Rolando Figueroa en la charla con el PRO. Es la segunda que hizo con socios y aliados en tres días pensando en Neuquén 2027.
El gobernador Rolando Figueroa empezó a mostrar algo más que su tradicional discurso en Neuquén. En menos de tres días, encadenó dos movimientos que exponen su armado junto a su tropa en Comunidad y con el PRO neuquino, que conduce la ministra de Turismo, Ambiente y Recursos Naturales, Leticia Esteves.
El sábado, junto a la senadora Julieta Corroza, Figueroa encabezó un acto de Comunidad con lógica de demostración de fuerza. Intendentes, gabinete y estructura territorial en clave de ordenamiento de las bases del Movimiento Popular Neuquino (MPN). Con Esteves, el gobernador abrazó al macrismo residual en la Patagonia.
En un encuentro en Neuquén capital, el PRO no solo recibió al gobernador, si no que ratificó que es parte de La Neuquinidad. Lo mismo hicieron sus dirigentes, legisladores y militantes, que reivindicaron su pertenencia al frente variopinto del goebrnador.
La escena tuvo actores con peso propio. Además de Esteves, participaron los diputados Marcelo Bermúdez, Damián Canuto y Verónica Lichter. Fue una señal de que el acuerdo se encamina a una renovación.
WhatsApp Image 2026-04-01 at 11.28.01
“Estamos a favor de bajar del déficit, de hacer escuelas y rutas”, respondió el legislador Bermúdez a Letra P, uno de los dirigentes más influyentes del espacio, que bajó línea con definiciones concretas que suman al relato neuquino que marca coincidencias y distancias con la adminitración nacional.
En ese sentido, Bermúdez destaca gestiones de obra pública y medidas como Ficha Limpia, reiterancia y controles a funcionarios. Exladero de Horacio “Pechi” Quiroga, Bermudez buscó marcar que parte de la agenda del gobierno coincide con la identidad histórica del PRO. La última fue la implementación de pistolas taser para operativos de Seguridad, un tema que instaló el diputado hace mucho tiempo.
Esteves, la pieza clave del engranaje
En esa telaraña de acuerdos, la figura de Esteves gana centralidad. No solo conduce el PRO neuquino, sino que además se consolida como puente entre el partido y el gobierno provincial. Su doble rol, político y de gestión, le permite ordenar al sello que fundó Mauricio Macri hacia adentro y, al mismo tiempo, sostener la integración dentro del esquema de Figueroa.
El gesto del gobernador al participar de una actividad partidaria del PRO refuerza esa dinámica. Fue una validación de un conductor que abrió los brazos, sumó a toda la oposición al MPN y se mantiene respetando acuerdos.
rolo_pro
Un claro ejemplo es la convivencia con sectores del peronismo, que ingresaron al gabinete en devolución a antiguos favores electorales.
De la épica a la ingeniería de poder
La comparación con el acto de Comunidad termina de cerrar la escena que se dio el último martes por la tarde noche. El sello que encabeza la senadora Corroza le garantiza control, identidad y volumen territorial con la cercanía a intendentes. El PRO le aporta respaldo legislativo y anclaje en sectores que exceden su núcleo duro, como el mundo empresarial.
En ese equilibrio se juega algo más que la coyuntura que enfrenta a La Neuquinidad con La Libertad Avanza. El gobernador de la Patagonia empieza a construir una versión ampliada de su liderazgo, donde el poder no se concentra solo en su sello sino en la capacidad de ordenar a todos los actores del frente.
Y en ese movimiento, aclara cómo quiere jugar: con todos adentro, pero bajo su liderazgo.