “permita superar los obstáculos que derivaron en la excesiva prolongación del conflicto docente”.

Si bien dijo que “los buenos oficios son bienvenidos”, Villegas argumentó que no es posible el arbitraje por la vigencia de la conciliación obligatoria. Lo hizo minutos después de iniciar el proceso formal para quitarles la personería y aplicarles multas millonarias a los gremios rebeldes.

“Tenemos que cumplir la ley y hay un ámbito que es la conciliación obligatoria que debemos acatar”, se excusó el ministro.

No hubiera sido la primera vez que la Defensoría intercediera para destrabar un conflicto entre los gremios docentes y el gobierno de la Provincia. En 2014, el paro de los maestros se extendió por 17 días. En esa oportunidad, la intervención del entonces defensor, Carlos Bonicatto (también peronista, como Lorenzino), fue importante para acercar posiciones.

La dilación en el hallazgo de una salida para la controversia “afecta los derechos de los niños y padres que utilizan el servicio de educación pública y a los trabajadores a tener un salario digno y condiciones laborales adecuadas”, señaló el actual Defensor del Pueblo, que llegó a ese cargo a partir de un acuerdo entre Vidal y los intendentes peronistas nucleados en el llamado Grupo Esmeralda.

Lorenzino ofreció sus oficios en una carta que le envió a la gobernadora y a los referentes de los sindicatos.

En esa misiva, ofreció a la Defensoría del Pueblo “como ámbito que permita el diálogo entre el Gobierno y los gremios docentes para acercar posiciones y encontrar soluciones satisfactorias teniendo en cuenta los derechos de los alumnos a recibir una educación pública de calidad y los derechos de los trabajadores de la educación de tener un salario digno y condiciones laborales adecuadas”.

Con el conflicto estancado, la Provincia rechaza la mediación de Lorenzino

El defensor del Pueblo se ofreció como árbitro. El ministro Villegas dijo que no es posible por la vigencia de la conciliación. En 2014, una instancia similar sirvió para acerca posiciones.

 

 

Con el conflicto estancado, la Provincia rechaza la mediación de Lorenzino

El defensor del Pueblo se ofreció como árbitro. El ministro Villegas dijo que no es posible por la vigencia de la conciliación. En 2014, una instancia similar sirvió para acerca posiciones.

La gobernadora bonaerense, María Eugenia Vidal, rechazó a la Defensoría del Pueblo de la provincia de Buenos Aires como mediadora en el conflicto docente, que se encuentra estancado, con las partes cada vez firmes en sus posiciones

El ministro de Trabajo, Marcelo Villegas, fue el vocero de la decisión de desestimar la propuesta del titular de ese organismo, Guido Lorenzino, que convocó al gobierno bonaerense y a los gremios que nuclean a los maestros a “una mesa de diálogo” que “permita superar los obstáculos que derivaron en la excesiva prolongación del conflicto docente”.

Si bien dijo que “los buenos oficios son bienvenidos”, Villegas argumentó que no es posible el arbitraje por la vigencia de la conciliación obligatoria. Lo hizo minutos después de iniciar el proceso formal para quitarles la personería y aplicarles multas millonarias a los gremios rebeldes.

“Tenemos que cumplir la ley y hay un ámbito que es la conciliación obligatoria que debemos acatar”, se excusó el ministro.

No hubiera sido la primera vez que la Defensoría intercediera para destrabar un conflicto entre los gremios docentes y el gobierno de la Provincia. En 2014, el paro de los maestros se extendió por 17 días. En esa oportunidad, la intervención del entonces defensor, Carlos Bonicatto (también peronista, como Lorenzino), fue importante para acercar posiciones.

La dilación en el hallazgo de una salida para la controversia “afecta los derechos de los niños y padres que utilizan el servicio de educación pública y a los trabajadores a tener un salario digno y condiciones laborales adecuadas”, señaló el actual Defensor del Pueblo, que llegó a ese cargo a partir de un acuerdo entre Vidal y los intendentes peronistas nucleados en el llamado Grupo Esmeralda.

Lorenzino ofreció sus oficios en una carta que le envió a la gobernadora y a los referentes de los sindicatos.

En esa misiva, ofreció a la Defensoría del Pueblo “como ámbito que permita el diálogo entre el Gobierno y los gremios docentes para acercar posiciones y encontrar soluciones satisfactorias teniendo en cuenta los derechos de los alumnos a recibir una educación pública de calidad y los derechos de los trabajadores de la educación de tener un salario digno y condiciones laborales adecuadas”.

Con el conflicto estancado, la Provincia rechaza la mediación de Lorenzino

El defensor del Pueblo se ofreció como árbitro. El ministro Villegas dijo que no es posible por la vigencia de la conciliación. En 2014, una instancia similar sirvió para acerca posiciones.