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Sin nombrarlo, Jorge García Cuerva le marcó la cancha a Milei: "La libertad económica no puede ser absoluta"

En San Cayetano, el arzobispo porteño reclamó más trabajo, diálogo y consensos. Advirtió sobre familias endeudadas y dirigentes alejados de la realidad social.

Jorge García Cuerva volvió a marcarle la cancha a Javier Milei. Sin nombrarlo, el arzobispo de Buenos Aires cuestionó el ajuste, la falta de diálogo y una "libertad económica" sin límites, mientras describió un país donde crece la pobreza y "el sueldo no alcanza". Citó al papa León XIV, que ya confirmó su viaje a la Argentina para noviembre.

Como cada 7 de agosto, el santuario de San Cayetano, en el barrio porteño de Liniers, volvió a convertirse en una caja de resonancia del momento político y social, pero, desde la llegada del libertario a la Casa Rosada, la homilía del arzobispo de Buenos Aires dejó de ser solo una celebración religiosa para transformarse en una lectura crítica de la realidad nacional.

Este viernes no fue la excepción. Ante una multitud que mezcló fe, necesidad y reclamos cotidianos, García Cuerva construyó un mensaje que evitó los nombres propios, pero no las definiciones de fondo.

"Un pueblo cansado de promesas incumplidas y dirigentes que hablan de los pobres, pero no están cerca de sus necesidades y se dan la buena vida", lanzó al comienzo de la celebración.

El prelado -el mismo que en 2024 instaló un comedor comunitario en la catedral metropolitana, a metros de la Balcarce 50- volvió a poner el foco en las consecuencias sociales del ajuste sin ingresar en la discusión partidaria.

El trabajo como respuesta, con León XIV como respaldo

El corazón de la homilía giró en torno al trabajo, uno de los ejes históricos de la Doctrina Social de la Iglesia. Para desarrollar ese concepto, García Cuerva apeló en varias oportunidades a textos de León XIV, marcando una continuidad explícita entre el nuevo pontífice y el legado de el papa Francisco.

León XIV saluda al arzobispo porteño Jorge García Cuerva

Citó una reciente enseñanza del papa para sostener que la ayuda más importante hacia una persona pobre consiste en "promoverla a tener un buen trabajo", porque solo así puede desarrollar plenamente su dignidad.

Desde esa premisa cuestionó la precarización laboral, describió una realidad en la que muchas familias recurren a créditos que "endeudan y asfixian" y advirtió que cada vez son más quienes necesitan "dos o más trabajos para llegar a fin de mes".

Fue entonces cuando pronunció la frase de mayor contenido político de la jornada: "La libertad económica no puede ser absoluta y debe medirse siempre en función del bien común y de la dignidad de cada persona".

La definición golpea en uno de los pilares discursivos del Gobierno, que reivindica al libre mercado como principio ordenador de la economía. García Cuerva eligió responder desde el lenguaje de la doctrina social, sin abandonar el tono pastoral que caracteriza sus intervenciones.

Una crítica sin nombres, pero con destinatario

El arzobispo porteño volvió a evitar cualquier referencia explícita al Presidente. Sin embargo, la descripción de una dirigencia que "habla de los pobres" mientras permanece lejos de sus problemas, sumada al reclamo de una política que deje de concentrarse en "descalificaciones y debates estériles", funcionó como una nueva interpelación a la administración libertaria.

El saludo de Jorge García Cuerva al presidente Javier Milei

También cuestionó la naturalización del deterioro social. Habló de quienes callan cuando "el sueldo no alcanza" y cuando hay personas que "revuelven la basura para comer", en una imagen que puso el acento en el costo humano de la política económica antes que en los indicadores macroeconómicos.

El llamado a reconstruir consensos

El tramo más político del mensaje llegó hacia el final de la homilía. García Cuerva pidió que, por intercesión de San Cayetano, "se multiplique el diálogo" y "la búsqueda de consensos" en Argentina.

En un escenario atravesado por la confrontación permanente entre el oficialismo y la oposición, el reclamo excedió el plano religioso y recuperó una de las banderas que la Iglesia viene sosteniendo desde hace años: la necesidad de reconstruir acuerdos básicos para enfrentar la crisis social.

El anticipo del mensaje que traerá León XIV

La celebración también dejó otra señal. García Cuerva confirmó desde el altar que León XIV visitará la Argentina en noviembre y anticipó que el eje del viaje volverá a poner al trabajo y a la dignidad humana en el centro del debate público.

León XIV y la gira sudamericana

Para cerrar la homilía, citó nuevamente al pontífice, quien retomó una enseñanza de Francisco. "Trabajando, nosotros nos hacemos más personas; florece nuestra humanidad y los jóvenes se vuelven adultos", dijo.

Con esa referencia, el arzobispo no solo anticipó el tono que tendrá la visita papal. También dejó planteado que la Iglesia buscará instalar una agenda social propia en los meses previos a la llegada de León XIV, con un mensaje que dialoga con la realidad argentina y, al mismo tiempo, marca distancia del paradigma económico que impulsa el gobierno de Milei.

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