OPINIÓN

Actualización de las Normas de Auditoría Interna Gubernamental: controlar mejor para gobernar mejor

Fortalecen la capacidad del Estado para ejecutar sus políticas, resguardar los recursos públicos y responder a las necesidades de la ciudadanía.

Gobernar supone establecer prioridades, tomar decisiones y llevar adelante políticas públicas capaces de dar respuesta a las necesidades de la sociedad. Pero también exige asegurar que esas decisiones se ejecuten dentro del marco legal, que los recursos públicos sean administrados responsablemente y que el Estado cuente con información confiable para detectar y corregir oportunamente sus desvíos.

En esa tarea, el control interno cumple una función esencial. No debe ser entendido como una instancia que demora la gestión ni como una estructura que se limita a señalar errores una vez ocurridos. Por el contrario, constituye una herramienta indispensable para fortalecer la capacidad de las autoridades, mejorar el funcionamiento de las organizaciones públicas y contribuir al cumplimiento de los objetivos de gobierno.

La Sindicatura General de la Nación (SIGEN) es el órgano rector del Sistema de Control Interno del Poder Ejecutivo Nacional. En el marco de las responsabilidades que le asigna la Ley N.º 24.156, tiene a su cargo el dictado de normas, la supervisión y la coordinación técnica del sistema, del que también forman parte las Unidades de Auditoría Interna existentes en las distintas jurisdicciones y entidades.

Las Normas de Auditoría Interna Gubernamental

Dentro de este modelo, las Normas de Auditoría Interna Gubernamental (NAIG) son mucho más que un conjunto de procedimientos técnicos. Constituyen el marco común que orienta el trabajo de los auditores, establece criterios homogéneos de actuación y brinda consistencia, objetividad y trazabilidad a una actividad fundamental para el Estado.

Las normas vigentes, aprobadas en 2002, proporcionaron durante más de dos décadas una base sólida para el desarrollo de la auditoría interna gubernamental. Sobre ese marco se construyó una valiosa experiencia institucional, sostenida por el trabajo cotidiano de la SIGEN y de las Unidades de Auditoría Interna de todo el Sector Público Nacional.

Sin embargo, el Estado y el entorno en el cual desarrolla sus funciones han cambiado. Las transformaciones normativas, institucionales y tecnológicas, la digitalización de los procedimientos y la aparición de riesgos cada vez más complejos requieren actualizar las herramientas con las que se planifican, ejecutan, documentan y comunican las auditorías.

Por esa razón, la SIGEN impulsó una nueva propuesta de Normas de Auditoría Interna Gubernamental. No se trata de abandonar el camino recorrido, sino de consolidarlo y proyectarlo hacia los desafíos actuales. Las nuevas NAIG representan una continuidad y una evolución institucional sustentadas en más de veinte años de experiencia y en el conocimiento acumulado por quienes integran el Sistema de Control Interno.

Calidad y consistencia de las auditorías

La actualización procura mejorar la calidad y la consistencia de las auditorías, fortalecer la planificación basada en riesgos, perfeccionar la documentación de las tareas y de la evidencia obtenida, establecer pautas más claras para la comunicación de los resultados y consolidar el seguimiento de las recomendaciones formuladas.

También busca brindar un marco suficientemente claro y común para ser aplicado en un Sector Público Nacional integrado por organizaciones con naturalezas jurídicas, estructuras, dimensiones y finalidades diferentes. Esa diversidad exige criterios homogéneos, pero también una aplicación razonable y adecuada a las características de cada organismo.

Una auditoría interna gubernamental sólida no sustituye las decisiones de las autoridades ni participa de la gestión que posteriormente debe examinar. Su función es aportar una mirada profesional y objetiva, advertir riesgos y desvíos, formular recomendaciones fundadas y proporcionar información útil para quienes tienen la responsabilidad de conducir.

Quienes asumimos responsabilidades políticas dentro del Estado tenemos el deber de definir prioridades y acompañar la ejecución de las políticas públicas. Esa responsabilidad debe ejercerse respetando la legalidad y contando con sistemas de control que permitan conocer cómo se administran los recursos, cómo funcionan las organizaciones y en qué medida las acciones desarrolladas se corresponden con los objetivos establecidos.

Control y gestión en el Estado

Por eso, control y gestión no son conceptos enfrentados. Una gestión pública eficaz necesita controles sólidos; y un sistema de control útil debe comprender la realidad y la finalidad de las políticas públicas, sin perder la objetividad técnica que constituye la base de su credibilidad.

Esta actualización normativa también representa un reconocimiento a los auditores internos gubernamentales de la SIGEN y de las Unidades de Auditoría Interna. Son ellos quienes, con su conocimiento, experiencia y compromiso, sostienen cotidianamente el funcionamiento del sistema. Contar con normas claras y actualizadas fortalece su tarea y reafirma la identidad propia de la auditoría interna gubernamental argentina.

Las nuevas NAIG expresan la decisión de consolidar una rectoría técnica activa, promover la profesionalización de la auditoría y mejorar la capacidad del Sistema de Control Interno para responder a los desafíos actuales del Estado.

Fortalecer la auditoría interna gubernamental es fortalecer al Estado. Un gobierno que cuenta con controles internos eficaces dispone de mejores herramientas para llevar adelante sus políticas, resguardar los recursos públicos, corregir oportunamente sus desvíos y responder con mayor efectividad a las necesidades de los ciudadanos.

En definitiva, controlar mejor también es gobernar mejor.

Javier Milei
La Auditoría General de la Ciudad, definió una agenda de trabajo para 2026 con foco en servicios licitados, basura y obra pública, todos ellos, temas centrales de la gestión de Jorge Macri.

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