07|11|2022

Mensaje de la UIA a Massa: después de lo urgente, te espera lo importante

06 de septiembre de 2022

06 de septiembre de 2022

A su regreso de EE.UU., le pedirá reglas claras y estabilidad impositiva. La mitad de las empresas sufrió la caída de stock. Posible impacto en la inflación.

La Unión Industrial Argentina (UIA) le dará margen al ministro de Economía, Sergio Massa, para que resuelva los conflictos del frente externo ante la necesidad de sostener la continuidad del acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y destrabar el financiamiento internacional para darle aire a las reservas del Banco Central, como modo de domar las variables macroeconómicas. Una vez terminado ese raid por los Estados Unidos, el presidente de la entidad, Daniel Funes de Rioja, buscará poner sobre la mesa de negociación un paquete de propuestas para generar inversiones en materia energética y evitar que las fábricas vuelvan a sufrir la microcrisis de julio pasado, cuando más de la mitad debió desprenderse de gran parte de sus stocks por las restricciones externas.

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"Estamos respetando las urgencias antes de presentar las propuestas", le dijo Funes de Rioja a Letra P, en el marco de una conferencia de prensa que la entidad fabril brindó en su sede porteña, y de la que fue parte el gobernador de Neuquén, Omar Gutiérrez. La ronda se realizó como modo de retomar la agenda que había quedado trunca ante el intento de magnicidio de la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner, que obligó a posponer el festejo del Día de la Industria, que se iba a celebrar en la provincia patagónica.

 

Los industriales reclamaron condiciones de estabilidad en materia impositiva y de acceso a las divisas para las inversiones en materia energética. La frustrada mesa de Vaca Muerta, en tierras neuquinas, apuntaba a dejar claro el objetivo: con el gasoducto Néstor Kirchner para el autoabastecimiento invernal como "cosa hecha", el desarrollo de un modelo de negocio de licuefacción de gas para aprovechar la extracción no convencional y exportar energía al mundo. La UIA quiere replicar el modelo Neuquén en Nación, y aprovechar el poder político de Massa dentro del Frente de Todos.

 

"El desarrollo de Vaca Muerta demandará decena de miles de dólares anuales, y su potencial exportador sólo puede compararse con el complejo del campo en su conjunto. Pero el declino productivo de un pozo es de hasta un 70% en un año, lo que obliga a una reinversión constante. Por eso es fundamental tener garantizado el acceso a las divisas, un régimen impositivo de estabilidad y facilidad de tránsito de los dividendos para que los riesgos que se tomen sean solamente comerciales", afirmó Luis Betnaza, vicepresidente primero de la UIA y hombre fuerte del Grupo Techint.

 

Los industriales reclaman tener retenciones fijas y estables por una cantidad acordada de años; y evitar el cobro de impuestos surgidos de coyunturas, como el caso de la renta extraordinaria que quería cobrarles el exministro Martín Guzmán, como resultado de mayores ganancias de las empresas a partir de los beneficios mundiales de la invasión de Rusia a Ucrania. Pero saben que para lograr ese escenario, primero es necesario contar con estabilidad macroeconómica, la odisea que busca conseguir Massa en su paso por los Estados Unidos.

 

De hecho, este miércoles la UIA presentará un informe surgido de una encuentra que realizó con más de 500 empresas asociadas, una de las más participativas, luego del pico que había generado la pandemia. Allí quedará demostrado el efecto "minicrisis de julio", cuando se disparó la corrida por los bonos CER, se aceleró a 7,4% la inflación y se restringieron al máximos las importaciones de insumos y bienes de capital. Allí, además, jugó fuerte el recambio de gabinete y la tensión interna en el oficialismo, con la salida de Guzmán, el fugaz paso de Silvina Batakis y el arribo de Massa al Palacio de Hacienda.

 

Según pudo saber Letra P, la mitad de las fábricas argentinas debieron echar mano a su stock de materias primas para evitar un parate en la economía y la producción, lo que significó una reducción respecto del trimestre anterior, que lo llevó al valor más alto de la serie. Si bien pudo superarse la situación, la recomposición de las reservas que tienen las empresas para sostener los compromisos productivos ante cualquier excepción podría tener costos en la macroeconomía, debido a que se pueden convertir en un elemento de presión ante una inflación reprimida, confiaron fuentes de la UIA.

 

Dólares soja para un desierto Central

La entrada en juego del nuevo dólar soja le permitió al Banco Central meterse en una contundente dinámica compradora, que este martes sumó 140 millones de dólares, gracias a la distensión de las presiones devaluadoras que el mercado había iniciado en julio. En la segunda jornada de la semana, los productores liquidaron 320 millones de dólares. La expectativa oficial, según el acuerdo firmado con las cerealeras, es que ingrese un piso de 5.000 millones de dólares hasta el 30 de septiembre, cuando termine la medida.

 

Otro efecto se vio en el dólar MEP: sufrió una caída abrupta el lunes, que se profundizó este martes, cuando cerró en 270 pesos y tocó el mínimo en dos meses. La brecha cambiaria, con el CCL con una suba marginal que mantuvo la baja del lunes, quedó en 101%. Mientras que el blue recuperó valor, luego de desplomarse 20 pesos en dos ruedas rebotó 6 pesos y registró su mayor suba diaria en cinco semanas.

 

Para sumar noticias de distensión cambiaria, en su primer día con agenda oficial en Washington, Massa logró destrabar, luego de una reunión con Mauricio Claver-Carone, el financiamiento del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), que estaba estancado. Son 3.000 millones de dólares, que se irán escalonando entre este año y el próximo: 500 millones al 30 de septiembre, y otros 700 millones para fin de años, que sumarán los 1.200 millones de dólares destinados las reservas. Además, el superministro logró poner en la mesa la aprobación de programas por otros 1.933 millones.