La cumbre entre Sergio Massa, Axel Kicillof y Máximo Kirchner puso sobre la mesa una de las discusiones que más incomoda al peronismo de cara a 2027: cómo resolver su interna si desaparecen las PASO. En ese escenario, la defensa de las primarias nacionales crece y abre la puerta a una eventual elección concurrente en la provincia de Buenos Aires.
La posibilidad de que el Congreso suspenda o elimine las PASO altera el tablero bonaerense porque esas elecciones son, por ley, la referencia para fijar la fecha de las primarias provinciales. El kicillofismo entiende que no hay margen para definir todavía si habrá desdoblamiento: primero debe conocerse el resultado de la reforma electoral de Milei y, en particular, si la Casa Rosada consigue los votos para terminar con las primarias.
“Si hay PASO no hay chance de desdoblar”, resumen en el Ejecutivo bonaerense. La explicación es de calendario: si se mantienen las primarias nacionales, Buenos Aires quedaría obligada a moverse en torno a esa fecha. En el escenario más complejo podrían darse tres elecciones en pocos meses -una PASO para cargos provinciales y nacionales, una elección bonaerense y luego la nacional- o, incluso, cuatro si la Legislatura logra desacoplar las primarias provinciales de las nacionales.
La experiencia de 2025 y los nuevos cálculos
Kicillof ya tiene proyectados los distintos escenarios: con PASO y sin ellas; con elección bonaerense separada y con comicios unificados. La decisión, sin embargo, no está tomada. Incluso si el Congreso elimina las primarias, en La Plata no dan por descontado el desdoblamiento. “En ese caso será cuestión de ver más adelante la conveniencia o no”, señalan.
El antecedente inmediato es 2025. El gobernador decidió separar las elecciones bonaerenses, que se realizaron el 7 de septiembre, de las nacionales, que fueron el 26 de octubre, a contramano de la posición de Cristina Fernández de Kirchner. El argumento oficial fue técnico: la Nación utilizó Boleta Única de Papel y la provincia mantuvo la boleta tradicional. Kicillof ganó la elección provincial por 14 puntos y perdió la nacional, un resultado que el kirchnerismo todavía utiliza para pasarle factura.
Elecciones de Buenos Aires en 2025: el peronismo le ganó por más de 13 puntos al Gobierno nacional.
Ahora, el diagnóstico sobre una eventual votación concurrente también cambió. Antes de desdoblar en 2025, la Provincia había realizado un ensayo con ambos sistemas de votación y registró tiempos elevados, con largas filas y esperas. Kicillof incluso conversó sobre esa experiencia con el gobernador santiagueño Gerardo Zamora, quien le contó que había tenido un promedio de ocho minutos por votante. En La Plata temían que una jornada de ese tipo terminara convertida en un problema político para el gobernador. Hoy consideran que el electorado ya incorporó el uso de la boleta única y que una elección simultánea podría desarrollarse con menos dificultades.
La estrategia: construir antes de definir
La discusión electoral está atravesada, además, por la estrategia política de Kicillof. El gobernador busca robustecer su sector y ampliar su base dentro del peronismo, mientras reclama que cada espacio haga su propia construcción. “El año que viene vemos qué tiene cada uno y definimos”, es la lógica que transmiten cerca suyo. El objetivo final es que el candidato elegido llegue en condiciones de enfrentar a Milei.
En ese esquema, en la gobernación consideran prematuro hablar de candidaturas y ubican la definición para marzo de 2027. Es una mirada que Kicillof comparte con Massa, con quien mantiene conversaciones periódicas tanto por cuestiones vinculadas a la provincia como por asuntos políticos, aunque persisten las desconfianzas entre ambos.
Los intendentes bonaerenses, por ahora, tampoco presionan por una definición sobre el calendario. No tienen claro que un desdoblamiento sea necesariamente conveniente y concentran sus reclamos en que los candidatos recorran el territorio y que el peronismo evite la fragmentación. La definición quedará, en buena medida, atada a lo que ocurra en el Congreso con las PASO nacionales y a la evaluación que haga Kicillof sobre el escenario político de 2027. Si las primarias sobreviven, la elección concurrente aparece como el desenlace más probable; si desaparecen, el gobernador tendrá nuevamente la decisión en sus manos.