Capilla del Monte comenzó a implementar una herramienta de inteligencia artificial para detectar alojamientos turísticos informales que operan sin habilitación municipal. La iniciativa de esta localidad de Córdoba busca ordenar la actividad, ampliar la base de prestadores registrados y generar condiciones más equitativas para quienes cumplían con las exigencias vigentes.
El sistema releva publicaciones en distintas plataformas digitales de alquiler temporario y hospedaje. Luego, cruza esa información con las bases municipales de habilitaciones y catastro para determinar qué establecimientos funcionan de manera regular y cuáles permanecen fuera del registro oficial.
La presentación de la herramienta se realizó durante un encuentro con representantes del turismo. La actividad estuvo encabezada por el intendente de Capilla del Monte, Santiago Arenas; la secretaria de Turismo, Alina Szczupak; y el titular de TRASUS, Ángel Elettore, responsable del desarrollo tecnológico y exministro de Finanzas de José Manuel de la Sota.
También participó Fabricio Díaz, quien se encontraba de licencia en sus funciones locales mientras desempeñaba tareas en el Gobierno de Córdoba.
Cómo funcionará el sistema de inteligencia artificial
El mecanismo permite rastrear avisos publicados en portales especializados y contrastarlos con la información disponible en los registros municipales. De esa manera, el municipio busca identificar inmuebles destinados a la actividad turística que no cuentan con la correspondiente habilitación.
fabricio díaz capilla del monte retrato.jpg
Fabricio Díaz, exintendente de Capilla del Monte, localidad de Córdoba ubicada en el Valle de Punilla
Una fuente municipal explicó que el objetivo consistió en reducir los niveles de informalidad sin limitar el crecimiento de la oferta disponible para visitantes. La estrategia apuntó a incorporar nuevos prestadores al circuito formal y garantizar el cumplimiento de la normativa vigente.
Los establecimientos que ya contaban con autorización municipal continúan bajo los mecanismos habituales de fiscalización. En cambio, quienes fueron detectados por la nueva herramienta dispondrán de un plazo que, en principio, no será inferior a 60 días para regularizar su situación.
Regulación y control del turismo
La implementación comenzó en una etapa de prueba mientras el municipio avanzaba en la elaboración del marco regulatorio necesario para su aplicación plena.
Entre las alternativas analizadas figuró la sanción de ordenanzas específicas destinadas a incorporar de oficio los alojamientos detectados por el sistema. También se evaluó la creación de criterios tributarios vinculados con la actividad desarrollada a través de plataformas digitales.
La expectativa oficial se centró en fortalecer los controles, mejorar la seguridad de quienes visitaban la localidad y consolidar un mercado más transparente. En una de las principales plazas turísticas del norte de Córdoba, la incorporación de tecnología apareció como una herramienta para ampliar la formalización y actualizar los mecanismos de supervisión de la actividad.