La CGT decidió meterse de lleno en la crisis de los endeudados y confirmó que marchará el próximo jueves 20 de agosto hacia el Ministerio de Economía. Es la forma que eligió la conducción cegetista para conectar con un malestar que excede a sus bases sindicales y alcanza a buena parte de la sociedad.
Jorge Sola, Octavio Argüello y Cristian Jerónimo, los tres cotitulares de la CGT, apuestan a que el reclamo por las deudas funcione como puente hacia sectores golpeados por la caída del poder adquisitivo que no responden a la lógica sindical tradicional.
La definición se selló en una reunión de la mesa de conducción, en la sede de Azopardo 802, sobre la base de los informes elaborados por la Secretaría de Defensa del Consumidor de la central, que conduce Pablo Flores, dirigente del gremio de trabajadores de la ex AFIP, AEFIP.
Los números que maneja CGT
La reunión con los representantes de Defensa del Consumidor sirvió también para lanzar formalmente una campaña contra el endeudamiento de las familias trabajadoras, que la central definió como una de las problemáticas que más golpea a los hogares en la actualidad.
Los relevamientos que motivaron la decisión son contundentes. Cerca de 5,3 millones de personas tienen dificultades para pagar sus deudas, contraídas en su mayoría para cubrir gastos esenciales como la alimentación. Un Monitoreo de Opinión Pública de la consultora Management & Fit que circuló en Azopardo confirma la profundidad del problema: más del 50% de las familias argentinas atraviesa dificultades de ingresos y, entre esos hogares, el 71,9% recurre a algún tipo de endeudamiento, tanto en el circuito financiero formal como en el informal.
Exponer la reacción de Javier Milei
La decisión de marchar a Economía se tomó como reacción a la respuesta de Milei y el ministro Toto Caputo, que tomaron distancia de la situación de los endeudados y descartaron cualquier posibilidad de intervención. "Fue un acuerdo entre privados. Nadie les puso una pistola en la cabeza", fue la frase del presidente.
La marcha del 20 de agosto se suma a un esquema de protestas que la CGT viene sosteniendo en las últimas semanas. La semana pasada, la central salió a la calle en la tradicional movilización de San Cayetano, con una movilización a Plaza de Mayo junto a movimientos sociales.
Cómo sigue el plan de lucha
La central ya proyecta los próximos pasos de su plan de lucha. Entre ellos figuran una eventual protesta el día que delibere el Consejo del Salario Mínimo, todavía sin fecha confirmada, una movilización por el Día de la Industria prevista para el 2 de septiembre, y las actividades por la visita del papa León XIV a la Argentina en noviembre, cuando la CGT prevé sumarse a la misa que se oficiará en Luján y buscará una audiencia privada con el sucesor de Jorge Bergoglio.